MáSPERFIL
+Perfil

En Ronda de Economistas analizaron los límites del plan de Milei: actividad, recaudación y crédito bajo presión

En Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, Leonardo Anzalone y Federico Glustein analizaron los avances y límites del plan de estabilización del Gobierno, con foco en la caída de la actividad y la recaudación, y advirtieron por la falta de crédito, empleo e inversión para sostener el crecimiento.

Milei
Javier Milei, Presidente de la Nación | Pablo Cuarterolo

El plan de estabilización del Gobierno logró avances en materia de inflación y equilibrio fiscal, pero todavía enfrenta el desafío de convertir esos resultados en crecimiento económico. Leonardo Anzalone y Federico Glustein analizaron los límites del programa y señalaron como principales riesgos la caída de la recaudación, el deterioro de la actividad, la falta de crédito y las dificultades para generar empleo.

En la Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, los especialistas compararon el actual proceso de estabilización con experiencias anteriores y discutieron qué condiciones debería reunir el programa para sostenerse en el tiempo. Anzalone destacó los resultados iniciales de la Convertibilidad, pero advirtió que el plan de Milei “todavía está a la mitad”, mientras Glustein puso el foco en el deterioro de la actividad y las cuentas públicas.

La recaudación, el empleo y los límites del ajuste

Anzalone comparó el programa actual con otros procesos de estabilización de la Argentina y destacó a la Convertibilidad por sus resultados iniciales. “Comparativamente de esos tres planes de estabilización, sin lugar a dudas, el mejor por resultados fue la convertibilidad”. Según explicó, “en dos, tres meses pasaste de una hiper a una inflación en torno a la que va al mundo”.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Sin embargo, consideró que el programa de Milei todavía tiene un largo camino por recorrer. “Este plan de estabilización todavía está a la mitad”. En particular, señaló que “está a la mitad en términos de una inflación que no lograría quebrar el 30% de inflación anual”.

Glustein advirtió que el deterioro de la actividad ya está afectando las cuentas públicas. “La caída en términos reales de la recaudación nacional y provincial está repercutiendo en las arcas”. Además, sostuvo que el Gobierno necesita recurrir cada vez más a mecanismos para sostener el resultado fiscal: “Cada vez necesita meter más mano a artilugios para mostrar que hay un superávit fiscal”.

Para el economista, el problema se profundiza por la ausencia de una reforma tributaria que permita modificar la estructura de ingresos del Estado. “Al no haber un incremento o un cambio de la matriz tributaria, claramente hace falta una reforma tributaria para recaudar más”.

También apuntó contra la debilidad del consumo y la actividad: “La actividad está deprimida, el consumo está deprimido y los datos reales lo muestran”. Para Glustein, ese es “el flanco principal” del programa económico.

Anzalone coincidió con el diagnóstico, pero agregó una crítica conceptual al rumbo del plan. “Los programas de estabilización no son restrictivos, son expansivos”. Tras las correcciones iniciales, sostuvo, “lo que tenés que pensar es que ese plan de estabilización sea expansivo porque si no, no tenés sustento político para que dure 10 años”.

Crédito y crecimiento: el desafío pendiente

Para Anzalone, el principal problema está en que el programa todavía no genera las condiciones para expandir el empleo y la productividad. “Por culpa de algunos dogmas no se está avanzando en eso, no se está avanzando en la creación de empleo, no se está avanzando en nada, en aumentar la productividad argentina”.

El economista también puso en duda que el Gobierno tenga como prioridad real una fuerte expansión del crédito. “Yo no estoy tan seguro que al gobierno le sirva la reactivación del crédito”. Y explicó: “Cuando aumenta el crédito te aumenta la cantidad de dinero que hay en la calle”, algo que, según su interpretación de la política económica oficial, podría generar nuevas presiones inflacionarias.

Finalmente, resumió su lectura sobre las prioridades oficiales: “El máximo objetivo del gobierno para ganar las elecciones del año que viene es que la inflación sea baja”. En contraste, remarcó: “Crédito no hay, no va a haber crédito con estos niveles de tasa y con estos niveles de ingresos reales, e inversión tampoco”.