La periodista, Paula Bistagnino, analizó en su intervención por Ronda de Investigación (RDI) en +Perfil el fenómeno de Morris Katz, el estratega digital vinculado a candidaturas de izquierda, y explicó las claves de una estrategia que combina mensajes concretos, presencia territorial y autenticidad.
El triunfo de Zohran Mamdani en Nueva York y el resultado de la izquierda en Berlín volvieron a poner el foco sobre las nuevas formas de hacer campaña política. “Morris Katz es el hombre, el joven de 27 años recién cumplidos”, explicó Paula Bistagnino, quien destacó que su llegada a la campaña de Mamdani “lo catapulta y lo hace trascender fronteras”.
Bistagnino sostuvo que el fenómeno no puede explicarse solamente por el trabajo del consultor. “No es todo mérito de Morris Katz, pero hay ahí una estrategia”, señaló. Y agregó que el caso de Mamdani ya despierta interés entre quienes estudian la comunicación política: “En este momento, no sé cuántas miles de tesis se estarán haciendo, escribiendo en el mundo de los que estudian comunicación política para pensar en cómo se convirtió, en cómo comunica”.
Mensajes concretos y comunicación territorial
Uno de los elementos centrales de esta estrategia, según Bistagnino, es la denominada “disciplina del mensaje”, basada en concentrar las campañas en problemas cotidianos y fáciles de comprender. “Una de las cosas, la llaman disciplina del mensaje y es concentrar la campaña en pocos problemas muy comprensibles, con mucha llegada”, explicó.
En Berlín, la campaña se enfocó especialmente en el problema de los alquileres y en una población mayoritariamente inquilina. La estrategia incluyó abrir locales partidarios y brindar asistencia a los vecinos. “Abrir los locales del partido a la ciudadanía y salir con un ejército de voluntarios a caminar las calles”, describió Bistagnino en +Perfil, el nuevo medio de Editorial Perfil.
Para la periodista, otra clave consiste en vincular la identidad política con la experiencia cotidiana: “La segunda parte de la estrategia es la relación entre identidad política y experiencia cotidiana”.
También destacó que la candidata de Berlín evitó quedar atrapada en los temas impuestos por sus adversarios. “No terminó sometida a la agenda de la oposición”, afirmó.
La tercera clave es la autenticidad entendida como coherencia. “Digo, buscar la coherencia, la autenticidad desde la coherencia, no desde la construcción de la autenticidad”, explicó.