La evolución de la inflación, los salarios y la actividad económica expone una tensión entre la desaceleración de los precios y el deterioro del poder adquisitivo. Los economistas Fausto Spotorno y Guido Zack analizaron el escenario y los límites que enfrenta la política económica para impulsar la actividad.
En diálogo con Ronda de Economistas (RDEco), Spotorno y Zack explicaron cómo los salarios se convirtieron en otro factor de la desinflación y plantearon las restricciones que enfrenta el Estado para intervenir sobre la economía, tanto desde la política fiscal como desde la monetaria.
Salarios, inflación y poder adquisitivo
Zack explicó que la recuperación económica de 2024 estuvo acompañada por una mejora de los ingresos, pero que el escenario cambió posteriormente. “En 2025 muy en el margen y en 2026 están cayendo el poder adquisitivo”, señaló.
El economista identificó además otro factor que contribuye al proceso de desinflación, aunque con consecuencias sobre los hogares: “Ahí está la otra ancla que pocas veces es mencionada, está la ancla fiscal, la cambiaria, y también está la salarial, operando fuerte”.
En ese sentido, Zack planteó el efecto contradictorio de la evolución de los salarios: “La salarial ayuda a bajar la inflación, pero perjudica fuertemente el poder adquisitivo de las familias”.
Spotorno, por su parte, describió los límites que enfrenta el Estado para intervenir sobre la actividad. “El Estado tiene dos herramientas básicas para actuar sobre la economía, la política fiscal y la política monetaria”, afirmó. Sin embargo, advirtió: “Yo digo que las dos están rotas, no funcionan bien”.
Los límites para reactivar la economía
Según Spotorno, el margen fiscal es reducido por las restricciones de financiamiento, mientras que una expansión monetaria podría generar nuevas presiones sobre los precios. “El Estado no tiene margen para mover mucho la política fiscal, porque para eso tendría que tener crédito, que no tiene”, sostuvo.
Sobre la política monetaria, agregó: “Al no haber demanda de dinero creciente, si vos emitís y querés largar el dólar, es un shock de corto plazo, después te salta la inflación y volvés al mismo punto donde estabas antes”.
Ante este escenario, el economista consideró que las alternativas disponibles son acotadas: “Lo que te queda son medidas más bien no centrales”. Entre ellas mencionó el impulso al crédito en dólares y el financiamiento hipotecario.
Spotorno también señaló un cambio en las prioridades del Gobierno: “La actividad económica se le está frenando, y creo que imagino que está mirando eso con cierta preocupación”.
Y resumió el dilema de la política económica: “En general, la política económica siempre se analiza en base a dos problemas, inflación o actividad económica”. Ahora, frente al freno de la actividad, advirtió: “Se le empieza a prender la luz roja de este lado” y “los instrumentos son muy limitados”.