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MODO FONTEVECCHIA
HOMENAJE MUNDIAL

Alejandro Roemmers y el abrazo a San Francisco de Asís a los 800 años de su muerte

Desde Roma, el empresario y escritor detalles de la convocatoria global que unirá a Asís y Buenos Aires en una reflexión por la paz, la fraternidad y el diálogo universal.

Alejandro Roemmers en +Caras
Alejandro Roemmers en +Caras | CARAS

En el marco del 800.º aniversario de la muerte de San Francisco de Asís, el escritor, poeta, filántropo y empresario Alejandro Roemmers dialogó con Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190). Recién llegado a Italia, el Embajador por la Paz reflexionó sobre el impacto ecuménico de la figura franciscana en un contexto global marcado por guerras y divisiones. Además, detalló el sentido de "Un abrazo por la humanidad", la iniciativa internacional que busca promover el diálogo y que tendrá su replica el próximo domingo en el Planetario de Buenos Aires.

Alejandro Roemmers es escritor, poeta, filántropo y empresario reconocido por alternar su rol en el sector empresarial farmacéutico por una prolífica carrera literaria y artística centrada en los valores humanos y la espiritualidad. Fue designado como Embajador por la Paz por la World Organization for Peace para promover valores de fraternidad, diálogo y entendimiento global.

Alejandro, muy buenos días, muy buenas tardes para vos allí en Asís. El 4 de octubre se celebra el 800.° aniversario de la muerte de San Francisco de Asís y vos estás organizando allí un "abrazo a la humanidad" que incluso promueve no solo hechos desde Asís, sino también desde el Planetario argentino. Compartí con nuestra audiencia qué te impulsó a llevarlo adelante y, adelantándonos un poco, cómo será el evento.

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Hola, Jorge. Buenas tardes a todos. Estoy justo recién llegado acá a Roma. Mirá, la idea es, como son justo ocho siglos, poder hacer algo que no solo nos recuerde, digamos, un homenaje a San Francisco, sino algo que realmente dé un mensaje para el mundo de hoy, algo que nos sea útil hoy, ¿no?, una reflexión. Y frente a un mundo tan dividido en muchos lugares, con guerras y enfrentamientos, el mensaje de San Francisco es más actual que nunca. Su frase de "todos somos hermanos", que incluso en aquella época de él ya era muy revolucionaria, porque en aquella época los musulmanes ocupaban lo que se consideraba, digamos, la Tierra Santa y había cruzadas que eran hasta incluso organizadas por la Iglesia Católica. Los cristianos combatían para recuperar un territorio y él era contrario a eso porque decía que los seres humanos son todos hijos de Dios, son hermanos, no importa si creen o no creen en Dios y cómo lo pueden ver, porque lo pueden ver desde su cultura, distintas perspectivas, así que tiene una visión muy ecuménica. Y lo increíble es que pudo, digamos, defender este concepto sin romper con la Iglesia, sin ser... Normalmente alguien hubiera sido excomulgado en esa época por hacer una afirmación semejante cuando se entendía que la única verdad, el único Dios verdadero, digamos, era el que promulgaba la iglesia propia, tanto sea una como otra. Y él no; él tenía una visión de que ponía al género humano, al ser humano, por encima de sus creencias. Y creo que esto hoy es muy importante. Digamos, rescatar que por encima de cualquier diferencia ideológica, de pensamiento, de cualquier tipo o de fe religiosa, está la realidad de que somos seres humanos, compartimos esta casa que es el planeta Tierra y todos de alguna manera, digamos, tenemos una esperanza, un corazón, un alma espiritual, digamos, similar. Entonces, creo que este es un mensaje muy bueno hoy en día. Entonces, yo en ocasiones pasadas convocaba a un abrazo; hemos hecho con el Papa Francisco dos abrazos muy importantes en Roma con jóvenes de todo el mundo. Esta vez la idea era hacerlo en Asís, pero, bueno, el gobierno de Italia quiere hacer su propio homenaje en Asís y entonces conserva la celda donde él vivía y una piedra donde él apoyaba su cabeza. Así que queremos hacer algo más chico, más íntimo ahí, con también personas de distintas, digamos, creencias religiosas, distintas etnias. Y después, en Asís lo tendremos que hacer probablemente el día 5 porque el 4 está... incluso el 3 no nos dejan acceder porque por protocolo de seguridad, así que tenemos que correrlo de día.

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Alejandro, ¿cuánto hay en este reconocimiento que vos repetidamente hacés de San Francisco de Asís, cuánto hay indirectamente de una continuidad en el Papa Francisco?

Mirá, yo realmente me había interesado mucho en San Francisco de Asís mucho antes de conocerlo a Bergoglio, nuestro Papa, y había leído varios libros sobre él. En total creo que leí como ocho, porque varios Premios Nobel, entre ellos Hermann Hesse, Kazantzakis, han escrito libros sobre San Francisco de Asís. Hice el musical Franciscus. Y realmente incluso le he dedicado un par de poemas que yo le enviaba siempre a Jorge Bergoglio cuando era cardenal incluso, este, y compartíamos mucho el amor por la poesía y también ese cariño por San Francisco. Y, bueno, yo no sé si de alguna manera, a lo mejor, habré un poquito influido en la elección de su nombre o no, pero cuando él elige ese nombre, bueno, yo lo sentí como una cercanía. Después estuve, yo creo que, no sé, cinco o seis veces en el Vaticano con el Papa Francisco, colaboré con él en varias cosas y hasta hemos hecho partidos de fútbol por la paz. Este, pero siempre, digamos, con un mensaje que fuera más allá de lo que es la religión católica, incluso cristiana, sino siempre abarcativo de todos los seres humanos, tengan o no tengan religión. Y, bueno, yo sigo un poco en esta línea y yo sé que él, que tuvo un amigo cercano rabino, y también tenía amigos en iglesias musulmanas, siempre fue muy convencido de la dignidad y de la espiritualidad del ser humano más allá de cualquier creencia. Entonces, yo desde ese espíritu, digamos, sigo teniéndolo muy, muy presente. Es más, quiero acá en Roma ir a rezar frente a su tumba tan sencilla, como él la pidió. Y siguiendo ese espíritu franciscano también.

Y justo enfrente de la Embajada Argentina, que parece que no es por casualidad, ¿no?

Eso no lo sé, no, pero él no creía... yo creo que eso no es casual. A él le gustaba la iglesia de Santa María la Mayor; al entrar en Roma uno se encuentra siempre con esta iglesia y entonces

Él iba siempre a rezar ahí cuando viajaba a Roma, pero no es casual que fuera a rezar siempre a esa iglesia desde el comienzo y enfrente estuviera la representación de la Argentina. Alejandro, mucha suerte, felicitaciones en esta nueva acción que es muy bella. Queríamos darle visibilidad, mandarte un abrazo a la distancia y desearte la mejor de las suertes.

Bueno, si me permitís una cosita, Jorge...

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Lo que vos quieras.

Yo me he permitido convocar a un abrazo en Buenos Aires, mi ciudad, Argentina, mi país. Y entonces todo un gran grupo de amigos dijeron: "Sí, sí, nosotros con gusto queremos participar". Y entonces, bueno, hemos difundido la posibilidad de hacer un abrazo. El gobierno de la ciudad decidió apoyarlo, con lo cual este domingo a las 19 horas en el Planetario, ahí en Palermo, bueno, va a surgir algún abrazo. No sabemos cómo, porque la idea ha sido no organizarlo así mucho. Así que creo que Flor Otero mejor va a decir alguna palabra o algo, leer lo que yo escribí. Pero en principio es un abrazo espontáneo de personas que simplemente quieran de alguna manera conmemorar a San Francisco, rendirle un homenaje en estos 800 años. Y también, de alguna manera, nosotros también tenemos en nuestro país nuestras divisiones, nuestras grietas, y bueno, dar también un mensaje al mundo de eso, de fraternidad y de que todos queremos la paz.

Doblemente necesario. Muchísimas gracias, Alejandro. Un fuerte abrazo y nos veremos cuando regreses aquí a la Argentina.

Muchas gracias. Con todo gusto, Jorge. Un abrazo grande.

MEG