La visita de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, a Vaca Muerta volvió a poner en el centro de la discusión el potencial energético de la Argentina y el rol que puede ocupar el yacimiento en el futuro económico del país. En este contexto, Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), entrevistó a Diego Werthein, empresario integrante de la familia propietaria del Grupo Werthein y vicepresidente de la Cámara de Empresas Químicas, Petroquímicas y Afines de Neuquén.
Werthein analizó el impacto de la visita de Georgieva y planteó la necesidad de pensar Vaca Muerta más allá de su capacidad para generar divisas y contribuir al pago de la deuda. El empresario destacó el potencial de la formación neuquina para impulsar el desarrollo de la industria petroquímica, generar empleo calificado, incorporar tecnología y transformar los recursos energéticos en productos de mayor valor agregado.
Diego Werthein es empresario integrante de la familia propietaria del Grupo Werthein, ocupa la vicepresidencia de la Cámara de Empresas Químicas, Petroquímicas y Afines, entidad institucional constituida en la provincia de Neuquén.
—Diego, Jorge Fontevecchia lo saluda. Un gusto hablar con usted. Muchas gracias por su predisposición. Tenemos un día muy especial en el que la tapa de todos los diarios es Kristalina Georgieva en Vaca Muerta. ¿Cómo interpreta usted esa visita? Hay tres ópticas bien marcadas: validación de la capacidad de pago ante el Fondo Monetario, ser garante de Vaca Muerta del superávit y, desde la oposición, el control de los recursos de la deuda. Me gustaría que, con sus propias credenciales, nos explique por cuál se inclina o cuál es la suya.
—Gracias, Jorge. Muy buenos días y muchas gracias por la invitación. Dejame previamente responder tu pregunta y hacer una pequeña reflexión. Vaca Muerta hoy representa una oportunidad histórica para Argentina y una de las mayores reservas de energía no convencional del mundo. Sin embargo, el verdadero desafío ya no es solo producir más petróleo y gas, sino transformar esos recursos en industria, innovación, empleo calificado, tecnología y exportaciones de mayor valor agregado. Estamos en un momento decisivo para dar este salto. Por eso impulsamos la Cámara de Empresas Químicas, Petroquímicas y Afines de Neuquén, una institución nacida en Neuquén, integrada por empresarios neuquinos y comprometida con el desarrollo de la provincia. El objetivo nuestro es articular el sector privado, promover inversiones, fortalecer la cadena de proveedores, incorporar tecnología y trabajar juntos con los gobiernos para que Vaca Muerta no sea únicamente un gran yacimiento energético, sino también el principal polo petroquímico industrial de la Argentina y un referente para América Latina. ¿Cómo lo definimos nosotros? Upstream es extraer el recurso. Midstream es transportarlo y acondicionarlo. Downstream es transformarlo en productos industriales. Y el deepstream que proponemos desde la Cámara es transformar toda esa experiencia en tecnología, innovación y conocimiento exportable.
Habiendo hecho esta primera introducción, ahí voy a responder tu pregunta respecto a Kristalina Georgieva. A ver, creo que debemos separar los hechos y las interpretaciones políticas, porque la directora del FMI visite Vaca Muerta demuestra claramente que el mundo reconoce su importancia estratégica para la Argentina. Es un activo capaz de generar inversiones, exportaciones y divisas, no hay duda. Pero Vaca Muerta no debe verse únicamente como una herramienta para pagar deuda. Debe convertirse en una plataforma de desarrollo industrial, innovación y empleo. O sea, que el verdadero éxito será transformar nuestros recursos naturales en más industria, más tecnología y mayor valor agregado. En resumen, Vaca Muerta debe fortalecer la economía argentina, no solo su capacidad de pago.
¿Alcanza con Vaca Muerta para pagarle al FMI? la dolarización preelectoral que mira el mercado
—Y ahí iba, casualmente, la segunda pregunta. ¿Cuáles son los proyectos petroquímicos prioritarios para transformar el gas de Vaca Muerta en productos terminados antes de exportar?
—A ver, la prioridad es dejar de pensar solo en exportar gas y comenzar a exportar productos de alto valor agregado. Entonces, debemos desarrollar una cadena petroquímica basada en etano para producir etileno y sus derivados, y usar plantas de metanol, amoníaco y fertilizantes, además de químicos especializados para la propia industria energética. O sea, que no se trata de reemplazar las exportaciones de gas o GNL, sino de equilibrar la matriz: una parte se exporta como energía y otra se transforma en industria, empleo y tecnología. O sea, la verdadera pregunta es: ¿cuánto valor podemos agregar antes de que esta molécula salga del país? O sea, el gas es un recurso, pero la petroquímica lo convierte en desarrollo.
—¿Qué inversiones en plantas y en transporte faltan para poder industrializar en origen y que sea competitivo globalmente?
—A ver, la competitividad no depende solo del gas, depende del ecosistema. Necesitamos nuevas plantas petroquímicas, infraestructura para procesar líquidos del gas, gasoductos, rutas, ferrocarriles, logística eficiente y puertos conectados tanto al Atlántico como al Pacífico. También debemos invertir en infraestructura digital, automatización e inteligencia artificial. No alcanza con construir plantas. Debemos construir un polo industrial competitivo a nivel mundial. O sea, la competitividad se construye como un único sistema, no planta por planta.
—¿Y hay marcos que haya que cambiar, incentivos fiscales que haya que producir? ¿Cómo coordinarán, por ejemplo, la relación entre las grandes operadoras y las empresas químicas locales? ¿Cómo se daría el contexto interrelacionado que usted plantea?
—A ver, Jorge, está claro que la petroquímica requiere inversiones muy grandes y de largo plazo, por eso necesita previsibilidad. El RIGI es un paso importante, no importante, importantísimo, pero también debemos extender condiciones competitivas al midstream y al downstream, equilibrando los incentivos de toda la cadena de valor. Necesitamos estabilidad fiscal, reglas claras para acceso al gas, financiamiento, incentivos a la innovación y seguridad jurídica. El capital de largo plazo no busca subsidios, busca el canal de abastecimiento, nuestro rol no es intervenir comercialmente, sino facilitar vínculos, información y oportunidades. Cada gran inversión debe convertirse en una oportunidad para las empresas locales.
Vaca Muerta: el dilema del modelo extractivista y el desarrollismo
—Hay un ejemplo ahí, Diego, entre Aluar, por ejemplo, como transformador de energía en aluminio, que tiene muchas décadas atrás, probablemente de aquella Argentina previa a su proceso de deterioro a mediados de los 70. ¿Hay un ejemplo que usted podría decir: bueno, lo que se hizo con la energía hidroeléctrica, que había en aquel momento, y Aluar habría que hacer hoy con Vaca Muerta?
—A ver, no sé si es comparable, digamos, el caso Aluar. Hoy la situación de Vaca Muerta es muy distinta, muy diferente. Es una fuente de energía impresionante que afecta no solamente a Neuquén, sino a toda la región, por lo cual es el momento de enfocarlo en forma general. Entonces, yo lo que planteo es que nosotros, desde la Cámara, queremos potenciar el desarrollo de la provincia, los proveedores y el empleo calificado. ¿Cómo? El crecimiento solo será sostenible si genera capacidades locales. Trabajaremos junto con universidades, escuelas técnicas y empresas para formar los perfiles que demanda la nueva industria petroquímica: ingeniería, automatización, inteligencia artificial, mantenimiento y procesos industriales. Al mismo tiempo, creo que acompañaremos a los proveedores para que incorporen tecnología, certificaciones y competitividad. Queremos que el crecimiento de Vaca Muerta se traduzca en empleo de calidad para los neuquinos. O sea, en definitiva, la infraestructura se construye y el talento se desarrolla...
—Le quería hacer una pregunta de orden contrafáctico, porque es importante de cara a futuro. El primer acuerdo de desarrollo de Vaca Muerta fue algo parecido a un RIGI con Chevron. En el fondo era un RIGI. Se le permitía a Chevron exportar y cobrar las divisas. O sea, digamos, sería un ejemplo anticipatorio de lo que es el RIGI. Que es lo que vino después, que paradójicamente critica la misma persona del mismo gobierno, me estoy refiriendo al Gobierno cuando era ministro de Economía Axel Kicillof, utilizar nuestros recursos naturales para además de ser un exportado de materia prima, poder generarla en empleo y desarrollo en Argentina. Muy gentil por su tiempo, volveremos a abusar de él en un futuro si su usted nos lo permite
—Cuando quieras, Jorge. Lo único que me gustaría añadir como mensaje final es que Vaca Muerta ya demostró que puede producir energía a escala mundial. El desafío de esta década es darle el siguiente paso: convertir esa energía en industria, tecnología, empleo y exportaciones de alto valor agregado. Ese es el compromiso de nuestra Cámara: trabajar junto al sector público y privado para que Neuquén se consolide como el principal polo petroquímico industrial de América Latina. Muchas gracias, Jorge.
—Y muchas gracias a usted.
LMM