Perfil
MODO FONTEVECCHIA
Crisis estructural

Exministra de Hábitat porteña: “Nos preguntamos ‘cuándo estalla el país’ y Argentina ya estalló, pero silenciosamente”

María Migliore advirtió sobre un deterioro que "está estallando de manera silenciosa" a través de la crisis de salud mental, calificó la gestión de Jorge Macri como "paupérrima" y llamó a construir un nuevo espacio: "Pensar el 2027 desde el 'anti' es una fórmula para el fracaso".

Maria Migliore 21052026
Maria Migliore. | Linkedin Maria Migliore

En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), María Migliore señaló que Juntos por el Cambio "no existe más" y apuntó contra la administración de Jorge Macri y Clara Muzzio, catalogando la gestión de la Ciudad como "paupérrima" y "un desastre en casi cualquier área en la que vos la mires". Sobre el avance de La Libertad Avanza, la exfuncionaria señaló que el fenómeno actual responde a demandas no resueltas y que la respuesta no debe ser el rechazo ciego: "Para que una alternativa nueva tenga fuerza, lo primero que tiene es una propuesta. Ya definirte por lo 'anti', yo creo que te achica".

María Migliore fue ministra de Desarrollo Humano y Hábitat porteño. Ocupó ese cargo ejecutivo entre 2019 y 2023 bajo la gestión de Horacio Rodríguez Larreta. Actualmente se desempeña en el ámbito civil y de investigación de políticas públicas: dirige el área de investigación socioproductiva dentro del Centro de Estudios e Investigación Fundar y lidera el espacio comunitario Hacemos Popurrí.

Me gustaría primero una reflexión tuya, a la distancia, de esta evolución del PRO: de lo que era, de lo que fue, de lo que es hoy y de lo que podría ser.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Yo creo que en la Argentina en los últimos tiempos, antes de la presidencia de Milei, había un proyecto político que era claro, que era el de Juntos por el Cambio, que tenía una coalición de varias fuerzas que lo integraban. Ante la victoria de Milei, eso no existe más. Y creo que eso se muestra muy claro en lo que está pasando hoy. Desde el momento que Milei ganó, hay una parte del PRO que se ha dedicado a darle legitimidad, a acompañarlo, y otra parte que ha sido siempre muy crítica. Y eso, lo que ha mostrado es que todo ese espacio ya, para mí hoy, no existe más como tal.

No existe más, ¿Juntos por el Cambio, Cambiemos, o el PRO?

Creo que Juntos por el Cambio es clarísimo que no existe más. Creo que lo que queda es una parte del PRO, representada por Jorge Macri, por ejemplo, donde tiene una visión, desde mi punto de vista, muy extrema sobre la Argentina y equivocada. Es una visión que a mí no me representa.

Ahora, al lado de Clara Muzzio, Jorge Macri parece Alfonsín.

Creo que hay declaraciones de todo tipo. Creo que a mí, desde lo de Jorge Macri, primero me parece que ha roto algo de lo que era uno de los valores muy importantes del PRO. Creo que el aporte político más grande que el PRO le hizo a esta ciudad ha sido mejorar la calidad de la gestión pública. Eso es algo que yo pongo mucho en valor porque creo que el Estado está para solucionar nuestra vida cotidiana, y creo que el PRO hizo mucho y mucho bien en eso. Ahora, hoy la gestión de la Ciudad de Buenos Aires es paupérrima. Es un desastre en casi cualquier área en la que vos la mires. Además de, obviamente, tensionar algunos posicionamientos políticos, como por ejemplo decir que los proyectos de integración socio-urbana, que se tratan básicamente de llevar agua, luz y electricidad básica a lugares postergados de la ciudad, fracasaron o no son necesarios. Claramente expresa una visión que a mí no me representa.

Jorge Asís sobre Santilli: "La destreza del oportunista de las desgracias es admirable, casi ejemplar"

¿Y Clara Muzzio?

Lo mismo. Decir que la ESI no es necesaria, es un error muy grande y que me parece muy problemático, sobre todo como han manifestado muchísimos especialistas en el tema. La ESI ha sido una de las herramientas mediante las cuales los chicos en las escuelas han podido manifestar situaciones de abuso que vivían en sus casas, en sus entornos familiares. Me parece que es gravísimo decir eso. Nosotros estamos en una coyuntura, para mí, muy delicada en la Argentina. No solamente por los problemas económicos o los problemas de pobreza estructurales que vienen de larga data y creo que hoy se están agravando, sino porque creo que hay algo nuevo que mirar con mucho detenimiento que tiene que ver con el problema de la salud mental.

Y eso se está viendo en todas las capas de distintas maneras: adicción de los chicos a las pantallas, cómo crece el índice de suicidio, eso es algo inédito en la Argentina. En el último año hubo más muertes por suicidio que en accidentes de tránsito o que por homicidios. Está hablando de un deterioro del tejido social muy grande, y es un deterioro que lo que a mí me preocupa es que es silencioso. Muchas veces en Argentina, sobre todo a partir de la crisis del 2001, estamos acostumbrados a decir: «¿Cuándo estalla?».

Esto ya estalló, está estallando. Lo que pasa es que está estallando de manera silenciosa. Entonces los lugares que nosotros tenemos, como por ejemplo las escuelas, que son lugares de referencia, lugares que cumplen roles importantísimos, bueno, tienen que estar dotados de buenas herramientas: docentes mejores pagos, mejor calidad de aprendizaje, un montón de temas, pero también una herramienta como la ESI para que los chicos puedan expresar en ese lugar, de manera segura, muchos problemas que están viviendo en sus casas.

Me interesa mucho cuando decís: «En realidad, el error es preguntarse cuándo estalla; esto ya estalló». ¿Cuándo estalló? Si hubo distintas capas geológicas de esos estallidos. Si estalló en el 2001, si estalló en la pandemia, si estalló con la llegada de Milei. ¿Cómo describís esa implosión?

Creo que obviamente el fenómeno es de largo plazo y en la Argentina las sucesivas crisis económicas han dejado capas que no terminan de resolverse. El 2001 es uno de los estallidos más visuales que nosotros tenemos en el último tiempo. Vos en Argentina hoy, depende cómo lo midas, tenés una pobreza estructural del 20-25%. Es grande ese número. Estamos hablando de chicos que nacen en lugares donde no tienen agua caliente para bañarse, no pueden dormir calientes hoy a la noche, llueve y se les inunda la casa. Es problemático. Creo que la pandemia es algo de lo que hablamos muy poco también, que pone una capa más de complejidad, sobre todo en esto que insisto muchísimo: los problemas de salud mental.

Entonces, cuando los problemas de salud mental más los de pobreza se combinan, la situación es mucho más complicada. ¿Qué es lo que a mí me preocupa sobre todo el contexto de hoy? Que yo veo un gobierno nacional sin vocación de resolver esto. Porque en otros gobiernos vos podías discutir si se hacía bien, si se hacía mal, si las herramientas eran las mejores. Hoy yo veo gobernando un presidente que la línea es «destruyamos al Estado». Entonces, si el Estado no existe para poder gestionar estas cuestiones, estamos medio a la buena de Dios. Tengo un caso concreto de las escuelas.

En Fundar se llevan adelante varias encuestas cualitativas en barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires y del AMBA. Cuando vos empezás a escuchar la perspectiva de futuro que tienen los chicos en los barrios populares, te ponés a llorar. Porque lo que te dicen es: «Yo sigo creciendo en esa Argentina en la cual vos viniste y, vinieras de donde vinieras, podés estudiar, conseguir un trabajo... Ojalá les toque eso a mis hijos. Yo no lo voy a ver. A mí no me va a pasar». Chicos de 20 años diciéndote eso.

Cuando vos tenés esos testimonios, o cuando escuchás hablar a directores de escuelas o a docentes diciéndote que las escuelas están desbordadas y no pueden más porque los chicos están llegando con problemas sociales mucho más complejos que antes, y ves un gobierno desfinanciando absolutamente por completo la educación pública, decís: «Acá no hay vocación de respuesta; hay un abandono». Hay un abandono que es grave. O lo mismo con lo que fue el desfinanciamiento y el ensañamiento que tuvieron con toda la política de integración socio-urbana. Entonces, que alguien me explique cómo se va a resolver la situación de un chico que nace en un barrio popular, como decíamos recién, sin inversión.

Rodríguez Larreta: "Que Milei no joda más con la casta"

¿Qué responsabilidad hay de las élites en esto? Porque no cabe ninguna duda que Milei no salió de un repollo. ¿Qué responsabilidad hay, para volver a Fundar, cuando ustedes hablan con el llamado círculo rojo? ¿Qué hay de preocupación respecto de eso? ¿Vocación de construir un país como Perú, donde haya un 20% de clase alta y un 80% de clase media baja y baja?

Lo que falta es una alternativa. Porque, como decís bien, Milei no nace de un repollo. Y yo respeto mucho a la gente que lo ha votado. Porque ahí lo que yo veo, al menos como lo interpreto, los argentinos estaban desesperados pidiendo que el Estado funcionara. Entonces, cuando la educación pública se deteriora y tus hijos tienen cada vez menos días de clase; cuando tenés que tomarte un tren y es prácticamente imposible; cuando el colectivo tarda más de tres horas; cuando conseguir un turno es una odisea... Llega un momento que decís "no puedo más".

Creo que algo que toda la oposición subestimó muchísimo es el impacto de la inflación y la necesidad de tener una política económica robusta, porque la inflación lo que más desordena es la vida de las personas. Entonces, ¿qué es lo que más desordena? La semana pasada, en uno de estos trabajos que hacemos, una persona diciéndome: "No puedo más, tengo tres trabajos, igual no llego. No puedo pagarle las cuestiones básicas a mis hijos. Ahora, al menos acá sé cuánto me salen las cosas. Si tengo que volver para atrás, donde semana a semana me cambiaba, eso de nuevo no lo quiero". Entonces, creo que hay que tomar conciencia de que lo que falta es una alternativa nueva. Algo que sea mejor, de capacidad de confiar en que va a poder ser real el bienestar de los argentinos. Hasta tanto eso no aparezca, me parece que ahí hay un problema.

¿Imaginás que eso tendría que aparecer de dónde? ¿Del peronismo o de algo distinto que no sea ni peronismo ni mileísmo?

No lo enmarcaría en espacios políticos. Creo que lo que hay que poner en conversación es cuál es la causa y cuáles son los problemas que una opción nueva quiere resolver. Me parece que eso es lo más importante: crear una causa, un aspiracional, un movimiento compartido. Y a partir de ahí, que las distintas fuerzas políticas que se quieran sumar, se sumen. Parte de lo que yo estoy haciendo con un grupo de amigos que estamos armando una comunidad política nueva, empezando por la Ciudad de Buenos Aires, tiene que ver con eso. Es poner en valor las cosas en las que creemos, aunque hoy sean mala palabra. Creo en la capacidad transformadora del Estado. Ahora, creo también que ese Estado está viejo y que necesita mucha innovación para dar mejores resultados. Creo que las causas tienen que ser colectivas.

Creo en la fuerza de las comunidades. Jorge, para mí la solución a la Argentina está en los argentinos. Vos mirás el entramado social de este país y es espectacular. ¿Quiénes están sosteniendo eso? Millones de argentinos de manera silenciosa. Creo que lo que el Estado tiene que hacer es mirar eso, ver cómo se encontraron las respuestas, por ejemplo, en las escuelas, por ejemplo, en los clubes, fortalecer eso. Creo que ahí es donde está la riqueza. Entonces, pasa más por el objetivo a construir que por las distintas fuerzas. Como te decía antes, el objetivo para mí más importante de este tiempo es reconstruir la vida en común. Hoy los argentinos estamos viviendo más separados, más fragmentados y con peor calidad de vida en el indicador que lo mires. Entonces, tenemos que volver a poder vivir bien todos juntos.

Alarma en el relato oficialista: el Gobierno pierde el control de la agenda digital y sufre un fuerte desgaste en las redes

Te escucho eso y es claramente la antítesis de la narrativa de Milei. Así planteado, parece claramente en las antípodas de Milei. ¿Ves posible un pacto a la brasileña, como fue Lula, de un cordón sanitario anti-Milei, donde fuerzas que compartan estos valores y que la discusión, simplemente las diferencias sean en el cómo y no en el qué, puedan ponerse de acuerdo en construir una alternativa a Milei?

Creo que para que una alternativa nueva tenga fuerza, lo primero que tiene es una propuesta. Ya definirte por lo «anti», yo creo que te achica. La sociedad argentina no quiere volver para atrás. Yo creo que estos años los argentinos han hecho un esfuerzo descomunal. Hay que pararse sobre lo que está bien construido y sobre eso proyectar futuro, y arreglar lo que haya que arreglar. Pero ya empezar con una alternativa que sea «anti», a mí realmente me parece que lo que hace es achicar y que las chances de éxito son mucho menores. Me parece que hay que volver a recuperar la capacidad de soñar, de imaginar distinta a la Argentina, de poner las prioridades de lo que queremos resolver y propuestas recontraconcretas para poder transformarlo.

O sea, por lo que entiendo, vos no estás preocupada por 2027, sino a nivel nacional por mucho más adelante.

No. Sí estoy preocupada por 2027. A todas las personas que están pensando en construir una alternativa, lo que digo es: nuestro aporte a la conversación pública, que es lo que venimos haciendo desde nuestro espacio, que está buscando también generar un movimiento para poder superar a Milei, es para poder construir lo que viene después. Pero, de nuevo, no es que no me preocupe el 2027. Lo que digo es: pensar el 2027 desde el «anti» es una fórmula para el fracaso.

Entonces es un problema que haya un balotaje. Y está estructurado de esta manera: en toda América Latina vos tenés que los balotajes se terminan definiendo por un punto de diferencia. Es un problema estructural, no es un problema del orden moral.

Por supuesto que si vos construís una alternativa, va a ser para ganarle al gobierno de Milei; eso es lo que hay que tratar de lograr. Pero lo que hay que volver a hacer es que las personas confíen en una alternativa, que las personas se vuelvan a enamorar con una propuesta que sea viable. Hoy lo que está faltando, es la capacidad de articular eso.