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MODO FONTEVECCHIA
Conflicto global

Eyal Sela: “Hezbollah tiene más armamento que muchos países de Europa”

El diplomático israelí describe la compleja realidad cotidiana en su país y sostiene que la estabilidad regional depende de frenar las ambiciones nucleares y el financiamiento del terrorismo por parte del régimen de Teherán.

Los aliados regionales de Teherán se movilizan en señal de apoyo
Los aliados regionales de Teherán se movilizan en señal de apoyo | AFP

Entre el bloqueo del Estrecho de Ormuz y la fragilidad de la tregua entre Estados Unidos e Irán, la seguridad regional se mantiene bajo una alerta. Ante este contexto, el embajador Eyal Sela advierte en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), que “Hezbollah tiene más armamento que muchos países de Europa”, señalando al grupo libanés como el principal brazo ejecutor de los intereses iraníes que hoy obstaculizan la estabilidad en el Medio Oriente.

El diplomático israelí, Eyal Sela, es embajador de Israel en la Argentina desde 2022. Se desempeñó como embajador en países como Ecuador, Malta y Eslovenia, además de haber trabajado en otras misiones internacionales. Actualmente, representa al Estado de Israel en el país, participa en la relación bilateral y suele aparecer en medios opinando sobre temas internacionales, especialmente vinculados al conflicto en Medio Oriente y la política exterior israelí.

La última vez que hablamos no había avanzado el curso del enfrentamiento con Irán de la forma en que avanzó en las últimas semanas. Ahora, ¿cuál es su balance, su propia interpretación de cómo se están sucediendo los hechos y cuáles escenarios imagina como más probables hacia el futuro?

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Mire, estamos en un momento que depende mucho de Irán hacia dónde vamos a ir. Si verdaderamente este país quiere estar del lado de países que buscan la pacificación de la zona, que intentan encontrar soluciones, que quieren dar derechos a su pueblo, que buscan terminar este capítulo de 47 años de dictadura teológica que llama a borrar no solamente a Israel del mapa, sino que además mata a miles de su propio pueblo.

Depende de ellos: tienen que aceptar algún acuerdo que no negociamos nosotros, sino Estados Unidos con ellos, y que luego permita una realidad en la que Irán no tenga capacidad nuclear, que esos 440 kg de uranio enriquecido —que pueden estar a punto de convertirse en una bomba atómica— desaparezcan, que no disponga de misiles de largo alcance, como vimos que no solo atacaron a Israel, sino también a países en Europa, y que no apoye al terrorismo.

Estamos en este cruce, con la posibilidad de avanzar en ese sentido. Por ejemplo, también hay negociaciones con Líbano, con la intención de avanzar con países como Egipto, Jordania, los Emiratos, Marruecos, Bahréin, e incluso con Líbano. Pero, al mismo tiempo, hay que asegurar que una organización terrorista como Hezbolá, que es, digamos, un títere de Irán, no siga poniendo obstáculos. Se puede mirar con optimismo por un lado, aunque también con preocupación, porque ya vimos que en el pasado no fue posible.

Entrevistamos hace un par de días, en este programa, a una familia argentina que llevaba más de 25 años viviendo allí y que estaban convocando a su hijo de 18 años al servicio militar, lo que los llevó a pensar en volver a la Argentina. ¿Cómo se vive el día a día en esta guerra del último mes y medio?

Espero que no escuchen el ruido que hacen mis nietos, que regresaron del colegio, porque luego de casi cinco semanas sin clases ya reabrieron los jardines de infancia. Aquí, frente a mis ojos, está el refugio, por si hay lanzamiento de misiles y tenemos que resguardarnos. Estoy recibiendo información de la prensa israelí: en el norte, Hezbolá no quiere este avance y es posible que hoy hablen, después de mucho tiempo, el primer ministro de Israel y el presidente de Líbano con el auspicio de Estados Unidos. Siempre ocurre lo mismo: cuando algunos buscan avanzar, se avanza; otros responden con violencia.

En este caso, Hezbolá sigue lanzando misiles al norte, mientras nosotros vivimos en el centro, donde no se escuchan sirenas. La vida intenta volver a la normalidad. Me costó viajar hacia Israel por las pocas aerolíneas operativas, pero poco a poco la situación mejora. Hay más movimiento en las calles, la gente retoma actividades, vuelven las actividades de ocio.

¿Existe alguna posibilidad de que Hezbolá deje de actuar allí, teniendo en cuenta que también tiene representación en el Congreso? ¿Cómo se pueden llevar adelante negociaciones?​ ¿Sería posible una transformación hacia una expresión ideológica, pero no militar?

Líbano es un país complejo. Durante mucho tiempo se pensó que sería el segundo en firmar la paz con Israel, por su tamaño y su situación, pero desde los años 70 atraviesa una guerra civil entre distintos sectores. Hubo también presencia israelí, pero nos retiramos, y desde entonces mantenemos acuerdos con Líbano, junto con Naciones Unidas, sobre la frontera terrestre, además de buscar una solución para la frontera marítima.

Ante ese escenario, Irán aprovechó su cercanía con la población chiita y promovió la creación de dos partidos: Amal y Hezbolá, conocido como el partido de Dios. Algunos de sus miembros llegaron al Congreso y al gobierno, pero no todos aceptan su rol militar. Hezbolá posee un nivel de armamento superior incluso al de muchos países europeos y lo utiliza para impulsar los intereses de Irán, no para proteger a Líbano.

En este conflicto comenzó a lanzar misiles cuando Irán lo solicitó, en un intento por respaldarlo, no por defender a su propio país. Hoy, cuando gran parte de la población libanesa busca la paz, este grupo la bloquea.

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Ese es el desafío: avanzar con quienes buscan la pacificación. Líbano podría tener una relación muy positiva con nosotros, es un país con grandes capacidades, pero convive con una organización como Hezbolá, que no solo ataca a Israel, sino que también está vinculada a atentados en Argentina.

MV