jueves 01 de diciembre de 2022
MODO FONTEVECCHIA ELECCIONES ITALIANAS

Histórico triunfo de la ultraderecha en Italia

El espacio liderado por Giorgia Meloni obtuvo la mayor parte de los votos este domingo y se posicionó como el primer partido del bloque conservador en el Parlamento. Cuáles fueron los grandes logros de los conservadores y el rol de Silvio Berlusconi.

26-09-2022 07:59

Italia abre una nueva fase de futuro incierto. Se trata de la primera gran economía de la Unión Europea que gira hacia la extrema derecha tras la victoria de la coalición liderada por Giorgia Meloni en las elecciones de este domingo.

La coalición de centro derecha con la que Meloni se presentó a las urnas obtuvo la mayoría de los votos gracias a Fratelli d’Italia (Hermanos de Italia), que se confirma como el primer partido del bloque conservador en ambas cámaras del Parlamento.

Un resultado histórico en comparación con el 4% que logró en las últimas legislativas. Giorgia Meloni, que obtuvo el 23% de los votos, consiguió otro récord al protagonizar un batacazo sobre la Liga de Matteo Salvini, su socio en el bloque de derecha, que habría obtenido alrededor del 8,5%. El tercer socio, Forza Italia, del incombustible ex primer ministro Silvio Berlusconi, se habría conformado con un 6%. La participación en los comicios alcanzó el 64%, el peor dato desde 1948.

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Frente a la derecha, el bloque de centro izquierda liderado por el Partido Democrático del ex primer ministro Enrico Letta, se quedó con el 20% de los votos. Sus socios en la coalición progresista no salieron mejor parados, especialmente el exlíder del Movimiento Cinco Estrellas, Luigi Di Maio, que se estrenaba en estas elecciones con su propia lista después de abandonar el partido dando un portazo.

Los cambios en el mapa político italiano

Después de 67 gobiernos en 76 años y de 11 en las últimas dos décadas, Italia se apresta a renovar la estantería con un nuevo gobierno centrado en una figura en ascenso de la ultraderecha, Meloni, la primera mujer en la historia al frente del gobierno. La secundan Salvini, líder de la Liga, formación que aspira controlar la inmigración irregular y no apoya las sanciones contra Rusia, y el inoxidable Berlusconi, de 85 años, cabeza de Forza Italia, socio menor del bloque que apuró la caída del primer ministro anterior, Mario Draghi, expresidente del Banco Central Europeo.

Victoria de la ultraderecha en Italia: Giorgia Meloni sería la nueva primera ministra
Victoria de la ultraderecha en Italia: Giorgia Meloni sería la nueva primera ministra

El hombre que salvó el euro no pudo salvar a su propio país del marasmo político. El euroescepticismo, aplacado por la crisis derivada de la guerra en Ucrania, alteró su libreto. Aborrece a la Unión Europea, pero no quiere sacar los pies del plato. Prefiere modificar el decorado con la recuperación de la soberanía.

Esa postura edulcorada le dio crédito electoral a Marine Le Pen, codo a codo en las presidenciales de Francia contra Emmanuel Macron, y a los Demócratas de Suecia, cuya victoria con una coalición de derecha apuró la renuncia de la primera ministra, Magdalena Andersson, mientras el país se apresta a sumarse a la OTAN y presidir el Consejo Europeo desde el 1 de enero.

La expansión del conservadurismo de derecha duro en Italia, tras los avances de sus mutualistas en Francia y en Suecia, zigzaguea entre la simpatía de Meloni hacia el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, siempre al filo de las normas comunitarias, y la amistad de Berlusconi, cuatro veces primer ministro, con Vladimir Putin. Curiosamente, el más moderado del trío, mientras Salvini, exministro del Interior (recordado por haber bloqueado el arribo de barcos con inmigrantes por el Mediterráneo), condenó primero la invasión rusa, pero después se mostró contrario a las medidas adoptadas por Occidente contra Rusia.

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El giro de tuerca en Italia, donde como en otros confines el nacionalismo goza de buena salud, se resume en una inestabilidad política que se codea con una inflación galopante y la amenaza de apagones debido a la escasez de energía en invierno. Berlusconi, sobre el cual pesan las acusaciones de abuso y prostitución de menores, se convirtió acaso sin proponérselo en el padrino de la diputada Meloni, al frente de Fratelli d’Italia (Hermanos de Italia), heredero de la Alianza Nacional de Gianfranco Fini en los años noventa que, a su vez, recogió las cenizas del Movimiento Social Italiano, creado en 1947 con los restos del fascismo de Benito Mussolini.

Los motivos detrás de la victoria de la derecha en Italia

Giorgia Meloni fue ministra de la Juventud de Silvio Berlusconi. Su partido, romano como ella, creado en 2013 con la consigna “Dios, patria y familia”, obtuvo el cuatro por ciento de los votos en 2018. En estos años se mantuvo al margen de todos los gobiernos, incluido el de Draghi; apoyó un bloqueo naval contra los inmigrantes en el Mediterráneo; protegió a las empresas italianas, y rechaza de plano la diversidad sexual. Esta vez, la bendijo más del 23 por ciento, como predijeron las encuestas, en un país que, desde el referéndum constitucional de 2020, redujo el número de parlamentarios de 945 a 600 (400 diputados y 200 senadores).

El historiador más importante de Italia analiza el crecimiento de la derecha en el mundo

En Italia votaron por primera vez los mayores de 18 años, terreno habilitado antes a los de 25. En la tercera economía de la zona euro, marcada por la histórica desigualdad entre el norte rico y el sur pobre, pesa el lento crecimiento de la economía desde las crisis de 2008, así como los estragos provocados por la pandemia, la guerra en Ucrania y su propia deuda, una de las más grandes del mundo.

El hartazgo fraguó el gobierno más radical desde la Segunda Guerra Mundial. Un experimento de desenlace incierto más asociado con el fracaso político que con el mérito de Meloni.

JL PAR