viernes 07 de octubre de 2022
MODO FONTEVECCHIA NUEVO BROTE VIRÓSICO

Efecto Legionella: cómo se prepara la región para las nuevas pandemias

Fortalezas y desafíos de la vigilancia genómica, la nueva estrategia para contener amenazas. La opinión de un asesor de la Organización Panamericana de la Salud.

El brote de la bacteria Legionella en Tucumán sumaba, hasta este martes, 22 contagios y seis muertes. La “enfermedad del legionario” llegó a los medios de todo el mundo en 1976, cuando poco después de una reunión de la Legión Americana en Filadelfia, 221 de los asistentes contrajeron una neumonía poco frecuente, que causó el fallecimiento de 34 de ellos.

Desde entonces se sucedieron distintos episodios en instituciones médicas y complejos turísticos. Incluso en 2011 se confirmaron 200 contagios tras una conferencia en la Mansión Playboy de Los Angeles. Los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades en Estados Unidos vienen registrando un aumento en los casos, que alcanzaron los 10 mil sólo durante 2018.

Brote en Tucumán: qué es la Legionella y cuáles son sus síntomas

Aunque no se contagia de persona a persona, la llegada de la enfermedad a la Argentina actualiza las alertas sobre las situaciones sanitarias que pueden derivar en emergencias.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) está prestando especial atención a la influenza. Jairo Méndez Rico, asesor para la región en enfermedades virales emergentes, aseguró a elDiarioAR  que “tiene todo lo que se necesita para generar una pandemia”. Si ese virus que infecta aves de corral logra combinarse con otro con capacidad de infectar al humano, “no sabemos qué impacto tendrá”, reconoce. “Estos factores le otorgan un potencial enorme” para generar una situación como la de 2009.

La bacteria ‘Legionella’ causó el brote de neumonía bilateral

Para anticipar esos escenarios, la OPS gestiona la Red Regional de Vigilancia Genómica, una agrupación de 32 laboratorios en 28 países que busca fortalecer la capacidad de secuenciación de virus y bacterias para entender mejor su evolución, optimizar los protocolos de diagnóstico y generar información precisa para los tratamientos.

Creada a partir de la la última pandemia, concretó hasta ayer 441.203 secuencias de distintas variantes del coronavirus. Ahora está lista para identificar otros patógenos, ayudando a ganar tiempo y predecir hasta dónde pueden ir los distintos brotes. “Si identificamos un marcador genético que permite pensar que ese patógeno va a escapar de la vacuna, probablemente sea el que vaya a generar reinfecciones o una mayor transmisión”, explica Méndez Rico. “El problema es la sostenibilidad. La secuenciación no es nada barata y los reactivos son muy costosos. Esperamos que los países lo asuman como una necesidad”, agregó.

El experto recuerda la necesidad de que, ante la aparición de un nuevo brote, cada nación informe a sus vecinas con precisión y rapidez. Con esos mecanismos aceitados y una red de vigilancia sólida, las chances de desplegar medidas preventivas y responder con eficiencia a las próximas emergencias son más altas que nunca.

AO PAR