miércoles 17 de agosto de 2022
MODO FONTEVECCHIA POLITICA NACIONAL

Massa en jaque: presión familiar y un futuro incierto dentro del Gobierno

Su tropa viene aumentando la presión para que redefina su lugar en la coalición. El fin de semana de “destrato” y los pronósticos sombríos.

Sergio Massa viene juntando bronca. La designación de Daniel Scioli por Matías Kulfas fue lo que empezó a caldear los ánimos. No sólo porque siente que Alberto no lo escuchó cuando, en esos días, le insistió durante horas en la necesidad de “repensar” a fondo el Gobierno, sino también por el mensaje que enviaba la designación del “Pichichi”.

“Si el año que viene tiene que elegir, ¿a quién te pensás que preferiría Cristina? ¿A Scioli, que ya sabe que lo puede controlar, o a Sergio, que tiene idea, vuelo y equipo propio?”, se preguntaban, de manera retórica, dentro del Frente Renovador. Esa frustración, sin embargo, había aminorado luego de que el Presidente lo subiera a los últimos dos viajes. Pero ahora volvió a explotar.

Massa estuvo casi todo el sábado 2 y gran parte del domingo 3 en Olivos. “Eso es para Gabriela Cerruti, que después salió a decir que nadie le ofreció nada a Sergio. ¿Piensan que fue hasta allá porque no tenía nada mejor que hacer el fin de semana?”, cuentan desde el massismo.

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Acá la versiones difieren: cerca del Presidente aseguran que este le ofreció nada más que la jefatura de Gabinete y Economía, mientras que afirman que ni el Presidente ni la vice iban a aceptar nada más que eso. “Ni Cristina ni Alberto iban a dar el OK para otra cosa, no son tarados. Saben que más era entregarle el Gobierno a Sergio”, cuenta un ladero del mandatario.

Desde el massismo proponen otra versión. Que él siempre se paró en la misma idea: jefatura de Gabinete, Marco Lavagna para Economía (una cartera que iba a absorber a Producción, donde iría como secretario De Mendiguren), Martín Redrado al Banco Central, y Guillermo Michel para AFIP, además de retener la Aduana. Desde esta trinchera juran que Alberto estiró la definición hasta el final, sin decirle hasta ahí que no a Massa. “Fue muy flojo todo".

Hay mucho enojo y frustración: si no hay un cambio profundo vamos derecho a perder”, dicen cerca del presidente de la Cámara. En las conclusiones hay divergencias hasta en el massismo. Uno de sus referentes económicos apunta a que el tigrense apostó a monopolizar medio Gabinete sabiendo que en esta instancia le iban a decir que no, pero con la idea de que en un futuro no tan lejano, si la economía vuelve a estallar, tener ya todo listo y planteado. 

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Sin embargo, lo que está claro es la bronca que reina, aunque la cumbre entre él, Cristina Kirchner y Alberto del miércoles a la noche sirvió para calmar los ánimos. Al menos los suyos. “Sergio puede arreglar por arriba y está todo bárbaro, pero por abajo la tropa no aguanta más. Tenemos que tener candidatos nuestros en cada intendencia, cada concejo, y cada provincia”, apunta uno de los popes del Frente Renovador, evitando, convenientemente, hablar de la situación presidencial.

Los que habitan este universo cuentan que entre las más enojadas, y la que más presiona para definir la situación, es Malena Galmarini, titular de Aysa. Buceando en ese mundo, incluso, aparece una versión aún más descarnada: “Ojo, que el Frente Renovador sólo no puede ganar pero te puede hacer perder”. Por ahora es una amenaza, pero la cuerda que mantiene unido a Massa con el Frente de todos está tensada en su punto máximo.

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El 5 y 6 de agosto habrá cumbre del Frente Renovador en Mar del Plata, que promete ser caldeada. En los últimos días, de hecho, Massa tuvo que enviar un mensaje de Whatsapp al grupo en donde están las principales espadas nacionales de su espacio. Quería cortar las versiones que circularon con fuerza, sobre su futuro dentro del Gobierno.

“Muchachos, estamos adentro de una coalición y si toca apretar los dientes lo vamos a hacer. Basta de plantear críticas, si vienen con algo traigan soluciones. No nos vamos a ir a ningún lado”. El final de esta historia todavía está por verse.

JLG BL PAR