Las dinámicas de la política interna estadounidense suelen condicionar la agenda global, y la actual coyuntura no es la excepción. Durante su participación en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), el periodista Román Lejtman trazó un detallado mapa geopolítico que conecta los movimientos del gobierno argentino en Washington con las complejas internas del Partido Republicano y el descontento de los votantes ante el aumento de la canasta familiar.
Román Lejtman es un periodista, abogado, graduado de la Universidad de Buenos Aires, que cuenta con una maestría en Estudios Internacionales por la Universidad Torcuato Di Tella. Trabajó durante una década en el diario Página/12, fue editor de la revista Tres Puntos, y actual editor de Política y Tribunales en Infobae. A lo largo de sus más de 40 años de trayectoria, se ha consolidado como un referente de la investigación y las relaciones internacionales, desempeñándose actualmente como el corresponsal permanente de Infobae en Washington, Estados Unidos.
Buenos días, Román. Como siempre, un gran gusto hablar con vos. Siempre buscamos alguna excusa para mantenernos en contacto, y la excusa inicial era el viaje de Milei a Estados Unidos, allí en Washington, pero fundamentalmente las elecciones en Estados Unidos que se acercan progresivamente. Primero, haciéndonos un balance de tu opinión de lo que pasó allí en Washington con Milei, y después contanos tu visión de qué va a pasar en las elecciones.
A ver, para mí lo más importante de toda la gira sucedió en la Embajada Argentina en Dupont Circle, acá en Washington. Una reunión que tuvo Milei con el secretario de Energía, que se llama Chris Wright. No es habitual que los secretarios de administraciones norteamericanas, no importa si son republicanos o demócratas, vayan a embajadas de países que tienen escaso peso geopolítico en los intereses reales de Estados Unidos. Y Wright fue ahí. La reunión duró casi, te diría, 35 minutos. Después hubo un acto vinculado a la lucha contra el antisemitismo, al recuerdo del Holocausto, a la crítica a Irán respecto a su ofensiva terrorista en Medio Oriente, y obviamente las vinculaciones que todavía tienen en la región. Pero a mí me parece que eso fue lo más, lo más destacado de la gira de Milei, pensándolo en el siguiente contexto: acá hay dos secretarios que tienen muchísimo poder por sus propias funciones. Uno es el secretario de Estado, Marco Rubio, que es el canciller; y el otro es el secretario del Tesoro, que es Scott Bessent, en nuestros términos, el ministro de Economía. Y toda la política, en principio, gira sobre esos dos secretarios, más el secretario de Guerra, que es el secretario de la República, Pete Hegseth. Pero acá hay una crisis tremenda con la energía por el conflicto en Medio Oriente. Eso provocó que el precio del diésel aumente cerca de un 47% en cuatro meses, lo cual está afectando la campaña presidencial de Trump. Y Wright conoce mucho el mercado y se convirtió en un funcionario de permanente consulta del presidente de Estados Unidos. Entonces, el hecho de que haya ido, que haya ido a la embajada, que se encuentre con Milei, que después participe del acto en contra del antisemitismo, de los tres eventos que hubieron cuando Milei estuvo acá, para mí el más importante fue ese.
¿Qué significa la visita de Christopher Landau y luego del propio Marco Rubio a la Argentina?
Significa que la Argentina tiene una relación privilegiada con Estados Unidos, que a medida que pasen los meses se va a terminar de descubrir que ya no es la relación de Milei-Trump, que eso permitió diseñar un acuerdo estratégico entre ambos países. Pero como ese acuerdo estratégico y los intereses permanentes de Estados Unidos van más allá de una administración, cuando haya pasado el mandato de Trump y, si hay reelección, esté promediando el mandato de Milei, va a quedar claro que acá hay una interdependencia entre Estados Unidos y la Argentina que se monta sobre los siguientes ejes: China controla casi el 70% de lo que se llaman minerales críticos. Irán, con los hutíes, está acorralando la cadena de suministro fundamentalmente en Medio Oriente, en el mar Rojo y lo que se llama el estrecho de Ormuz, y Estados Unidos necesita un paliativo a esos dos desafíos geopolíticos. Y el paliativo, entre otras variables, aportando su alícuota, es la Argentina. O sea, la Argentina tiene recursos naturales, la Argentina puede garantizar un canal de suministros. Eso se vincula con un anuncio de inversión de 7.000 millones de dólares para lo que se llama el corredor de los Andes Pacíficos en New York hace 10 días. Y en ese sentido, puesto en esos términos, ya no es la relación Milei-Trump o viceversa: es Estados Unidos tiene un diseño estratégico de lo que va a ser la lucha contra China en los próximos años, y Argentina coadyuva a ese esfuerzo de batalla económica comercial con sus propios recursos. Después hay toda una discusión si la del apoyo simétrico o asimétrico. Pero así están planteadas las cosas ahora, Jorge.
Román, ¿y eso es independiente de que en 2028 haya un gobierno no libertario en la Argentina y eventualmente un gobierno demócrata en 2029 en Estados Unidos?
Sí, totalmente. Sí, sí, sí. O sea, es muy difícil hacer analogías históricas porque los tiempos cambian y los instrumentos sobre los que podés hacer analogía quizás son diferentes, pero vos, cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos asumió que el principal recurso para la batalla contra Rusia en uno de los escenarios era tener el control del petróleo, al margen de la carrera militar, la carrera espacial, quién manejaba la bomba, etc. Era petróleo, petróleo, petróleo. Y Roosevelt, en uno de los viajes que hace a Europa a encontrarse con Churchill y con Stalin, viaja específicamente a Arabia Saudita hace un acuerdo por el petróleo. Bueno, ese acuerdo se mantuvo hoy mismo, por más que haya diferencias respecto a cómo enfrentar los hutíes en la región. Hay un acuerdo de petróleo entre Estados Unidos y Arabia Saudita. Esa matriz de intereses permanentes, acuerdos estratégicos, observar a tu enemigo global, ahora incluye a la Argentina. Porque la Argentina tiene minerales críticos, tiene frío en el sur, tiene recursos naturales, pueden enchufar computadoras para la inteligencia artificial. Entonces, en la lógica de Estados Unidos: "necesito cadenas de suministro confiables, más minerales críticos". Argentina calza perfecto y no va a importar si en la Casa Blanca hay un presidente demócrata o republicano, o si en la Casa Rosada hay un presidente libertario, radical o peronista. No va a importar.
Román, ayer hubo debate en Brasil. Uno de los temas que Lula le preguntaba era casualmente si las tierras raras —Brasil es el segundo reservorio de tierras raras del planeta— era parte de la negociación con Trump. ¿Cómo se vive el tema de las elecciones en Brasil? ¿Cómo vive Washington el tema de las elecciones en Brasil? ¿Y cuánto en esta lógica de que Argentina le calza perfecto a Estados Unidos, Brasil también, o Brasil más o menos?
Yo te diría así: la Casa Blanca apoya a Bolsonaro. No hay duda al respecto. Se dio un hecho inédito que un candidato a presidente, antes de las elecciones, entra a la Casa Blanca, al Salón Oval, una foto con Trump. Sucedió en el primer mandato de Lula, que Lula había sido electo, y hubo mucho lobby acá, y Bush hijo lo recibió por la relación importante que tiene Estados Unidos. En ese contexto, cuando preguntás a los demócratas, los demócratas se sienten más cómodos con Lula por cierta afinidad ideológica. Pero al fin y al cabo, los demócratas también están en un cambio o un giro en su propia matriz ideológica. Y en definitiva, va a haber un sector del Partido Demócrata que va a estar cómodo con Bolsonaro, y otro sector con Lula. En ese contexto, Argentina, si gana Bolsonaro, en términos del mandato de Milei, se va a beneficiar, porque entonces van a poder fijar estrategias conjuntas en el Mercosur, se van a liberar acuerdos que hoy por hoy están trabados. En el contexto de la relación de Estados Unidos-Brasil, Argentina-Estados Unidos, obviamente Brasil tiene más peso económico y comercial, y puede ocurrir que la tensión de la Casa Blanca sobre Milei baje algunos minutos, tomados 60, porque todo el mundo entiende el peso de Brasil en la región. Me parece que para mí, por lo que yo escucho, conozco, ese sería el concepto.
Trump despide a su secretaria de prensa a cinco días de asumir
Román, y las elecciones ahora en Estados Unidos, ¿son correctas las versiones que recibimos de que se desploma la intención de voto por Trump, o son exageradas?
No, no, no, son correctas. Yo lo voy a plantear así, tratando de explicar cómo están las cosas acá. Acá el votante de Estados Unidos es como cualquier votante en cualquier lugar: Uzbekistán, la Argentina, Gabón, Burundi, París. Es la economía. Entonces, ¿qué es lo que sucede? Trump hizo un diseño de avanzar sobre Irán que le complicó la política doméstica, la economía, porque el hecho de que durante meses no corrían los barriles de petróleo como habitualmente corren, te impactó sobre el precio del diésel acá, el combustible. Entonces, el impacto sobre el diésel, como en cualquier economía, te impacta sobre la canasta familiar. Y en ese contexto, aquellos que están registrados para votar y votaron MAGA o Trump en la primera elección, están girándose.
Acá la discusión no es que Trump pierde la Cámara de Representantes. Acá la discusión es si pierde el Senado, pese a que Vance, si hay un empate, juega a favor del gobierno. Y si eso no determina que todas las semanas o todos los meses de los próximos dos años, Trump va a sufrir constantes pedidos de juicio político donde la administración finalmente se va a derretir, porque lo único que va a importar a la administración es que Trump no caiga por los pedidos de juicio político.
¿Y qué posibilidades ves vos de que pierda el Senado?
¿Hoy a esta hora? 6 sobre 10.
¿Y qué cambiaría para la Argentina, Román, una derrota de Trump, inclusive en el Senado? ¿Se modificaría algo en la libertad que tenga Trump de ayudar a la Argentina financieramente si fuera necesario el año próximo? ¿O Scott Bessent continuaría y eso implicaría que más allá de los problemas de Trump, la ayuda de Estados Unidos financiera a la Argentina estaría igual?
Yo te lo plantearía: en términos de la relación nuestra con Estados Unidos o Milei con Trump, no va a cambiar nada porque la Casa Blanca tiene suficientes recursos políticos e institucionales para hacer fluir cualquier ayuda financiera al margen de cómo está el control de las dos cámaras. No hay duda al respecto, porque a vos te prestan, no sé, 500 millones de dólares y hay una norma que dice que a los 6 meses tenés que dar explicaciones al Congreso, y en el mes 5, 25 días te devuelven la plata. Ya está. Entonces no violaste ninguna norma. O sea, hay mucho espacio para ese tipo de maniobras. Ahora, una derrota de Trump en las condiciones que se está especulando acá, como en todo gobierno de mitad de mandato que pierde las elecciones de mitad de mandato, va a haber cambios en el gabinete. Y yo no sé si en marzo o abril Scott Bessent va a seguir estando en la Secretaría del Tesoro. Como Marco Rubio. No lo sé. Tengo mis dudas.
Ah, ¿inclusive Marco Rubio?
Yo no tengo certeza, pero tengo mis dudas.
¿Inclusive Marco Rubio, no solamente Bessent?
Sí, porque, mirá, acá hay una discusión que es absolutamente paradójica y que exhibe en qué punto está la administración republicana. Los dos candidatos para continuar la mirada del mundo y de Estados Unidos que tiene Trump con sus atenuantes o agravantes son JD Vance, que es el vicepresidente, y Marco Rubio, que es el secretario de Estado. En las actuales circunstancias, lo que te dicen aquellos que trabajan con Vance y con Rubio es que si hay una derrota fuerte en el Senado, ninguno de los dos va a querer ser candidato a presidente. Porque eso te genera una ola y no quieren ser el candidato republicano que pague en un, comillas, "referéndum a nivel nacional" en las próximas elecciones el costo político de lo que le hizo Estados Unidos supuestamente a la sociedad americana. O sea, para ponerlo en términos nuestros en un ejemplo de hace 40 años: no quieren ser Angeloz. O sea, no quieren ser... No quieren ser el candidato que pague, "la mirada negativa" que tenía la sociedad argentina en ese entonces sobre Alfonsín y su programa económico. No quieren ser eso. Entonces, cada uno se está mirando a ver que sea el otro. "Y yo espero cuatro años". Los dos son jóvenes, pueden esperar cuatro años. Ahora, ¿puede ocurrir que finalmente Rubio diga "no, es ahora o no es nunca más; es una decisión política que va a afectar mi vida personal y mi vida partidaria en los próximos 20 años", y dice "no, no, yo voy a ser candidato"? Entonces, si él dice "yo voy a ser candidato", la primera elección interna acá es el 28 en New Hampshire, que es como un caucus. Entonces vos, para llegar bien con plata, recursos, aparatos y fondos...
Ya tenés que dedicarte a eso.
Tenés que ir en abril, tenés que dedicarte a eso porque tenés que juntar dos mil palos, tres mil palos para hacer campaña. Entonces, que es el problema de Vance si decide también correr. Porque él se tiene que ir como vice. Se puede ir. Y va a cargar con la mochila, comillas, de la administración porque va a estar en todas las fotos al lado de Trump. Rubio va a tener un margen hasta para diferenciarse porque ya no forma parte del gobierno, por más que hoy es el funcionario más poderoso del gobierno. Al margen de Trump, obviamente.
Entonces, vos le ves a Rubio chance de que deje de ser el secretario de Estado porque pase a ser el candidato republicano a las elecciones.
O uno de los candidatos, sí.
O precandidato, obviamente. El candidato, digamos, cercano de Trump. ¿Y cómo ves esas posibilidades de los demócratas de volver al poder dentro de dos años?
Lo veo verosímil. Pero ellos adentro tienen un lío bárbaro, Jorge. Porque la matriz ideológica del Partido Demócrata se atomizó, se fragmentó. Hay distintas perspectivas sobre el mundo, de más de centro-derecha a una izquierda que sorprendería por su mirada. Ya no son libras, son tipos de izquierda. Yo te diría, en términos de nosotros y nuestros años en la facultad, son "troskos" de la mirada que tienen. Entonces, ¿Cuál es el candidato? ¿Cómo va a llegar? ¿Cuál es su mirada? ¿La gente lo va a aceptar o no? Que eso, en definitiva, puede ser un recurso de Rubio para decir: "bueno, yo formo parte de la actual administración, pero usted quiere esto". Entonces, va a ser una elección muy complicada y, para terminar de contestarte la pregunta, yo no descartaría que los demócratas finalmente lleguen a la Casa Blanca.
Román, querido. Muchas, muchas gracias. Te volvemos a llamar en noviembre. Gracias por tu predisposición siempre para con nosotros. Esperamos verte pronto.
Un abrazo.
MEG