En un Congreso más favorable al presidente Javier Milei tras las legislativas de 2025, el escenario político de 2026 aparece marcado por tensiones, negociaciones y reacomodamientos internos. A causa de ello, la diputada nacional Victoria Tolosa Paz analizó en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190) los límites de la reforma laboral impulsada por el Gobierno y destacó el rol de Miguel Ángel Pichetto, a quien definió como una figura central para construir acuerdos parlamentarios, al afirmar que “tiene el peronismo en la sangre”.
La dirigenta política argentina, Victoria Tolosa Paz, es diputada nacional por la provincia de Buenos Aires y una de las figuras más visibles del peronismo / Unión por la Patria en los últimos años. Se desempeñó, durante el gobierno de Alberto Fernández como ministra de Desarrollo Social de la Nación entre 2022 y 2023, donde tuvo a su cargo programas de asistencia y políticas de inclusión. Antes, en 2021, encabezó la lista del oficialismo en la provincia de Buenos Aires.
Escuchaste la nota reciente de Claudio Mardones, que pareciera que el Gobierno contaría con la cantidad de senadores necesarios para aprobar media sanción de la ley de reforma laboral, pero no con los tiempos para que sea aprobada en extraordinarias en Diputados. ¿Cuál es el clima que vos estás palpando en Diputados?
Por supuesto, un inicio de año bastante complejo para la Argentina y, sin duda, para el Parlamento, que tiene una agenda recargada de temas. Eso hace que lo que en un momento iba a ser tratar en extraordinarias la reforma laboral en Diputados, tal cual lo decía Claudio en el informe, hoy todo indique —porque así lo han hecho los senadores que han firmado la convocatoria para el miércoles que viene, el 11— que se va a dar el inicio al tratamiento.
Hay que ver luego si efectivamente logran la media sanción. Todo parece indicar, por quienes llevan la firma y por lo que vienen contando algunos medios sobre las reuniones con gobernadores, con algunas modificaciones. Hacías mención a que es una reforma que tiene poco de reforma, que tiene mucho de no poder trabajar de una manera responsable frente a lo que estamos viendo en la Argentina: la pérdida de trabajo, la suba del trabajo informal y la enorme incapacidad de un Gobierno de tomar una agenda que busque recomponer salarios y la capacidad productiva industrial.
En el medio mete un manotazo también de una reforma impositiva que creo que ya se nota que van a sacar de la discusión del Senado. La reforma, tal cual la escribieron, no va a pasar porque, por lo pronto, el capítulo de baja del impuesto a las ganancias ya lo han dicho varios gobernadores que no lo acompañarían, porque eso va a restringir aún más la recaudación de cada uno de los gobiernos provinciales.
Recordemos que la quita del impuesto a las ganancias hace que la coparticipación caiga en cada una de las provincias.
¿Qué pasó o qué está pasando con esa idea de reconstruir un bloque independiente dentro del Congreso, entre vos, Miguel Ángel Pichetto, De la Sota, Massot, Michel? ¿Cómo evolucionó a lo largo de febrero y cómo está hoy?
La verdad es que algunos medios interpretaron que el proyecto sobre el endeudamiento feroz y atroz que tienen las familias argentinas, a partir de una iniciativa que trabajamos junto a Miguel Ángel Pichetto, a Natalia de la Sota, al propio Guillermo Michel, que fue quizá el principal promotor junto con Nicolás Massot, buscaba plasmar la preocupación que teníamos sobre la agenda cotidiana de la Argentina: familias enteras que pierden capacidad de ingresos y que, al mismo tiempo, se endeudan de manera extraordinaria con nuevas plataformas, billeteras virtuales y fintech.
Como traspasamos el bloque de Unión por la Patria, muchos leyeron ese proyecto como el intento de una conformación más grande. Nosotros decimos que venimos teniendo, y ya nos venía pasando el año pasado, una mirada de síntesis. En muchos temas acompañamos con distintos actores de la política, sobre todo del interior de la Argentina, que no forman parte del bloque de Unión por la Patria. Quizás, por la forma de entender el presente, no nos quedamos encerrados en una cuestión de bloques y categorías preestablecidas, sino que salimos a buscar esos acuerdos, dando una señal del tiempo que viene. Para poder construir una alternativa política en la República Argentina vamos a tener que convocar a distintas personas y sectores de la política, de los gremios y de las cámaras empresariales.
No importa cómo pensábamos en el pasado, sino qué pensamos sobre este presente y sobre el futuro inmediato. Eso se empieza a plasmar en una cuestión básica: como somos legisladores nacionales, nos van a ver en más de una foto, en más de una reunión y en más de un proyecto, sintetizando ideas de la mano de un hombre como Miguel Ángel Pichetto, de una diputada como De la Sota o de legisladores que estaban en otros partidos políticos, como Nicolás Massot. Hoy prima la voluntad de entender que la agenda que queremos tiene que ver con resolver los problemas de la Argentina.
También presentamos una bicameral que estudie el impacto del acuerdo Unión Europea–Mercosur. El Parlamento no va a llegar a tratar la reforma laboral porque han puesto una enorme cantidad de temas en apenas 14 días de extraordinarias. Es cierto que las extraordinarias arrancaron el 2, pero todavía esta semana no hubo una sola reunión, con lo cual el tiempo se acorta. Tenemos que tratar el acuerdo Unión Europea–Mercosur, que ya entró al Parlamento ayer, con más de 3.000 fojas, y tener una mirada acabada de su impacto en la Argentina, sobre todo en el sector agroindustrial.
Anoche nos enteramos por los medios del nuevo acuerdo que acaba de firmar el Gobierno con Estados Unidos, que posiblemente también tenga que pasar por el Parlamento. Es una agenda de enorme intensidad y requiere estar preparados para un Congreso que va a ser protagonista en 2026 de discusiones para resolver problemas y de otras que el Gobierno quiere dar buscando tapar las dificultades que tiene la Argentina. Porque, si hay algo que no se puede discutir en un país que pierde todos los días empleo registrado, es una reforma laboral que no va a generar trabajo.
Lo que no genera trabajo en la Argentina es el plan económico de Javier Milei.
Nosotros decimos que queremos reformar la normativa del derecho del trabajo porque hay 9,3 millones de trabajadores que no están registrados y no conocen ninguno de los derechos que hoy se quieren atacar. Al mismo tiempo, vemos cómo el Estado no actualiza su normativa y no entiende que un empleador pyme, un comerciante, hoy no tiene ninguna posibilidad de registrar trabajadores, no solo por la planchada del consumo, sino por la enorme carga impositiva que enfrenta, como si fuera una gran empresa. Por eso, junto a Kelly Olmos y un grupo de legisladores, armamos un proyecto que refleje una liberación de la base imponible de la carga de aportes patronales.
Esto impacta de manera contundente en las pymes, que son las generadoras de empleo en la Argentina, dando una señal de que no hay mala fe ni mala voluntad, sino imposibilidad real de sostener empleo registrado. Queremos ayudar y acompañar, y hacer el esfuerzo de dejar de recaudar ahí para lograr rápidamente registrar empleo no registrado. También incorporamos temas como plataformas digitales, nuevas modalidades de empleo y licencias por maternidad con corresponsabilidad entre hombres y mujeres. Atendemos una agenda que nos demanda la realidad, la calle, las pymes y los ciudadanos de a pie que dicen que algo hay que hacer, no lo que plantea el Gobierno, pero algo hay que hacer.
Pichetto mencionaba que Massot venía de otro partido y, él también se había ido del peronismo e integró Juntos por el Cambio, de donde viene Massot. Tiene toda una historia peronista y él mismo se define como peronista. Dijo recientemente que, si Kicillof quiere ganarle a Milei en un balotaje en 2027, tendrá que adecuar sus ideas. Vos sos diputada por la provincia de Buenos Aires y está la interna que parece resolverse con Kicillof presidiendo el PJ bonaerense. Me gustaría tu reflexión sobre lo que está pasando en la interna y el futuro del candidato.
La agenda de cómo se construye el instrumento electoral del peronismo en la provincia de Buenos Aires no le importa a nadie. A nadie en esta Argentina que se cae todos los días, donde los ciudadanos no pueden pagar sus cuentas, no saben cómo llegar a fin de mes, pierden el trabajo y viven con angustia, incertidumbre y endeudamiento permanente.
Creo que es una discusión de una dirigencia política que tiene que salir rápido de esa trampa, ordenar la estructura electoral para 2027, pero entender que hoy la prioridad es otra. El gobernador ganó la elección del 7 de septiembre con los intendentes y con un grupo de personas que adherimos a esta forma de entender la provincia, y tiene voluntad de conducir el PJ. Así lo manifestó también Máximo Kirchner. Con eso queda saldada la discusión. El 8 de febrero quedará constituido el consejo del partido, Axel Kicillof lo presidirá y a partir de allí intentará construir una alternativa política nacional. No hablamos de candidaturas, sino de una alternativa que siente las bases de qué Argentina queremos construir.
Creo que Miguel Pichetto, con su representación como hombre de Estado y la institucionalidad que le imprimió a la Cámara de Diputados durante estos años, es un hombre que tiene las ideas del peronismo en la sangre. Más allá de que en el pasado nos encontró separados, hoy defiende la institucionalidad nacional, se anima a decir cosas que muchos no dicen y las defiende con proyectos. Eso es lo más importante. Compartimos, por ejemplo, la preocupación sobre la política industrial, sobre aranceles y sobre no naturalizar que dejemos de proveer insumos estratégicos para obras clave como el gasoducto. Sacando nombres propios y poniendo por encima la política pública, eso es lo central.
Respecto a si Kicillof tiene que adecuar sus ideas para ganar en 2027, creo que fue un titular de una entrevista más extensa. Lo que Miguel está diciendo es que la Argentina necesita hombres y mujeres que expresen hacia dónde va el país, cómo va a crecer, cómo va a ordenar la macroeconomía y generar capacidades productivas.
Cuál es la imagen de Milei y Kicillof en cada provincia argentina
Si Axel expresa todo eso, puede transformarse en una figura central. Para eso falta construir una idea de país, convocar a todos los sectores y luego sintetizar candidaturas.
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