La provincia avanza en la consolidación de un esquema de autonomía operativa sobre sus vías navegables tras la firma del convenio estratégico entre el gobernador Juan Pablo Valdés y la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn). A partir de esta transferencia de bienes estatales en modalidad de comodato, Corrientes recibirá un conjunto de aproximadamente ocho artefactos flotantes —entre los que se cuentan dragas y remolcadores— para conformar una flota propia orientada a la logística y al mantenimiento hídrico.
El gobernador de Corrientes firmó un convenio con Nación y sumó embarcaciones para uso provincial
El subsecretario de Puertos de la provincia, Juan Escobar Damus, detalló el alcance técnico de la medida y subrayó la importancia estratégica de intervenir en tramos fluviales que no están incluidos en la licitación principal de la hidrovía Paraná-Paraguay.
Específicamente, las unidades se desplegarán sobre el tramo compartido entre la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay hasta la esclusa de la represa de Yacyretá, un corredor vital para la salida del aparato productivo provincial.
"No podemos estar librados al azar de que la profundización natural del río nos ayude o no a sacar la producción de nuestras economías regionales", argumentó Escobar Damus.
El funcionario precisó que las embarcaciones se entregarán de forma progresiva y deberán someterse a procesos de reacondicionamiento técnico: "Tienen flotabilidad, que ya es un dato menor. Habrá que revisar el sistema eléctrico, incorporar software de mapeo y realizar todas las intervenciones necesarias para dejarlas plenamente operativas".
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Prevención de inundaciones y la liberación del muelle en la capital
Más allá del dragado comercial en la vía principal, la flota tendrá un rol determinante en la gestión del riesgo climático frente a la amenaza de eventos meteorológicos como El Niño.
De acuerdo con la cartera de puertos, las unidades se utilizarán para la limpieza y dragado preventivo de ríos interiores y riachos de la geografía correntina, asegurando el correcto escurrimiento del agua para evitar anegamientos en cascos urbanos y zonas productivas.
Paralelamente, el traslado de estas unidades que permanecían amarradas sin operatividad en el puerto de la capital correntina provocará un beneficio logístico inmediato.
La presencia prolongada de los barcos generaba embancamientos y depósitos de sedimentos sobre el lecho del río que inhabilitaban casi el 50 % de la capacidad operativa del área de amarre.
Con el retiro y la posterior reparación de los navíos, la provincia recuperará la totalidad del frente de muelle en la ciudad de Corrientes, optimizando el calado operativo para el transporte de cargas y dinamizando la actividad portuaria del Litoral.