En una maniobra que combinó audacia delictiva con una burda simulación, la Policía Rural y Ecológica de Corrientes, en un trabajo conjunto con la Fiscalía Rural, desbarató una red de cuatrerismo y adulteración de ganado en Santo Tomé. El procedimiento penal culminó con la detención de tres personas mayores de edad, entre ellas una productora agropecuaria que había radicado una falsa denuncia por la supuesta sustracción de 150 animales vacunos con el objetivo de encubrir una venta ilegal.
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La investigación penal preparatoria se inició formalmente a partir de la denuncia de la mujer, quien se presentó ante las autoridades asegurando que desconocidos habían ingresado a su establecimiento rural para saquear su stock ganadero. Sin embargo, el despliegue técnico en el terreno de los peritos rurales comenzó a sembrar sospechas inmediatas en el fiscal de instrucción en turno.
El rastreo con drones que derribó la mentira
Los funcionarios policiales y judiciales que inspeccionaron el campo damnificado detectaron severas inconsistencias físicas que no coincidían con la logística que requiere un golpe de abigeato de semejante magnitud. En el predio no se encontraron alambrados cortados, ni huellas de arreo, ni rastros de camiones compatibles con un robo masivo de hacienda a gran escala.
Ante la falta de pruebas visibles en los ingresos, la Jefatura de Policía ordenó el uso de tecnología avanzada y dispuso una búsqueda aérea mediante drones de la fuerza. El patrullaje de los dispositivos sobre los campos linderos permitió hacer un relevamiento documental y de movimientos de hacienda en tiempo real, lo que terminó por confirmar que los animales denunciados como robados nunca habían salido de la zona de influencia bajo los métodos descritos por la denunciante.
Cinco camiones interceptados y marcas superpuestas
El quiebre del caso se produjo durante un operativo de control de rutas ejecutado este jueves. Efectivos de la Policía Rural interceptaron una flota de cinco camiones jaula que transportaban, precisamente, más de 150 animales vacunos. Al momento de exigir la documentación de tránsito sanitario y las guías de carga exigidas por el SENASA, los transportistas no pudieron acreditar la legalidad del traslado. Los animales provenían del campo de la propia denunciante y eran movidos de forma clandestina.
El fraude sumó un componente aún más grave cuando el personal especializado en marcas y señales procedió a la verificación física de los animales en los playones de control.
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Los peritos detectaron severas irregularidades en las marcas identificadoras (marcas superpuestas y adulteradas). De acuerdo con la investigación, los sospechosos habían remarcado ilegalmente animales que pertenecían a los rodeos de productores y campos vecinos para anexarlos al lote contrabandeado.
Por disposición expresa de la Fiscalía de Investigaciones Rurales, las autoridades procedieron a la demora e incomunicación de tres personas: la mujer que inventó el asalto, un hombre de su entorno familiar directo que actuaba como coautor de la maniobra y un camionero encargado de la logística del transporte clandestino.
Los tres imputados quedaron bajo arresto y a disposición de la Justicia de Santo Tomé, bajo cargos iniciales de falsa denuncia, tentativa de estafa y abigeato agravado.