En lo que representa la mayor inversión privada en la historia de la provincia de Corrientes, el gobernador Juan Pablo Valdés anunció este jueves la creación de una planta de industrialización de fibra de pino de alta calidad. El complejo industrial se radicará en el Parque Industrial de Ituzaingó y demandará una inversión de USD 2.000 millones, transformando por completo la matriz productiva del norte correntino.
"Hoy dimos un primer paso muy importante para el desarrollo de nuestra querida provincia", celebró el mandatario tras reunirse con Alejandra Aranda, CEO de ARPULP S.A. Según detalló Valdés, la llegada de esta fábrica de última generación generará 13.000 nuevos puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos, impactando en sectores como el transporte, la construcción, el comercio y la gastronomía local.
Seguridad jurídica y logística estratégica
Para el gobernador, este anuncio es el resultado de una política de estado sostenida en el tiempo. “Esto es posible porque generamos las condiciones para que el sector privado confíe, garantizando seguridad jurídica e infraestructura estratégica mediante nuestros 18 parques industriales y los puertos de Corrientes e Ituzaingó”, enfatizó.
La planta será la más grande del mundo en su tipo (fibra larga de pino) y utilizará tecnología de vanguardia. El proyecto cuenta con el respaldo del fondo de inversión Pegasus, que se encargará de la búsqueda de financiamiento a gran escala para sostener el desarrollo de las obras.
Hoja de ruta: de 2026 a 2030
El cronograma de puesta en marcha ya tiene plazos definidos. Alejandra Aranda anticipó que durante 2026 la prioridad será la realización de un estudio ambiental profundo, alineado con los estándares internacionales más exigentes. En 2027 se avanzará con la ingeniería básica y de detalle, mientras que la fase de construcción propiamente dicha está proyectada para el período 2028-2030.
Fernando Correa, responsable de la tecnología industrial del proyecto, estimó que, de cumplirse las metas financieras, la planta modelo comenzará a operar a pleno hacia finales de 2030.
Compromiso ambiental
Dada la magnitud de la planta, el aspecto ecológico será central. Los trabajos de evaluación ambiental ya comenzaron y están a cargo de la consultora ECONSUL, que trabajará de forma articulada con el Instituto Correntino del Agua y del Ambiente (ICAA).
Con el denominado "Proyecto Ituzaingó", Corrientes da un salto técnico en la cadena de valor forestal. La planta no solo procesará materia prima local, sino que elevará los estándares de producción de toda la región, consolidando a la provincia como un polo industrial de referencia en el mercado internacional de la celulosa y el papel.