El histórico megajuicio oral y público por la desaparición de Loan Danilo Peña sufrió un severo e imprevisto freno en su marcha institucional. Al cierre de una caótica segunda jornada signada por desprolijidades técnicas, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Corrientes resolvió suspender de forma completa la audiencia fijada para este jueves, lo que determinó la postergación por tiempo indeterminado de la declaración testimonial de los padres del menor. El debate recién se reanudará el próximo miércoles 24 de junio, abriendo un extenso bache procesal para intentar normalizar el expediente.
La drástica resolución de los magistrados Fermín Cerolini, Eduardo Belforte y Simón Pedro Bracco se fundamentó en la necesidad técnica de salvaguardar el debido proceso legal. El Tribunal debió otorgarle un plazo de gracia a la Defensora Oficial asignada de urgencia al psicólogo tucumano Esteban Federico Rossi Colombo, para que la funcionaria pueda interiorizarse en los monumentales 90 cuerpos del expediente y diseñar una estrategia eficaz.
Cabe recordar que Rossi Colombo había provocado un cisma el martes al conectarse de forma remota por Zoom siete horas tarde, tras haber sido declarado en rebeldía y con una orden de captura internacional vigente sobre sus hombros.
Antes de dar paso a la ronda de los primeros testigos civiles —madriguera donde los padres del niño, María Luisa Noguera y José Peña, figuran en la cabecera de la lista—, el estrado deberá resolver una batería de planteos de nulidad ya anticipados en reserva por las defensas técnicas y completar la ronda de indagatorias preliminares de los imputados. Por tal motivo, las autoridades del TOF evitaron convalidar que los progenitores puedan deponer formalmente el próximo miércoles.
Un debate que volvió a foja cero tras el "reseteo"
El saldo de la segunda jornada en el recinto del Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional dejó al descubierto las profundas grietas logísticas de un proceso unificado a la fuerza. La mañana se inició con un retraso insólito ante la ausencia injustificada de Alan Cañete, uno de los diez implicados en la causa conexa por el presunto desvío y entorpecimiento judicial capitaneado por la Fundación Dupuy.
La incomparecencia de Cañete desató una dura contraofensiva del fiscal federal Carlos Schaefer, quien impugnó los regímenes de libertad condicional de los profesionales de la organización civil y exigió la detención efectiva inmediata de los diez involucrados para evitar nuevas maniobras de dilación.
Tras una deliberación que se extendió por casi dos horas en la sala de acuerdos, el Tribunal adoptó una postura salomónica de alto impacto: rechazó el pedido de detención de la Fiscalía, pero decretó un "reseteo" absoluto del juicio. Los magistrados determinaron que el único acto formal que se había empezado a cumplimentar —la lectura integral del requerimiento de elevación a juicio de la plataforma fiscal— quedó anulado y volvió a leerse desde cero.
Millapi se llamará al silencio desde la Patagonia
En el epílogo de la convulsionada jornada, el bloque de la defensa técnica de Mónica Millapi introdujo una novedad de peso para el devenir del debate. Su representante legal anticipó de forma oficial ante los jueces que su asistida hará uso del derecho constitucional de no declarar en la reanudación del juicio oral.
Millapi, procesada en el expediente principal por la presunta sustracción y ocultamiento de Loan, se encuentra cumpliendo el régimen de prisión domiciliaria bajo monitoreo de tobillera electrónica en la provincia de Neuquén. Atendiendo a su situación de arraigo geográfico y por tener a su cargo el cuidado de hijos menores de edad, el Tribunal Federal ratificó que la imputada cuenta con el aval legal para seguir todas las instancias del juicio y comparecer a la distancia a través de soporte informático.
El sorpresivo cuarto intermedio dictado hasta la semana entrante estira el clima de angustia y paraliza las expectativas de la querella familiar, en una causa penal de escala nacional que busca quebrar los pactos de silencio para determinar el paradero del menor a dos años de su desaparición en el naranjal de 9 de Julio.