El deterioro de la economía nacional comienza a reflejarse con fuerza en las economías regionales y Misiones aparece entre las provincias más golpeadas por la caída de la actividad. Según un diagnóstico realizado por el tesorero de la Confederación Económica de Misiones (CEM), Alejandro Haene, la combinación de baja del consumo, aumento de los costos logísticos y paralización de la obra pública está afectando de manera transversal a empresas y comercios.
El dirigente empresario describió un escenario complejo para el entramado productivo provincial, donde la distancia con los grandes centros de consumo y los puertos encarece la actividad económica. “El panorama de las empresas lo veo duro, complicado. Somos una provincia súper castigada. Estamos lejos de los centros de consumo y lejos de los puertos para exportar. Con el aumento de combustibles y peajes, los costos logísticos se disparan”, explicó.
Naftas en Corrientes: el detalle de los precios actuales en YPF, Shell, Axion y Puma
A ese contexto se suma la fuerte retracción del consumo a nivel nacional, que impacta directamente en las ventas y en la dinámica de las empresas. Para Haene, el efecto combinado de estas variables genera un escenario en el que prácticamente ningún sector queda al margen de la crisis. “Con una caída de consumo fenomenal a nivel país, todo se vuelve más lento y a cuentagotas. Hoy no hay rubro que pueda decir que está salvado”, advirtió.
Construcción, comercio e industria en retroceso
Dentro del panorama económico provincial, el sector de la construcción aparece como el más afectado por la crisis, principalmente por el freno de la obra pública. Según estimaciones del sector empresario, entre 11.000 y 12.000 trabajadores habrían perdido su empleo registrado en la provincia, lo que representa cerca de entre el 10% y el 12% del total del empleo del rubro.
“La construcción es el rubro más golpeado, lejos”, sostuvo Haene, quien atribuyó la caída a la paralización de proyectos vinculados al Estado. Muchas empresas que dependían casi exclusivamente de la obra pública quedaron sin actividad y debieron reducir personal o directamente cerrar.
El impacto no se limita al sector constructor. Tras la caída de la obra pública, los sectores más castigados son el comercio y la industria, que también sienten los efectos de la contracción del consumo y del aumento de los costos operativos.
Horacio Marín, de YPF: "Vamos a ser honestos: si tenés que cargar nafta mañana, cargá hoy"
En ese contexto, cada vez más empresas recurren a herramientas legales para reorganizar sus finanzas, como el concurso preventivo de acreedores o el procedimiento preventivo de crisis. Este último permite negociar con el Estado y los sindicatos mecanismos para sostener la actividad y evitar despidos masivos, como la reducción de jornadas laborales o acuerdos salariales transitorios.
El temor al desempleo
El deterioro del mercado laboral aparece como uno de los efectos más visibles de la crisis económica. Para el dirigente empresario, el miedo a perder el trabajo se convirtió en una de las principales preocupaciones de la sociedad, lo que a su vez profundiza la retracción del consumo.
“Hoy la posibilidad de pérdida del empleo casi está a la cabeza de las preocupaciones de las personas”, señaló Haene. Ese temor impacta directamente en el comportamiento económico de los hogares, que reducen gastos y postergan consumos ante la incertidumbre. En este escenario, el empresario sostuvo que el futuro inmediato dependerá en gran medida de la evolución de las variables macroeconómicas. Mientras tanto, el diagnóstico del sector privado en Misiones coincide en un punto: la crisis ya se siente en toda la estructura productiva de la provincia.