Un verdadero escándalo político y social salpica a la gestión provincial tras conocerse que la presidenta del Instituto de Cultura de Corrientes, Lourdes Sánchez, dio positivo en un control de alcoholemia con un dosaje altamente punitivo. El episodio, que generó una fuerte repercusión en las últimas horas, derivó en el secuestro preventivo del vehículo en el que se movilizaba la funcionaria.
Según confirmaron fuentes vinculadas al operativo, el hecho se registró el pasado viernes por la noche en la zona de la Rotonda de la Virgen de Itatí, uno de los puntos de acceso y egreso más transitados de la capital correntina, donde el personal de la Dirección de Tránsito municipal realizaba inspecciones de rutina.
Antes del episodio, trascendió que la funcionaria fue vista en un reconocido bar, ubicado por la calle Lavalle al 20.
El triple de lo permitido
Al ser interceptada por los inspectores, se le solicitó a la funcionaria provincial que se sometiera al test de alcoholemia obligatorio. El resultado del examen arrojó 1,5 gramos de alcohol por litro de sangre (g/l), una cifra que triplica el límite legal tolerado para conductores particulares y que encuadra en una infracción grave.
Ante la contundencia del resultado, las autoridades municipales procedieron de inmediato a labrar el acta de infracción correspondiente, la retención de la licencia de conducir y el secuestro del automóvil, el cual fue trasladado por la grúa hacia el playón de depósito municipal.
Multa exprés y retiro del coche
A pesar del fuerte hermetismo inicial que rodeó al caso debido al alto perfil de la protagonista, este lunes se reactivaron los trámites administrativos en el Tribunal de Faltas.
De acuerdo con los datos obtenidos por El Litoral, Sánchez se presentó a primera hora para abonar la multa económica de 665 mil pesos correspondiente a la infracción y proceder al retiro de su vehículo particular.