Una cifra cruda sacude los indicadores sociales de la región. La provincia de Corrientes registró la tasa de mortalidad infantil más elevada de la Argentina, situándose muy por encima del promedio nacional en un año marcado por un retroceso sanitario inédito.
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Según el último informe de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud de la Nación, la jurisdicción reportó 14 muertes de menores de un año por cada mil nacidos vivos.
El dato se desprende de un relevamiento oficial que el Gobierno nacional publicó y luego retiró de su plataforma, el cual confirma que la mortalidad infantil en el país aumentó 0,5 puntos en 2024, pasando de 8 a 8,5 por cada mil.
Se trata del primer incremento significativo desde el año 2002, rompiendo una tendencia de dos décadas de descenso o estancamiento.
El ranking de la vulnerabilidad
Si bien en términos absolutos la provincia de Buenos Aires encabeza la cantidad de decesos (1.236 casos), el análisis de la tasa —que permite comparar poblaciones de distinto tamaño— arroja que el Nordeste es la zona más crítica. Detrás de Corrientes (14), se ubican Chaco (11,8), La Rioja (11,7), Formosa y Santiago del Estero (ambas con 10,7).
El informe técnico distingue dos etapas de riesgo: la mortalidad neonatal (primeros 27 días de vida), vinculada mayormente a condiciones congénitas y la calidad de la atención del embarazo y el parto; y la mortalidad posneonatal (hasta el año de vida).
En esta última, los factores socioeconómicos y ambientales, como las infecciones y los cuadros de deshidratación, juegan un rol determinante,
Las provincias que más aumentaron su tasa de mortalidad infantil fueron Corrientes, que pasó de 7,5 en 2023 a 14 en 2024. Le sigue Misiones, que pasó de 5,8 a 9,5; y luego Entre Ríos, que pasó de 5,2 a 8,8, precisó Chequeado.
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Causas y factores de riesgo
El aumento de la mortalidad en Corrientes enciende alarmas sobre las condiciones socioeconómicas y el acceso al sistema de salud. El documento oficial advierte que las defunciones en el período posneonatal suelen estar ligadas a trastornos respiratorios agudos y carencias en el entorno ambiental, factores que golpean con mayor fuerza a las provincias del Norte Grande.
Para los especialistas, el salto en la estadística nacional y el pico registrado en Corrientes representan una "alerta roja" sobre la red de contención primaria. La brecha entre la provincia y el promedio nacional (8,5) evidencia una disparidad en la atención materna e infantil que vuelve a poner en debate la distribución de recursos y la infraestructura sanitaria en el interior del país.