La ciudad de Corrientes amaneció sumergida en una crisis de transporte que parece no tener fin. Desde el pasado viernes, y de manera sorpresiva, las empresas ERSA y San Lorenzo decidieron "apagar" la ciudad a partir de las 22:00, dejando a miles de trabajadores, estudiantes y vecinos a pie.
Hugo Benítez, representante de la Unión de Conductores de la República Argentina (UCRA), describió un panorama de desconcierto total tanto para los pasajeros como para los trabajadores del volante. Según el gremialista, la orden de retirar las unidades llega de forma fría y digital: "Mandan un mensaje por el sistema de GPS diciendo que es una disposición de la empresa y nada más", reveló.
El contraste: ¿Faltan pasajeros o faltan soluciones?
La justificación habitual de las empresas y del gremio tradicional (UTA) suele rondar la falta de subsidios y la baja en la afluencia de pasajeros. Sin embargo, Benítez, quien cumple funciones en la calle diariamente, desmintió esta versión con la realidad de los coches:
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Unidades colmadas: "En mi turno tengo que hacer malabarismo para tener un minuto para bajar al baño por la cantidad de pasajeros que cargamos", graficó.
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Servicio fragmentado: el chofer explicó que, si bien de día se ve la misma cantidad de coches, la empresa implementó un "servicio cortado", reduciendo las frecuencias en horarios específicos y eliminando directamente el turno noche.
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Malestar social: la falta de comunicación oficial convierte al chofer en el único receptor de las quejas. "La gente se llena de ira, nos reta y se produce una jornada laboral tóxica", lamentó Benítez a radio Sudamericana.
El mapa del transporte hoy
Mientras que ERSA y Transporte San Lorenzo mantienen la medida de fuerza encubierta, el resto de las empresas que operan en la capital provincial presentan un escenario distinto. Las empresas con servicio nocturno: Miramar y Estrella UT mantienen sus horarios habituales.
Un problema de "fondo"
Para el titular de UCRA, el envío de más fondos públicos no fue la solución definitiva en Corrientes. "La plata no es el problema, acá hay que buscar soluciones de fondo", sostuvo, citando ejemplos de provincias vecinas como Formosa o Santiago del Estero donde se intervinieron las lógicas del sistema para garantizar la prestación.
Por el momento, la incertidumbre es la única constante. Sin un comunicado oficial por parte de la Secretaría de Transporte o de las cámaras empresarias, los correntinos deberán seguir organizando sus vidas bajo la premisa de que, después de las 22:00, el transporte público deja de existir.