OPINIóN
Resistencia

Día de la Tierra, un día para defender nuestras conquistas ambientales

Guiados por una falsa alternativa, “se ve la naturaleza como una zona de sacrificio disponible para ser explotada”, dice el autor y opina que la participación ciudadana puede cambiar el rumbo errado. “La Ley de Bosques 26.331 es el ejemplo perfecto” porque nació impulsada por más de un millón y medio de firmas para poner un freno a las topadoras.

La Tierra redujo su velocidad por la acción humana
La Tierra redujo su velocidad por la acción humana, según un estudio del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA | CeDoc

El Día de la Tierra nos convoca a reflexionar sobre nuestro vínculo con el planeta. Sin embargo, en la Argentina de hoy, esta fecha no puede limitarse a una celebración simbólica; nos encuentra en un momento crítico, con los pilares de nuestra protección ambiental bajo asedio. Hoy, el Día de la Tierra debe ser una jornada de resistencia.

Durante décadas han intentado convencernos de una falsa dicotomía: debemos elegir entre el desarrollo económico y el cuidado del ambiente. Bajo esta premisa, la naturaleza es vista como una zona de sacrificio disponible para ser explotada. Pero la historia reciente nos ha demostrado el poder de la movilización ciudadana para proteger nuestros bienes comunes.

Basta mirar hacia atrás para recordar cómo logramos nuestras leyes ambientales. No fueron concesiones políticas, sino conquistas de la participación de la gente en todo el país.

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El ambiente periglacial es un área que funciona como regulador hídrico vital para los ecosistemas áridos; la nueva ley de glaciares abre la puerta a más de 40 proyectos mineros , entregando nuestra seguridad hídrica a cambio de extractivismo"

La Ley de Bosques 26.331 es el ejemplo perfecto. Nació impulsada por más de un millón y medio de firmas para poner un freno a las topadoras. Sin embargo, hoy está amenazada. En lugar de ser fortalecida, enfrenta intentos constantes de desfinanciamiento y flexibilización. Los números son alarmantes: solo durante 2025, la deforestación en el norte de nuestro país superó las 94.000 hectáreas. Peor aún, gran parte de estos desmontes se ejecutaron de manera ilegal, en áreas donde la propia ley lo prohíbe expresamente. A esto hay que sumarle las más de 116.000 que fueron afectadas por incendios en estas mismas provincias, Salta, Formosa, Chaco y Santiago del Estero.

La Tierra podría sufrir una extinción masiva de flora y fauna dentro de 80 años

Una situación similar enfrentamos con la Ley de Protección de Glaciares. Esta normativa fue concebida para resguardar nuestras reservas de agua dulce. Las recientes modificaciones aprobadas por el Congreso Nacional apuntan directamente a desproteger el ambiente periglacial, un área que funciona como un regulador hídrico vital para los ecosistemas áridos y abren la puerta a más de 40 proyectos mineros que hoy están condicionados para avanzar sobre estas zonas, entregando nuestra seguridad hídrica a cambio de un extractivismo a corto plazo. Sin embargo, la ciudadanía no se rinde y en solo 10 días se sumaron 900 mil personas a la demanda colectiva en defensa de los glaciares.

Las sequías, las inundaciones y las olas de calor cada vez más frecuentes e intensas son la factura que ya estamos pagando"

Desde Greenpeace, nuestra postura es clara: la protección ambiental no se negocia. Los retrocesos que estamos presenciando son inconstitucionales, violan el principio de no regresión ambiental e ignoran la voluntad popular que ya se expresó al consagrar estas leyes.

Este Día de la Tierra no necesitamos que los gobiernos planten un árbol para la foto. Necesitamos que cumplan la normativa vigente.
La crisis climática global no nos da margen de error, y Argentina ya sufre sus consecuencias. Las sequías, las inundaciones y las olas de calor cada vez más frecuentes e intensas son la factura que ya estamos pagando. Desproteger nuestros ecosistemas en este contexto agrava de manera directa los impactos que sufrimos todos.

A los ciudadanos, el llamado es a no bajar los brazos. Las conquistas que logramos ayer son las que debemos defender hoy. Somos nosotros, movilizados, la única garantía real para la protección de nuestro país.

*Director de Programas de Greenpeace