Como era completamente previsible, el tema de Irán no está resuelto. Hemos hablado mucho del tema, no voy a repetir todo lo que dije y todo lo que ya se conoce de todo este disparate que Donald Trump ha disparado en Irán, que terminó muy mal, por cierto, y que Trump encontró una salida para huir desesperadamente de Irán. Ni siquiera puede, porque los iraníes atacaron un barco en Ormuz bajo el argumento de que tal barco no tenía permiso para transitar.
Siendo que, hasta antes de la guerra, Ormuz era un lugar libre y dejó de serlo como consecuencia de la guerra. Ahora hace falta que los iraníes autoricen a los barcos e, inclusive, les cobren por cruzar.
Un barco, creo que de Singapur, fue atacado y, como consecuencia, Estados Unidos atacó a Irán de vuelta, e Irán respondió atacando a los países del Golfo.
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Irán ha atacado a Bahréin y Kuwait, asunto que representa un problema para Estados Unidos, porque ambos son aliados norteamericanos e, incluso, tienen bases estadounidenses de carácter militar.
Así que tenemos una especie de nueva crisis o nueva etapa de la crisis. Un barco de Singapur atacado por los iraníes; Estados Unidos responde a eso atacando a Irán, e Irán responde atacando a dos monarquías del Golfo: Bahréin y Kuwait. Esto ocurrió el fin de semana.
Estados Unidos atacó diez objetivos militares iraníes e Irán respondió atacando Bahréin y Kuwait. Inclusive, la Armada de Irán, que Trump había informado que estaba directamente destartalada, hundida, desaparecida, amenazó bases norteamericanas en Medio Oriente y dijeron que "van a vivir un infierno".
Parece mentira que los iraníes hayan logrado sobreponerse y sobrevivir a una operación militar de la envergadura que han emprendido Israel y Estados Unidos.
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Acá aparece el tema del grupo terrorista Hezbolá, naturalmente, porque Israel y el Líbano han firmado un acuerdo, que es un acuerdo dificilísimo de cumplir. El Gobierno del Líbano aún no tiene relaciones diplomáticas formales con Israel, pero el gobierno del presidente Joseph Aoun mantiene relaciones razonables con los israelíes. De los gobiernos del Líbano es el más dialoguista con los israelíes, de los que ha habido en los últimos años.
Pero los libaneses y los israelíes acuerdan actuar en conjunto contra Hezbolá, pero tampoco lo consiguen. Firman un acuerdo, pero automáticamente ocurren ataques israelíes sobre Hezbolá que erosionan la posibilidad de que, finalmente, Estados Unidos e Irán logren un acuerdo.
Porque entre las condiciones que ponen los iraníes está el hecho de que Israel no ataque más a Hezbolá en el Líbano e Israel, con toda razón, lo sigue haciendo.
Entonces, todo lo que se ha dicho o escrito, e inclusive firmado, se lo lleva el viento, porque las partes incumplen sus comentarios y promesas.
Puesto de alguna manera u otra, la guerra ha vuelto.
ML