lunes 26 de septiembre de 2022

Kafka corporativo II

Parece válido incorporar la literatura para entender el comportamiento humano. En este caso la visón del escritor cotejada a la "vida" dentro de las empresas.

20-09-2022 11:45

Y Kafka no solo fue un gran escritor, sino también dibujante. En mayo de este año el New York Times publicó algunas ilustraciones del literato checo. En trazos simples en tinta china representa al individuo aislado, apesadumbrado y perplejo que podemos leer en algunos de sus textos. 

Un tenebroso cuento en particular, “In der Straftcolonie” (1919), me parece hoy destacable en un contexto de negocios donde cada vez más se habla de “Compliance”, es decir, de cómo prevenir la comisión de ciertos delitos y faltas de ética en una empresa. Usted se preguntará ¿qué relación se podría establecer entre una imaginaria colonia penitenciaria -tal el título del cuento- y una empresa? Podría, si me lo permite, responder de dos modos. En primer lugar, recordando que el Dr. en Derecho por la Universidad de Praga, Franz Kafka, trabajó para una empresa multinacional de seguros, por lo que seguramente su experiencia vital se cuela en su escritura y dibujo. En segundo lugar, algunas etnografías realizadas con mandos medios en diversas empresas nos muestran cómo se describen a sí mismos “encadenados”, “enjaulados” o “atados” a la empresa; sea porque la empresa les quita el tiempo de la vida, sea porque “no hay otro camino” para el crecimiento personal, sea porque “dependen” de la empresa para obtener los medios de supervivencia.

Ver a Kafka dibujante me alienta en mi abordaje multifacético de las cuestiones filosóficas del mundo laboral; también, el auge de las ciencias comportamentales. En esta línea, parece válido incorporar la literatura para entender el comportamiento humano -así lo hizo el antropólogo René Girard - y por qué no incorporar el cine o las series, que -como dice el ensayista Jorge Carrión- son el “TeleShakespeare” que nos espeja las virtudes y vicios de la época.

Kafka corporativo

Volviendo a “Compliance” y su gestión en las empresas, una primera reflexión. En el cuento de Kafka, “la culpa siempre es indudable” porque es la palabra del jefe contra la del subordinado. Profetizando al filósofo Michel Foucault, dice Kafka: “el derecho en la Colonia es un discurso que construye culpables”. Preguntas. ¿Cómo funciona el discurso de “Compliance” en tu empresa? ¿Se basa en la desconfianza y se focaliza en los riesgos? ¿Se basa en la amenaza de sanción o castigo? ¿Construye culpables o guía nuevos caminos de acción?

¿Transgredir un principio ético o hacer sucumbir la propia dignidad?

Una segunda reflexión para aquellas organizaciones endogámicas y verticalistas. En el cuento de Kafka, los que no pertenecen a la Colonia, no pueden juzgar el método que se utiliza en ella para hacer justicia por más inhumano que sea. Creen firmemente en que “la máquina se basta a sí misma”. Pregunta. ¿Es el liderazgo de tu organización impermeable al entorno -incluso en lo legal?

Diarios de Kafka

Una tercera y última reflexión para la gente de “Compliance”. En el cuento de Kafka, a los condenados se les graba en la piel la disposición que han violado. No tienen la posibilidad de saber por qué han sido condenados, ni de defenderse; se les inscribe sobre su cuerpo, así en mayúsculas, “HONRA A TUS SUPERIORES”. Kafka sintetiza en esta sangrienta imagen la quintaesencia de los problemas éticos dentro de la empresa: verse enfrentado a elegir entre obedecer para conservar el trabajo y transgredir un principio ético o hacer sucumbir la propia dignidad. Dilema condenatorio que, diría Kafka, ya se “descifrará en las heridas” que provocan el estrés y la duda moral.

Por último, sé que algunos objetaron que este dilema es más propio de los “Boomers” o de la Generación X. Hoy hay más rotación en las empresas y se huye de los malos jefes. Muchas preguntas me surgen; aquí algunas pocas. ¿Qué forma tendrá “Compliance” en las organizaciones dirigidas por la Generación Z dentro de 20 años? ¿Serán más legalistas debido a la corta duración de los vínculos laborales o más confiados? Tecnología mediante, ¿las organizaciones tendrán realmente un poder más distribuido? Tengo mis dudas, la humanidad no siempre evoluciona. No sé si lo veremos, pero después lo sabremos.

* María Marta Preziosa: Dra. en Filosofía. Investigadora y docente universitaria.

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