lunes 10 de mayo de 2021
OPINIóN A 63 años de la presidencia de un estadista desperdiciado
16-04-2021 13:52

Frondizi y un anarquizado frente militar

A casi seis décadas de su derrocamiento, los historiadores han abundado en sus antecedentes como político y su posterior actuación en la vida de nuestro país; yo quiero dar aquí mi visión de sus casi cuatro años de gobierno.

16-04-2021 13:52

Un pueblo pobre y sin esperanzas no es un pueblo libre. Un país estancado y empobrecido no puede asegurarlas instituciones democráticas. Por el contrario, es campo propicio para la anarquía y la dictadura”. Proféticas y esclarecedoras palabras pronunciadas hace 60 años por un estadista desaprovechado, que tuvo la oportunidad de encauzar una Argentina posperonista. Fuerzas Armadas (FFAA) anarquizadas y una dirigencia política cómplice se lo impidieron. Arturo Frondizi asumió como presidente constitucional el 1° de mayo de 1958, y lo hacía por su triunfo con la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), apoyado por un sector del peronismo avalado por Juan D. Perón. Por primera vez, desde 1943, lo hacía uno que no vestía uniforme. Entre los asistentes a la ceremonia se destacaba la presencia del vicepresidente de los Estados Unidos, Richard Nixon.

Arturo Frondizi: un estadista acosado por el golpismo

Aún recuerdo a Frondizi, un hombre de 49 años, alto, delgado, de gruesos anteojos y de porte intelectual; su discurso invocaba un Estado Nacional, la justicia social y el indispensable desarrollo que ya entonces el nuevo nombre de la paz tenía. Nunca olvidé un concepto suyo que, siendo cadete, había escuchado en 1955:Las FFAA, creadas, sostenidas e integradas por el pueblo argentino, no deben intervenir en política”. A casi seis décadas de su derrocamiento, los historiadores han abundado en sus antecedentes como político y su posterior actuación en la vida de nuestro país; yo quiero dar aquí mi visión de sus casi cuatro años de gobierno.

 

Arturo Frondizi 20210416

 

Desde los primeros días, soportó un frente adverso compuesto por todos los partidos políticos, incluso la Unión Cívica Radical del Pueblo que presidía Ricardo Balbín. Entre ellos, se destacaban sus excorreligionarios Carlos Perette, Arturo Mathov y Miguel A. Zabala Ortiz. Este último, a cuatro meses de la asunción de Frondizi, según Alain Rouquié, dijo:No se puede escapar a una dictadura en marcha. En cambio, cuando se está en vísperas de una dictadura se puede evitarla. Es por eso que no necesitamos militares y civiles que esperen a mañana para venir a decirnos que estamos en un Estado totalitario. En 1959, un excorreligionario suyo llamó al derrocamiento del presidente y pidió al Ejército ofrecer sus servicios al pueblo a fin de restaurar el honor nacional, aunque ello signifique derramar sangre”. Los dirigentes políticos y otros factores de poder cuestionaban la legitimidad del gobierno por haber triunfado mediante un pacto con “el tirano prófugo”, que –aclaro para los más jóvenes– así se lo denominaba a Perón. Aquel compromiso se cumplió parcialmente: así, entre otros, por ejemplo, se devolvió la Confederación General del Trabajo (CGT) a los trabajadores y se sancionó una ley de amnistía que, a pesar de su amplitud, no abría el explícito retorno de Perón al país.

El príncipe Felipe, testigo de primera mano del golpe a Frondizi en 1962

El 1° de enero de 1959 se consolida el triunfo de la Revolución Cubana y Fidel Castro llega al poder. En el contexto de la Guerra Fría, este hecho marcará el curso de los acontecimientos en Latinoamérica, y los países se convertirán en piezas de ajedrez de un tablero mayor en que los Estados Unidos y la Unión Soviética dirimirían sus pulseadas y zonas de influencia. Ese mismo año la UCRP pidió, sin éxito, el juicio político de Frondizi.

 

Arturo Frondizi 20210416

 

Durante su gestión, hubo de sortear más de 40 planteos y chirinadas militares, pronunciamientos de variada laya, un intento de golpe de Estado del general retirado Fortunato Giovannoni con un grupo de ultramontanos y otro del peronismo de línea dura encabezado por el general Miguel Iñiguez. Las disidencias de las FFAA eran frecuentes entre facciones con apoyo civil que culminarían en cruentos enfrentamientos en septiembre del ´62 y en abril del ´63. En el Ejército, militares feudalizados, insurrectos y obstinados en un patológico antiperonismo y anticomunismo, condujeron a un crónico estado deliberativo, verdadero colapso disciplinario. Varios altos mandos y algunos mandos medios duraban pocos meses en sus cargos. Entre los máximos responsables estaban los generales Carlos Severo y Federico Toranzo Montero, Pedro E. Aramburu, Arturo Ossorio Arana, Raúl Poggi, Fernando Elizondo y Edgar Landa. Respaldaban el orden constitucional los generales Carlos A. Caro, Héctor Solanas Pacheco y Rosendo Fraga, entre otros. En la Armada, estaban los conocidos insurgentes de 1955, los almirantes Jorge Perren, Mario Robio, Eladio Vázquez, Samuel Toranzo Calderón, Arturo Rial e Isaac Rojas. En la Fuerza Aérea, se destacaba el brigadier Cayo Alsina. Lamentablemente, en algunos planteos el error de Frondizi fue desoír a los mandos leales y pactar con los rebeldes.

Aún recuerdo a Frondizi, un hombre de 49 años, alto, delgado, de gruesos anteojos y de porte intelectual; su discurso invocaba un Estado Nacional, la justicia social y el indispensable desarrollo que ya entonces el nuevo nombre de la paz tenía.

El 25 de mayo de 1960 se realizó el desfile más imponente que yo recuerde, y ese mismo año el general Landa, proclamó: Las FFAA están en guerra. Desgraciadamente existen muchos argentinos que se niegan a ver esa realidad. La lucha contra el comunismo es a muerte”. En 1961, un hecho incidió negativamente en la difícil situación interna cuando el presidente recibió en la residencia de Olivos al entonces ministro de industrias de Cuba, Ernesto “Che” Guevara, que había asistido a una reunión del Consejo Interamericano Económico y Social que se realizó en Punta del Este. Me consta que lo hizo por expreso pedido del presidente John F. Kennedy con la intención de que fuera mediador con Cuba. Cometido que no se logró. Inteligencia de Ejército hizo trascender unas apócrifas cartas cubanas. Huelgas ferroviarias, bancarias y de empleados de la carne, con movilizaciones, eran frecuentes, como así también descalificadores insultos. En marzo de 1962, en las elecciones de medio tiempo, en diez provincias triunfó el peronismo, entre ellas la de Buenos Aires; por presión militar, Frondizi rápidamente anuló las elecciones e intervino las provincias. La situación condujo a un lamentable desenlace.

No fue fácil ser desarrollista en la historia argentina

Se interrumpió así un proceso sostenido y promisorio de desarrollo económico: se había casi triplicado la producción de petróleo, se inauguró SOMISA, se consolidó la industria automotriz, se sentaron las bases para la petroquímica y la industria pesada, se mejoró la red vial y el parque ferroviario, la economía creció lentamente, se logró implantar la enseñanza libre en establecimientos confesionales o laicos. No se descuidó la política exterior.

El 29 de marzo del ´62 Frondizi, un estadista desperdiciado, fue depuesto y confinado a la Isla Martín García, como antes los habían hecho con Hipólito Yrigoyen y Juan D. Perón. Se allanó así el camino para futuros golpes de Estado y se atrasó décadas el reloj de la historia. El 29 de mayo de 1992, el Ejército lo condecoró en un acto de reparación, tal vez tardío, pero ciertamente justo.


* Martín Balza. Ex Jefe del Ejército Argentino. Veterano de la Guerra de Malvinas y ex Embajador en Colombia y Costa Rica.

 

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