OPINIóN
Tensión global y decisiones en conflicto

Netanyahu niega presiones a EE.UU. y crece la percepción de caos en la estrategia de Trump

En su programa, Marcelo Longobardi analizó las diferencias entre Israel y Estados Unidos frente a la guerra con Irán y advirtió sobre un escenario de desorden en la política norteamericana con impacto global.

Cambios en Venezuela, críticas a Trump y la guerra en Irán:
Cambios en Venezuela, críticas a Trump y la guerra en Irán: | redes

En su programa, Marcelo Longobardi planteó un fuerte contraste entre la conducción de Israel y la de Estados Unidos en medio de la guerra con Irán. Según su mirada, mientras el gobierno israelí muestra una estrategia más ordenada, en Washington predomina el desorden y la improvisación.

El contraste entre Israel y Estados Unidos en una guerra que expone tensiones globales

A Netanyahu se lo veía muy serio diciendo que bajo ningún punto de vista convencía a Donald Trump de intervenir en esta guerra, hay muchos analistas norteamericanos que afirman que Benjamin Netanyahu empujó a EE.UU. a intervenir en este asunto.

No descartó una intervención terrestre de fuerzas israelíes en territorio iraní, y esto ocurre al mismo tiempo que Trump recibe al primer ministro de Japón en la Casa Blanca. Este desorden caótico. A Israel se lo ve más ordenado, actuando de una forma poco caótica, más allá de que estemos de acuerdo o no con Netanyahu. Es un personaje atravesado por contradicciones, propias de un contexto interno muy complejo, donde su principal desafío es sostener su supervivencia política.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

EN VIVO, Guerra en Medio Oriente hoy: Israel atacó a la temida milicia Basij de Irán

El caos americano es más profundo. Existe un consenso creciente de que la operación de Trump es desordenada, en parte porque Estados Unidos no estaría evaluando con suficiente claridad la capacidad de Irán para afectar la economía mundial.

En paralelo, se abre un debate dentro del Partido Republicano sobre cómo encarar el conflicto. Las tensiones internas reflejan la falta de una estrategia unificada frente a un escenario internacional cada vez más delicado.

Entre los intentos de la Casa Blanca para moderar la suba del precio del petróleo, aparece la posibilidad de flexibilizar sanciones sobre el crudo iraní que circula en el mercado global.

Cuando estalla la guerra, esa dinámica se congela: cualquier país que compre petróleo iraní enfrenta automáticamente un conflicto con Estados Unidos, lo que vuelve aún más complejo el equilibrio económico y político internacional.

BR