OPINIóN
Desafíos y autocuidados

Claves para un envejecimiento activo

Las oportunidades de disfrutar y tener una vida saludable siendo un adulto mayor.

Niños abrazando a abuelos-20200430
Niños con abuelos | Shutterstock

Indudablemente, a nivel mundial, el envejecimiento implica hoy mayores desafíos: lograr que esa prolongación de la vida sea de calidad, en condiciones adecuadas, con inclusión, seguridad, independencia, autonomía, aprendizaje y diferentes aspectos que conforman el llamado envejecimiento activo. El objetivo se logra mediante una tarea conjunta de la sociedad con una cuota de responsabilidad individual, ya que cada individuo es responsable de su propio envejecimiento de acuerdo a su estilo de vida y cuidados personales.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el envejecimiento activo es el proceso por el que se optimizan las oportunidades de bienestar físico, social y mental durante toda la vida, con el objetivo de ampliar la esperanza de vida saludable, la productividad y la calidad de vida en la vejez. Para ello, existen una serie de recomendaciones, las cuales favorecen un envejecimiento activo y saludable.

Jubilados en vacaciones 20210927

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Una de ellas es ejercer el autocuidado a través de la actividad física. Esto le aporta autonomía e independencia al adulto mayor, mejorando la movilidad, el equilibrio y la coordinación. También es importante que mantenga una dieta saludable, a través del consumo de nutrientes de alta calidad biológica, y disminuyendo aquellos que son perjudiciales para la salud, como pueden ser los azúcares o las grasas. Estos aportes a la vitalidad también se fortalecen con el desarrollo de buenos hábitos de sueño, manteniendo a diario un descanso reparador, dentro de un ambiente relajante, puntualmente en las horas previas al descanso. Además, la mente descansa mejor al desconectarse de los dispositivos, contar con cenas livianas, evitar el consumo de café y alcohol, entre otros.

Otro aspecto clave para mirar de cerca es el control de la salud, a través de la realización de chequeos regulares y seguimiento de tratamiento prescritos por un médico, al igual que la presencia de una vida social activa; sosteniendo buenas relaciones sociales y familiares que ayudan a evitar el aislamiento y la depresión. Incluso contar con una sexualidad plena, haciéndola parte de los hábitos de vida saludable, ya que el placer no tiene edad. También es importante que puedan mantenerse ocupados participando de actividades, talleres, estudios, yendo al cine, disfrutando de la lectura o caminatas en su tiempo libre, ejercitando la mente y el cuerpo.

 La clave está en fortalecer y trabajar sobre las actitudes positivas que puedan servir como herramientas para afrontar su día a día: la resiliencia, la aceptación, el agradecimiento y la valoración.

La focalización en los aspectos negativos del envejecimiento es verificable en la práctica médica, ya que estos actúan en la salud mental y física cuando el adulto mayor se siente una carga para los demás, lo cual socava su autoestima, facilitando los cuadros de depresión, estrés, vulnerabilidad de todo tipo y aislamiento.

Resulta fundamental que el adulto mayor evite hábitos tóxicos como el alcohol o el tabaco, que sin duda deterioran su salud física y mental, generando escenarios negativos en su día a día. El desarrollo de un contacto habitual con la naturaleza ayuda a la salud emocional, física y espiritual. De igual forma, la clave está en fortalecer y trabajar sobre las actitudes positivas que puedan servir como herramientas para afrontar su día a día: la resiliencia, la aceptación, el agradecimiento y la valoración.

*Médica geriatra. Directora de la Lic. en Gerontología de Universidad Siglo 21.