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OPINIóN / Pandemia por coronavirus
martes 31 marzo, 2020

¡Cuidado, señor Presidente!

Todos los países donde la cuarentena fue efectiva contra el virus son potencias económicas. Pero esta estrategia podría fácilmente llevar a la quiebra a un país como el nuestro.

Yuri Doudchitzky*

Alberto Fernández, presidente de la Nación. Foto: CEDOC
martes 31 marzo, 2020

“Si el dilema es la economía o la vida, yo elijo la vida”, dijo el Presidente de la Nación al decidir la cuarentena. Linda frase para la tribuna pero la verdad es que los que más se enferman y los que tienen menos esperanza de vida son los pobres. Para ellos la economía es la vida. Por lo tanto es un falso dilema el que plantea el Presidente, a menos que haya decidido ignorar al 40% de la población argentina. Casi tanta gente como toda la clase media.

Aclarado este punto, pasemos al siguiente. ¿Ha sido correcta la respuesta del gobierno nacional a la pandemia? Aparentemente el Presidente congeló al ministro de salud (que tomó conciencia demasiado tarde y no supo cómo reaccionar) y decidió tomar las riendas. Consultó con mucha gente y llegó a la conclusión de que lo más sensato era combatir al virus con la cuarentena para toda la población, política que había dados buenos resultados en otros países.

Lo que no nos dijo -o no le dijeron los especialistas- es que los países del sudeste asiático y del norte de Europa que combatieron la epidemia con éxito, combinaron la cuarentena con el seguimiento de casos y la detección de posibles contagiados. Para eso se necesita contar con una buena organización burocrática y decenas de miles de tests y, aparentemente, carecemos de ambas.

Coronavirus: la crisis tiene el tamaño de la oportunidad

La lógica indica que de todas maneras habrá muchos menos contagios estando en cuarentena. Y el gran temor del gobierno es que colapse el sistema de salud. Por lo tanto, más allá de que nos encontremos todos en una suerte de prisión domiciliaria soft –aparentemente temporal–, podría considerarse que la decisión del Presidente fue acertada. Esta opinión es compartida tanto por el gobierno como por los partidos políticos y la opinión pública. Hay tanto consenso que el Presidente planea extender el plazo de la cuarentena.

Y, como si fuéramos pocos, aparecen los “intelectuales funcionarios” y lanzan un manifiesto para decir que “la única certeza con la que contamos hoy para preservar la salud es quedarnos en casa”. Sospecho que no es eso lo que piensa el 40% de la población argentina en situación de pobreza y también unos cuantos del otro 60% que en cualquier momento podrían cambiar de bando (como es mi caso). Pero claro, así como no hay ningún morocho en el Gobierno, no hay ningún morocho entre los intelectuales.

Todos los países donde la cuarentena fue efectiva contra el virus, son potencias económicas (China, Corea del Sur, Singapur, Suecia, Alemania). Pero esta estrategia podría fácilmente llevar a la quiebra a un país como el nuestro. En esto parecen no haber pensado los “intelectuales”.

Contagio y consumo en tiempos de coronavirus

Hoy en día millones de argentinos se encuentran en una situación desesperante. Con los pocos ahorros que tenían algunos evaporándose en las manos, sin posibilidad de generar ingresos y con la urgencia de tener que comprar alimentos (que, dicho sea de paso, aumentaron sus precios en un 50% en diez días de cuarentena) y algunos con la angustia de no tener cómo pagar el alquiler.

Los empresarios están diciendo que las empresas no aguantan 30 días cerradas. Los bares y restaurantes no aguantan más de 15. Piensen en lo que eso significa. Más allá de los quince millones de argentinos que viven de la economía informal y que ya están siendo de hecho condenados, ¿qué va a pasar con los trabajadores? El miércoles pasado Ford suspendió actividades y dejó a 500 familias en la calle. Imaginen qué va a pasar con las pymes. Entregar 10.000 pesos es un buen gesto, pero absolutamente insuficiente. Sencillamente, Argentina no puede darse el lujo de mantener la cuarentena sin correr el riesgo de caer en la bancarrota o en un “gobierno autoritario” (como diría el Presidente), o en ambas simultáneamente.

Analicemos la que parece ser la única otra alternativa. Se levanta la cuarentena y se usa el dinero disponible para atender la crisis sanitaria. ¿Qué pasaría? Sabemos, por la experiencia de Wuhan, que la epidemia dura aproximadamente tres meses y su pico es aproximadamente al mes y medio. Tomemos el peor caso hasta ahora conocido, el de la ciudad de Bérgamo, donde la cuarentena empezó a regir cuando ya estaba el virus esparcido. La semana pasada hubo 385 muertos en Bérgamo con un promedio de 55 muertos por día (se cree que está en el pico del contagio). Restando la media de muertos de Bérgamo, nos da 38 muertos por día por coronavirus. Extrapolando los 120.000 habitantes a 40 millones, nos da una cifra de más de 12.000 muertos por día. Es decir, multiplicando por 90, en el peor de los casos tendríamos cerca de un millón de muertos, más del 80% de ellos mayores de 65 años. Es lo menos probable, porque no nos agarra el invierno, pero sí es una posibilidad matemática. El sistema sanitario argentino no lo resistiría. Es un riesgo enorme que aparentemente nadie está dispuesto a correr.

Chicos en cuarentena y el exceso de exposición a las pantallas

Así que lamentablemente, no hay otra opción: el gobierno nacional y popular elige sacrificar a los pobres y arriesgarse a la quiebra económica del país. Mientras que el reaccionario presidente de Brasil dice: "Nosotros no debemos llevar el pánico a la sociedad. Porque el pánico también es una enfermedad más grave que el virus. No podemos llevar ese sentimiento a la población. Especialmente a quienes viven de la informalidad. Esas personas no pueden vivir más de cuatro o cinco días sin su sustento. La informalidad y las personas con pánico o depresión son las más susceptibles de perder la vida por el virus”.

Si se mantiene la cuarentena lo más probable es que la pobreza en Argentina supere el 50% de la población dentro de tres meses. Y aún así, lo más probable es que el sistema económico argentino no la resista. La inflación y los gastos que requiera al Estado nos llevarán a una situación más dramática que la del 2001 y sin posibilidades de recuperación en el corto y mediano plazo debido a la crisis financiera mundial que ya está empezando a gestarse. El conurbano será un polvorín cuya cantidad de pobres nunca conoceremos porque el gobernador no querrá estigmatizarlos. En este escenario, no hay dudas de que tener preparadas a las Fuerzas Armadas, fue una inteligente decisión por parte del Presidente.

Pero no es tiempo para los tibios ni para aplicar recetas del pasado. Hay una tercera opción y la idea surge de un comentario del ministro de defensa de Israel. Si casi el 90%de los fallecidos es mayor de 65 años, lo que hay que hacer es levantar la cuarentena general y concentrar los esfuerzos en aislar y proteger las personas mayores y a aquellos con severas enfermedades preexistentes. Lo más probable es que dentro de 3 meses no lleguemos a los 60.000 fallecidos por el coronavirus. La misma cantidad de argentinos que murieron de cáncer el año pasado.

* Sinólogo.


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