9th de March de 2021
OPINIóN Expectativas 2021
25-01-2021 13:52

Amenazas y desafíos que enfrenta Joe Biden

El presidente de los Estados Unidos tiene que resolver algunas cuestiones como la pandemia, el desempleo y el terrorismo en su propio país como el de las redes sociales.

Rubén M. Perina, Ph.D.*
25-01-2021 13:52

La presidencia de Joe Biden enfrenta varios desafíos simultáneos a corto plazo -legados de la desastrosa y bochornosa presidencia de su predecesor. Superarlos es crucial para la normalización y renovación de la democracia estadounidense y de su liderazgo en el mundo liberal.  

 El primero de ellos es normalizar la gobernanza democrática del país: o sea volver a gobernar con competencia, humildad, decencia, empatía, transparencia, racionalidad, rendición de cuentas y efectividad -formulando e implementando políticas públicas basadas en la verdad, en datos y hechos reales, en la ciencia y sus investigaciones y en fuentes fidedignas. Todo lo contrario de su antecesor. Biden ha convocado un equipo de reconocida experiencia y conocimientos, indicando que los desafíos domésticos e internacionales serán abordados adecuadamente.    

La prioridad del gobierno de Biden es encarar el dual desafío de la mortal pandemia del covid-19 y su nefasto impacto en la economía y el empleo. Este desafío urgente se ve doblemente complicado por la inexplicable inexistencia en la previa administración de un plan estratégico de coordinación con los estados para distribuir y administrar la vacuna anti-covid Tal incompetencia y negligencia ha costado, en menos de un año, más de 400mil muertes, rondando hoy en unos 4mil decesos diarios. La pandemia acabó con la más larga expansión económica en la historia del país, entre 2009 y 2020, a un promedio anual de 2.3%; terminó con una caída de 3.4% del PBI, perdiéndo casi 11 millones de trabajos y alcanzando un 6.7% de desempleo. Para combatir la pandemia y rescatar y reactivar la economía, Biden ha propuesto al Congreso un paquete de 1.9 trillones de dólares, que incluye un plan para vacunar 100 millones personas en los primeros 100 días de su gobierno.

La presidencia de Joe Biden enfrenta varios desafíos simultáneos a corto plazo -legados de la desastrosa y bochornosa presidencia de su predecesor

Pero en el sistema de gobierno norteamericano el presidente propone y el Congreso dispone, y aquí el desafío de Biden será persuadir a los legisladores republicanos (conservadores fiscales) que cuestionarán el paquete por aumentar el déficit (3.7trillones de dólares) y la deuda (27trillones). No le será fácil generar consensos o acuerdos parlamentarios sobre su propuesta, particularmente en el Senado donde la mayoría demócrata es mínima. Si no lo logra, intentará avanzar unilateralmente, pero socavaría su conciliatorio llamado a la unidad y ahondaría la grieta política. 

Por otro lado, la amenaza del terrorismo doméstico a la institucionalidad del país continúa latente en círculos extremistas  (QAnon,  Proud Boys, Oath Keepers), que siguen propagando en las redes la noción sediciosa  de que los demócratas se robaron las elecciones y que Biden no es el presidente legítimo (la Gran Mentira); hasta difunden que los militares están en control del gobierno y que Biden gobierna desde un estudio de televisión, aunque algunos ya expresan su desilusión con Trump por no haber declarado la ley marcial, cancelado la inauguración y permanecido en el poder.  El gran reto de la nueva administración es cómo erradicar esa minoría extremista sediciosa que invadió el Congreso, de tendencias racista, supremacista, nacionalista y xenofóbica, a la cual Trump incitó a tomar el Capitolio para impedir la certificación de Biden y “salvar” la república de supuestos traidores, incluyendo su propio vicepresidente, Mike Pence

También tendrá que contrarrestar el ciber-terrorismo de “hackers” rusos y chinos que, además de ataques cibernéticos contra instituciones gubernamentales y privadas, han amplificado las teorías conspirativas domésticas para generar confusión y desconfianza en los resultados de las elecciones y deslegitimar al gobierno de Biden. Y a ello agregarle los desafíos estratégicos que China, Corea del Norte, Irán y Rusia representan en el plano económico, militar, nuclear, cibernético y espacial. Biden además enfrenta las crecientes demandas para regular el Internet y las redes sociales, a fin de contener la diseminación de noticias falsas y teorías conspirativas que instigan la violencia y la insurrección, pero protegiendo al mismo tiempo la libertad de expresión.

La normalización y renovación de la democracia norteamericana tomará su tiempo

A mediano plazo, el otro gran reto de su gobierno consiste en restaurar la confianza en las instituciones, valores, normas y prácticas que han caracterizado la democracia norteamericana, particularmente entre el electorado republicano al que Trump engañó con que le fue robada la elección. Ello implica además disminuir la inequidad socio-económica, el racismo, la xenofobia, la corrupción, la demagogia y la demonización de la oposición, entre otros.

 La combinación, gravedad y urgencia de los desafíos constituyen en realidad una emergencia nacional inusitada. La cuestión es si la nación y sus líderes son capaces de superarla, como se ha preguntado el presidente Biden. Por ahora, la democracia pasó el “stress test” del falso cuestionamiento de las elecciones y la toma sediciosa del Capitolio el inolvidable 6 de enero. El gobierno está nuevamente en manos de adultos responsables y competentes.

Pero la normalización y renovación de la democracia norteamericana tomará su tiempo.  Si se logra, el país recuperará la imagen de aliado y socio previsible y confiable en el mundo democrático y liberal. La sobrevivencia, fortaleza y papel de ese mundo en un sistema internacional cada vez más contencioso y de rivalidad entre grandes potencias depende de ello.

 

*Analista internacional, reside en Washington, D.C. 

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