*Desde Ginebra
La asistencia de los dirigentes que gobiernan los 27 países de la Unión Europea al 35 aniversario de la independencia de Ucrania, que rompiera en 1991 con su pertenencia a la Unión Soviética, fue la ocasión esta semana para acoger bajo las bombas rusas que estallaran en Kiev, a Andy Burnham, primer ministro británico, quien sumara su contribución pese a no integrar la alianza de Bruselas a causa del Brexit, cuando el Reino Unido saliera de la Unión Europea en 2017.
En su discurso, Andy Burnham, celebró “la resistencia de Ucrania a la agresión rusa, que se emparenta a la de Inglaterra contra la Alemania nazi. Mantuvimos la antorcha encendida de la libertad en el siglo XX, Ucrania lo hace en el siglo XXI. Ucrania no es un peso para nuestra seguridad. Es la línea del frente que protege a Europa”, celebrando la posición de los países bálticos y escandinavos, reunidos el pasado martes en Kiev para apoyar a Ucrania.
El ex presidente de Portugal, Antonio Costa, hoy presidiendo la Unión Europea, reiteró el apoyo del Consejo Europeo de jefes de Estado y de gobierno, “desde el primer día de la guerra desencadenada por Rusia contra Ucrania el 24 de febrero de 2022, sostén que durará todo lo que sea necesario”. Se inscribe en el “proyecto de paz de la Unión Europea”, pese a las dificultades del proceso de adhesión, debido a “los casos de corrupción que sacuden a Ucrania”.
Costa reconoció que se trata de un “ejercicio exigente que no debe bloquear nuestra determinación política. Los rusos apuntan de manera deliberada los edificios de civiles y practican un doble golpe. Tras el primero sigue un segundo una media hora más tarde, cuando las fuerzas de socorro llegan al lugar”.
Denunció que la actitud de Moscú “multiplica el uso de misiles balísticos, que el ejército ucraniano no puede interceptar. La defensa antiaérea es insuficiente y los Estados Unidos han reducido el aprovisionamiento de misiles Patriot, agravado por el bloqueo del Mar Negro, vía de tránsito a la exportación de cereales ucranianos.
En continuidad con la cumbre de Kiev, Andy Burnham, presidió una reunión de la “coalición de voluntarios”, que reúne a 35 países, co-presidida por el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, que prepara un dispositivo militar de 34 a 37 países para ofrecer garantías de seguridad sólidas y vinculantes a Ucrania, especialmente en el escenario de un alto el fuego o acuerdo de paz, con el fin de sostener una Fuerza Multinacional para Ucrania.
Pese a la desestabilización de sus centros logísticos y refinerías, Rusia perpetró unos 376 ataques contra sus adversarios el mes pasado, multiplicando los disparos. Andy Burnham los catalogó como parte de una “estrategia de terror”. Pero Ucrania no consigue mantener el nivel de misiles. Una vez se alcance un cese de hostilidades creíble o un acuerdo de paz, la coalición podría desplegar una Fuerza Multinacional para Ucrania.
Esta fuerza llevó a cabo 675 los bombardeos en 2023, previéndose 264 para 2026. Al tiempo, Rusia incrementa la producción a 100 misiles por mes, destinados a bombardear los ciudades y poblaciones civiles, mientras que Kiev intenta producir en su territorio misiles franco-británicos “Scalp” de largo alcance, apuntando a objetivos militares. De momento la UE ha destinado 90.000 millones de dólares a Ucrania, según cifras oficiales.
Francia teme que Rusia intente una escalada contra los países europeos con el fin de disuadirlos de ayudar a Ucrania. Sospecha que Moscú multiplique las provocaciones, mientras Paris incrementa la desarticulación de la “flota fantasma” rusa, como se denomina a los barcos para transportar petroleo ruso a los mercados de venta, sirviéndose de navíos con banderas diversas, camuflando el cargamento de oro negro.
El presidente Emmanuel Macron ha denunciado que Moscú intenta conseguir carburante, tras la destrucción de sus capacidades de refinado, inclusive “en nuestro territorio”, aludiendo a 2 sociedades suizas, cuya identidad no reveló. Exhortó a adoptar nuevas sanciones para estrangular la capacidad del Kremlin a producir misiles balísticos. Francia promete nuevos sistemas antimisiles.
Rusia perpetró unos 376 ataques contra sus adversarios el mes pasado, multiplicando los disparos"
A su vez, Berlín cederá una parte de sus “Patriot” a Ucrania. Noruega confirmó 8.000 millones de euros para ayudar a Kiev en 2027. Desde el inicio del conflicto Londres promete 29 miles de millones de euros, también para 2027, que facilitan el armado en Ucrania de misiles de largo alcance, levantando el secreto industrial sobre sus componentes. “Ucrania está en la linea del frente que protege a Europa”, justificó Andy Burnham, reclamando apoyo indefectible para Ucrania, a efectos de preservarla.
Mientras tanto, Volodymyr Zelensky necesitaría 6,1 miles de millones de euros para conseguir “sistemas de defensa aérea, municiones y radares que Ucrania requiere con urgencia”. Esa suma se agrega a los 16 mil millones de euros ya desbloqueados en 2026, de los cuales se han gastado 8,35 mil millones. El presidente ucraniano reclama con urgencia 300 baterías estadounidenses Patriot, que escasean en Washington, arma que puede neutralizar los misiles balísticos rusos.
Al respecto, “si Estados Unidos cediera a los ucranianos el 5% de su producción, estimada en 600 Patriot por año, podríamos pasar el invierno y salvar vidas”, calculó Volodymyr Zelensky. Sin embargo, el gobierno estadounidense en 2025, vendió a Ucrania menos de la mitad que en 2023. La Casa Blanca prometió el pasado mes de julio acordar una licencia para producir mas Patriot, finalmente retractándose.
Es evidente que Moscú pone a prueba directamente a los miembros europeos de la OTAN, en el plano militar, acosando con vuelos de drones y ciberataques de infraestructuras. La reacción europea a la guerra busca evitar una escalada. Pero las democracias europeas no están al abrigo de la fatiga por la guerra, o de volverse hostiles. Francia, que ha jugado un papel importante en su apoyo a Ucrania, figura al final de las preocupaciones de la población que podrían escamotear las elecciones presidenciales.