POLICIA

Acribillaron a tres jóvenes en la calle

La masacre ocurrió en la localidad bonaerense de Pablo Podestá.

Los jóvenes fueron asesinados durante el cumpleaños de uno de ellos.
| Gentileza N3F

Tres chicos de entre 16 y 18 años fueron asesinados este martes balazos en la localidad bonaerense de Pablo Podestá, partido de Tres de Febrero, cuando estaban reunidos con otros muchachos para festejar el cumpleaños del menor de ellos y un grupo de jóvenes llegó en un auto robado, los acribilló y escapó.

La policía buscaba intensamente a tres sospechosos -uno de ellos de 17 años y otros de 20- que tendrían antecedentes penales y escaparon en un remís luego de abandonar a las pocas cuadras el auto robado.

Según se indicó, los agresores habían mantenido una pelea con uno de los chicos que se cree que estaba en la reunión callejera y le habían advertido que lo iban a "agarrar".

Pero al llegar hasta uno de los paredones cerca de la villa París, donde estaba concentrada una veintena de jóvenes, los asesinos, sin decir palabra, dispararon contra todos más de diez tiros.

Además de los tres chicos fallecidos, hubo un cuarto joven que recibió un balazo en una pierna y quedó internado fuera de peligro.

La investigación está a cargo del fiscal de San Martín Marcelo Sendot, quien dispuso además una fuerte custodia policial en la zona ante el temor de que este episodio pueda generar una guerra de pandillas. Una versión que no fue confirmada oficialmente señalaba que uno de los fallecidos habría estado detenido por homicidio.

La masacre ocurrió en los primeros minutos de hoy en las calles París y Churruca, en Pablo Podestá (partido de Tres de Febrero).

"Todos los chicos del barrio estaban acá. Mi hijo había cumplido ayer 16 años y se habían encontrado acá para terminar el día del cumpleaños. Pero llegaron estos tipos en un auto negro y sin decir nada empezaron a disparar", aseguró Julio Bravo, padre de Fernando, uno de los fallecidos.

Según dijo, el ataque fue tan brutal que los heridos llegaron al hospital muertos o desahuciados. "Llegamos al hospital y ya estaban los tres muertos", refirió sobre las víctimas, llamadas Alexis, Lucas y Fernando.
Julio Bravo explicó que uno de los muchachos que estaba en la reunión "había tenido una discusión con uno de los que iba a en el auto y ya lo había amenazado con que lo iba a agarrar, pero mi hijo (no tenía) nada que ver".

En declaraciones a varios medios, el hombre sostuvo que los agresores "son todos chicos" a los que "conocía de vista" y por eso los sobrevivientes pudieron dar los datos para que la policía los busque. "La policía tienen los sobrenombres, los lugares donde viven, todo. Es gente con antecedentes..., si uno salió hace tres meses de la cárcel", afirmó el padre del menor asesinado. Los sospechosos son un joven de 17 años y otros dos de unos 20 años, que habían llegado en un auto Fiat negro con vidrios polarizados.

"Dicen que el auto dobló la esquina, paró y no les dio chance de nada. Descargó las armas sobre todos. Le podía haber tocado a cualquiera. Le tocó a mi hijo y a otros dos chicos más. No hablaron, frenaron y tiraron. Vinieron a matar", afirmó.

En tanto, Olga, tía de Alexis, dijo a la prensa que "estábamos sentados, sentimos la frenada y los tiros, nos levantamos y dijimos 'los chicos'. Cuando llegamos (los jóvenes) ya estaban tirados". La mujer contó que su sobrino "estudiaba, pasó de grado y trabajaba en una maderera". "Vinieron a tirarle al montón, y el que cayó, cayó", sostuvo Olga, en coincidencia con Julio Bravo. Los homicidas abandonaron el vehículo a dos cuadras y abordaron un remís en el que huyeron.

Mientras buscaban a los asesinos, los cuerpos fueron llevados a la morgue para someterlos a las respectivas autopsias y determinar si, como señalaron las versiones, los disparos fueron efectuados con pistolas 9 milímetros.