domingo 05 de febrero de 2023
POLICIA el misterio de los jóvenes que salieron a festejar el triunfo de la selección

Asfixiado y prendido fuego: la escena horrenda en la que hallaron a uno de los desaparecidos

El cuerpo de Lautaro Morello, de 18 años, fue encontrado en medio de una obra de la autopista Buen Ayre, a la altura de Guernica, a unos once kilómetros del lugar donde había sido hallado el auto importado de su amigo Lucas Escalante, quien todavía permanece desaparecido. La operación de autopsia reveló que murió por asfixia y estimó la data muerte entre siete días antes del hallazgo. Las similitudes con el caso de los mecánicos de Burzaco que aparecieron asesinados en las mismas condiciones que Lautaro y en la misma localidad.

17-12-2022 03:28

Cuatro desaparecidos, dos autos incendiados y tres cuerpos calcinados. El destino trágico de Silvio Vitullo (40), Diego Segura (30), Lautaro Morello (18) y Lucas Escalante (26) parece inexorable. Los indicios recolectados hasta el momento por el fiscal que investiga los casos indican que los tres primeros hombres fueron asesinados y prendidos fuego, pero todavía resta saber qué pasó con Lucas.  

Lautaro y Lucas desaparecieron en el partido de Florencio Varela el viernes 9 de septiembre pasado. Habían salido juntos a festejar el triunfo de la selección Argentina frente a Países Bajos, pero cerca de las 22.30 les perdieron el rastro y nunca más volvieron a comunicarse. Este jueves a la noche fue hallado el cuerpo del más chico: estaba semicalcinado y se cree que murió asfixiado . 

Silvio y Diego fueron vistos con vida por última vez el sábado 10 a la mañana en la localidad bonaerense de Burzaco. Iban a un taller mecánico de la calle Kellertas al 1400, en Longchamps, donde ambos trabajaban.

La sospecha en ambos hechos -que no tendrían relación entre sí- es que fueron asesinados y sus cuerpos incinerados para dificultar la identificación. Aunque no hay confirmación oficial, todo indica que los cadáveres encontrados el domingo pasado en el interior de una camioneta Citroên Berlingo serían los de los mecánicos desaparecidos. 

El utilitario apareció prendido fuego en un predio ubicado en la avenida Néstor Kirchner y la ruta 16, en la localidad bonaerense de Guernica. En el baúl hallaron dos cuerpos completamente calcinados. La esposa de Silvio reconoció un anillo de su pareja que fue encontrado por los peritos en el interior de la camioneta. 

En un primer momento se pensó que podría tratarse de Lautaro y Lucas, pero los investigadores del caso descartaron rápidamente esa posibilidad y reforzaron los operativos de rastrillaje en distintos puntos de Florencio Varela.

Este jueves 15 de diciembre, a poco de cumplirse una semana de las desapariciones, un hombre que salió a cazar con unos perros galgos halló el cuerpo sin vida de un joven de unos 30 años, en medio de una obra de la autopista Buen Ayre, a la altura de Guernica, a unos once kilómetros del lugar donde el domingo pasado había aparecido el coche de su amigo Lucas.     

Voceros policiales precisaron que el cadáver estaba “semicalcinado y en avanzado estado de descomposición”. Desde temprano los investigadores sospecharon que podría tratarse de Lautaro por un detalle relevante: el hallazgo de una zapatilla marca Vans de color negra, similar a la que llevaba el día que había sido visto con vida por última vez.  

“Vamos a esperar la autopsia y a analizar toda la evidencia. Si bien la confirmación oficial podría demorar días, creemos que podría tratarse de Lautaro”, adelantó a la agencia Télam un jefe policial que participa en la investigación. Estaba en lo cierto. 

El cuerpo fue llevado a la Morgue Judicial de La Plata. Allí los médicos forenses realizaron la autopsia y determinaron que la muerte se produjo por una “asfixia mecánica” , entre siete días antes del hallazgo. En el mismo lugar, un familiar de Lautaro confirmó que era él.  

Dos sospechosos. Por estas horas, los investigadores no descartan ninguna hipótesis pero trabajan sobre una pista que apunta al hijo de un comisario mayor de la Policía de Buenos Aires. Siguiendo esa línea, la fiscal Mariana Dongiovanni, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 2 de Florencio Varela, pidió una orden de allanamiento para la casa del jefe policial. 

Según las fuentes, el operativo se llevó a cabo en el barrio La Capilla del partido de  Florencio Varela a partir de un dato aportado por un testigo que aseguró que Lautaro y Lucas estaban buscando al hijo del comisario de la Bonaerense y un primo. 

Lo que creen es que las víctimas fueron hasta ese domicilio en la cupé BMW azul en la que salieron a festejar el triunfo de la selección. Ese coche fue hallado incendiado en la ruta 53. 

Los pesquisas relevaron distintas cámaras de seguridad de la zona e intensificaron los operativos de rastrillajes en los intervienen más de cien personas, entre personal de la Guardia Comunal, Defensa Civil y Centro de Monitoreo de Florencio Varela, así también como efectivos de la Estación Varela, Bomberos, la división de canes más el helicóptero de la Policía Bonaerense junto a delegaciones de Lanús, Quilmes y Berazategui.

 

El desgarrador reclamo de la familia

La familia de Lautaro Morello está devastada. Todavía no entran en razón sobre el trágico destino del chico de 18 años que desapareció misteriosamente en la noche de los festejos del partido de Argentina y Países Bajos, y este jueves fue hallado asesinado en Guernica. 

“No dejen que esto se enfríe. Estamos muy mal”, dijo a la prensa Miriam, la abuela de Lautaro. 

Ella también pidió por la intervención  de Gendarmería y sembró dudas sobre la identificación del cuerpo. “Han puesto cuerpos quemados por todos lados”, señaló respecto al hallazgo de los cadáveres de los mecánicos Silvio Vitullo y Diego Segura. “No lo vamos a aceptar. Lo seguimos esperando”, aseguró conmovida. 

Otro familiar de Lautaro, visiblemente afectada por la noticia del hallazgo del cuerpo, se quejó por el tiempo en que la Policía demoró en buscar a los chicos desaparecidos. “No se por qué esperaron tanto para buscarlo. Hay un culpable y queremos que aparezca lo más rápido posibles. Nosotros no vamos a descansar. Esto no va a quedar así”, señaló en la puerta de su casa de Florencio Varela, donde el viernes 9 de diciembre Lautaro salió a festejar el agónico triunfo de la selección y nunca más regresó.

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