El operativo para retirar un vehículo que estaba mal estacionado terminó en un violento enfrentamiento entre policías y vecinos de Villa Tranquila, en Avellaneda, y dejó al menos cuatro efectivos heridos y un hombre baleado, que fue trasladado al Hospital Fiorito y está fuera de peligro.
Según fuentes policiales, todo comenzó cerca de las 16.30 del viernes pasado sobre la calle Manuel Estévez al 800, a pocos metros del Riachuelo. Una sargento de la Policía Bonaerense que reside en la zona detectó un vehículo mal estacionado, perteneciente presuntamente a un remisero, y su conductor se negó a retirarlo, por lo que solicitó una grúa municipal.
Ante esa situación, la agente se comunicó con la encargada del área de Cuidadores Ciudadanos de la Municipalidad de Avellaneda y solicitó una grúa para retirar el vehículo. Cuando el personal municipal llegó al lugar, un grupo de vecinos se acercó y reaccionó de manera violenta.
También investiga la Auditoría General de Asuntos Internos (AGAI) si la oficial utilizó el operativo para saldar una disputa personal con vecinos.

En aquel momento, la sargento fue atacada físicamente, cayó al piso y, durante la agresión, le quitaron su chaleco antibalas y un cargador de su arma reglamentaria. Poco después llegaron efectivos de apoyo, pero también fueron superados en número por los vecinos.

En cambio, la situación escaló cuando una mujer intentó quitarle su arma Bersa calibre 9 mm a otra de las policías. A lo largo del forcejeo se produjo un disparo y un hombre mayor recibió un balazo en el hombro derecho al asomarse a ver los incidentes desde su casa. Fue trasladado al Hospital Fiorito y se encuentra fuera de peligro.
Sin embargo, los manifestantes siguieron apedreando los móviles policiales, rompiendo parabrisas, robando las llaves de un patrullero y obligando a las unidades de refuerzo a replegarse marcha atrás bajo una lluvia de proyectiles.
Los policías tuvieron que refugiarse momentáneamente en una garita ubicada en Estévez y Roca hasta que llegaron más unidades. Con el arribo de los refuerzos, lograron recuperar las llaves y retirar el vehículo del lugar.
Por el episodio interviene la Unidad Fiscal de Instrucción N°3 de Avellaneda, que abrió una investigación por daños, atentado a la autoridad, robo y lesiones agravadas. También se investiga la posible violación de las normas vinculadas con la tenencia y manipulación de las armas policiales durante el enfrentamiento.
A su vez, la UFI N°4 ordenó identificar a los efectivos que participaron del operativo y secuestró las armas de los dos policías que realizaron disparos para avanzar con las pericias correspondientes.
MV/AF