La causa que investiga la desaparición y el presunto secuestro de Tania Suárez en la provincia de Córdoba avanza, pero con versiones contrapuestas. Es que el único detenido por el caso negó el hecho y habló de un vínculo previo con la mujer, aunque su declaración contradice el relato inicial de la víctima y las circunstancias en las que fue encontrada tras casi dos días de búsqueda.
Néstor Maldonado (57) es el único detenido por el hecho. Ayer declaró durante casi cinco horas ante la fiscalía. Y dio su versión: dijo que existía una relación previa con la mujer y que el encuentro que derivó en su desaparición fue consensuado.
La indagatoria se realizó en la fiscalía de Cosquín y estuvo centrada en reconstruir el vínculo entre ambos y las horas en las que Tania permaneció desaparecida. Maldonado está acusado por el delito de privación ilegítima de la libertad, según publicó el sitio EldoceTV. Según la defensa, el sospechoso explicó que conoció a la mujer en 2022 y que desde entonces mantuvieron contacto frecuente, con encuentros personales y asistencia económica de su parte.
De acuerdo con lo expuesto por su abogado, Carlos Nayi, Maldonado declaró que el domingo 11 de enero Tania lo contactó de manera insistente para pedirle un encuentro, invocando una situación de urgencia y problemas personales.
Siempre según su versión, accedió a verla luego de esa insistencia y no existió ningún tipo de privación de la libertad.
La defensa afirmó que en su declaración Maldonado detalló cómo fue desprendiéndose de bienes y dinero para ayudar a la mujer, situación que –según sostuvo– lo dejó en una condición de quiebre económico y psicológico.
Tras la indagatoria, el abogado solicitó la inmediata liberación del imputado y anticipó que la situación procesal podría resolverse en los próximos días, pese a que la víctima aún no prestó declaración judicial.
El eje de la investigación, sin embargo, se sostiene sobre una versión inicial que presenta contradicciones con el relato del detenido. Tania Suárez estuvo desaparecida durante casi 48 horas y fue encontrada el martes 13 de enero por la tarde a la vera de un arroyo en La Cumbre, con las manos y los pies atados con cinta, sentada sobre bolsas. No estaba amordazada.
Uno de los datos centrales del expediente es que fue el propio Maldonado quien alertó a los bomberos sobre la presencia de un “bulto” en el lugar donde la mujer fue hallada. Según declaró, luego se retiró del sitio por pedido de Tania. Para la defensa, ese comportamiento demuestra que no intentó ocultar lo ocurrido; para la acusación, el contexto del hallazgo mantiene vigente la sospecha de un delito.
Al ser encontrada, Tania se identificó y manifestó que no recordaba nada desde que había estado en el Parque Sarmiento. Esa afirmación entra en tensión con la versión de Maldonado, quien aseguró que la mujer sabía que la estaban buscando y que todo respondió a un plan ideado por ella.
La causa también incorporó mensajes que Tania habría enviado durante su desaparición, en los que decía encontrarse en el Parque Sarmiento. Sin embargo, fuentes vinculadas a la investigación indicaron que no está acreditado que haya estado efectivamente en ese lugar, lo que complica la reconstrucción del recorrido y del tiempo en que permaneció sin contacto con su familia.
A estas contradicciones se suma el testimonio indirecto de un familiar, que aportó una versión que también es analizada por la fiscalía. Según ese relato, Maldonado habría contado que fue la propia Tania quien le pidió que le colocara cinta en las manos y los pies y que luego se fuera del lugar. Siempre de acuerdo con esa versión, el hombre se habría resistido en un primer momento, pero terminó accediendo.
El abogado defensor reconoció que pudo haber existido una “cadena de equivocaciones” por parte de su cliente, aunque insistió en que no hubo secuestro ni privación ilegítima de la libertad. También aseguró contar con pruebas documentales, capturas de pantalla, testimonios y constancias de transferencias de dinero que respaldarían la hipótesis de un encuentro voluntario.
Otro relato que contradice a la víctima
R.P.
La versión inicial del caso comenzó a tener grietas no solo a partir de la detención del principal sospechoso, sino por el relato de algunos testigos. Entre ellos, familiares del acusado y un bombero que participó del operativo inicial.
Enzo Fidelius, integrante del cuerpo de bomberos, estuvo en la escena primaria. En diálogo con Canal 11 La Cumbre, explicó que todo se inició a partir de un aviso que llegó al cuartel en una jornada marcada por la lluvia y la baja visibilidad.
“A las 17:48 aparece un hombre vestido de negro con un paraguas, me dice que había visto un bulto en el descampado del otro lado del río, que parecía una persona”, expresó Fidelius.
Con esa información, el equipo se trasladó hasta el punto indicado, un terreno baldío ubicado cruzando el arroyo de La Cumbre. Al llegar, la escena confirmó que se trataba de una situación de extrema gravedad. “Estaba Tania atada de pies y manos, boca abajo, empapada por la intensa lluvia”, relató Fidelius. “No estaba amordazada, no tenía nada en la boca. Estaba boca abajo, su cara a la tierra, al barro. Estaba atada de pies y manos con cinta de embalar”, describió y enseguida desmintió una de las versiones más fuertes de las primeras horas: “No estaba envuelta en una bolsa, las bolsas estaban debajo de ella”, dijo.