jueves 11 de agosto de 2022
POLICIA El misterioso asesinato en Ro Cuarto

El crimen de Dalmasso altera la rutina de los habitantes del Villa Golf

Después del asesinato aun no resuelto, Río Cuarto vio alterada su cotidianeidad: las mujeres ya no se reúnen al borde la pileta y hubo ausencia de golfistas en el certamen que organizó el club house.

10-12-2006 09:50
Algunos de los habitantes del barrio Villa Golf, donde Nora Dalmasso fue estrangulada hace dos semanas en su casa, parecen haber cambiado sus actividades sociales a raíz del crimen y prefieren no hablar del caso.

En el club house, donde se encuentran los golfistas –además de quienes practican otros deportes–, dieron a los empleados la directiva de no hacer declaraciones. Sin embargo, una fuente allegada al club describió que las amigas de Dalmasso iban todos los días a la pileta, inaugurada hace semanas, pero desde que sucedió el crimen, no se las volvió a ver por ese espacio.

En el barrio también comenzó ayer un torneo de golf pero que reunió a mucha menos gente que la habitual por lo que no se sabe si la semana que viene se jugará el tradicional torneo Clausura, en el que se encuentran todos los golfistas para cerrar el año.

A un grupo exclusivo para hombres denominado “la Peña del 36”, entre cuyos miembros está Marcelo Macarrón –el viudo de Nora Dalmasso– y que se reunía todos los jueves por la noche “sin horario”, no se lo vio la semana pasada por el salón del Golfista de la sede social del club.

Además de Macarrón, también participaba de esas reuniones Guillermo Albarracín, quien admitió haber sido amante de Nora Dalmasso; Daniel Lacase, abogado del viudo y muchos de los maridos de las mujeres conocidas como las “Congresistas”.

Tanto las fiestas de la Peña como las que se hacían dentro del barrio y el country San Esteban eran privadas y el servicio de catering se retiraba a las dos, pero el encuentro continuaba. “En las fiestas, que eran privadas en serio, se servía un plato de entrada, principal, postre y bebida, que era un café o champaña”, explicó uno de los empleados de ese servicio.

“Tanto Macarrón como Nora eran gente de bien. Él era un señor, de los que acá no abundan, y ella era muy amable y divertida", recordó el hombre.

Fuente: Télam

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