miércoles 28 de septiembre de 2022
POLICIA doble crimen de vicente lópez

El crudo relato de la fiscalía sobre cómo Del Río ejecutó a sus padres

Martín Gómez, Alejandro Musso y Marcela Semería pidieron el procesamiento con prisión preventiva del empresario Martín Santiago Del Río, al entender que asesinó a tiros a sus padres el sábado 24 de agosto pasado. Para ellos, el móvil sería económico y tendría relación con la estafa de un departamento.

10-09-2022 01:13

La situación procesal del empresario Martín Santiago Del Río (47), el hijo menor del matrimonio asesinado en Vicente López, se complicó en las últimas horas. Es que los fiscales que investigan el caso entendieron que planificó y ejecutó los asesinatos por una cuestión económica y pidieron su procesamiento.        

La sospecha de los investigadores indica que el principal acusado ideó “un plan” para concretar el presunto parricidio, porque era incapaz de sostener la mentira de la operación inmobiliaria de la compra de un departamento en el barrio de Núñez con la que supuestamente estafó a sus padres y que no podía concretar para su mudanza.

Del Río está acusado por el delito de “doble homicidio calificado por alevosía, por el vínculo, por el uso de arma de fuego y por ser críminis causae” (matar para lograr la impunidad), en perjuicio de sus padres José Enrique Del Río (74) y María Mercedes Alonso (72), quienes fueron asesinados el sábado 24 de agosto pasado en el garaje de su casa de la calle Melo al 1100, de Vicente López. 

Después de la extensa indagatoria a la que fue sometido el acusado este jueves 8 de septiembre, en la que se declaró inocente, los fiscales Martín Gómez, Alejandro Musso y Marcela Semería pidieron su procesamiento con prisión preventiva, una medida que ahora deberá resolver el juez de Garantías Nº 1 de San Isidro, Ricardo Costa.

En el escrito, los instructores entendieron que “el 24 de agosto de 2022 entre las 17.33 y las 18.30, aproximadamente, el aquí encartado, Martín Del Río, se hizo presente a pie en el domicilio de sus progenitores, y en base al plan que previamente había diagramado, ingresó a la vivienda a través del garaje”.

“Una vez adentro –prosigue la imputación–, decidió quitarles la vida, de manera clara e inequívoca. Así, aprovechando la relación cordial propia del vínculo familiar, mediante engaño, los hizo descender hacia el sector del garaje y abordar su vehículo particular, marca Mercedes-Benz”.

Y agrega: “Una vez en ese sector del inmueble, María Mercedes Alonso se ubicó en el asiento del conductor y Enrique del Río en el del acompañante, mientras que el encartado se situó en el asiento trasero”.

Para los fiscales, el empresario asesinó a sus padres “actuando sobre seguro”. “Dada la confianza depositada en él por sus progenitores, quienes se trataban de dos personas de avanzada edad y, en el caso de su padre, con problemas de movilidad reducida, se valió de toda la situación, es decir, la falta de precaución y escasa posibilidad de actos de defensa, por lo que arremetió a su padre por la espalda, efectuándole tres disparos con una pistola calibre 9 mm”, detallaron en el documento. 

“Concomitantemente con ello, le efectuó un disparo a su madre a una distancia de menos de cincuenta centímetros de la cabeza, lo cual provocó la muerte inmediata”, describieron sobre los asesinatos.

Al abordar la posible motivación, los fiscales entendieron que “tuvo su móvil en la circunstancia de no poder prolongar la mendacidad en torno a la operación inmobiliaria referente a la Unidad N° 31 B, del edificio Chateau ubicado en avenida Del Libertador 7050 de CABA y de poner al desnudo la imposibilidad de que sus progenitores se mudaran a dicho inmueble, tal como se lo habían encomendado a partir del poder amplio general y de disposición que le habían conferido para ocuparse de ese tipo de transacciones”.

 

Un buzo y una pistola

La Policía secuestró un buzo con capucha azul que supuestamente vestía Martín Del Río cuando fue filmado llegando y saliendo de la casa donde hace dos semanas asesinaron a sus padres.

Se trata de un buzo tipo campera, con cierre al medio, capucha y de la marca Rever Pass, que fue secuestrado en el allanamiento a un departamento que alquilaba el imputado en el barrio porteño de Belgrano, donde también se secuestró una pistola Glock del mismo calibre 9 milímetros que el empleado en el doble asesinato,  y credenciales de otra arma similar, pero marca Bersa, que aún no fue encontrada.