Los relatos coincidentes de las víctimas, los peritajes sobre los dispositivos electrónicos y el supuesto aprovechamiento de una situación de guarda fueron los principales argumentos con los que la fiscalía pidió llevar a juicio al empresario Marcelo Eduardo Porcel, acusado de abusar sexualmente y corromper a al menos diez adolescentes de entre 11 y 15 años.
La investigación, a cargo del fiscal Pablo Turano, sostiene que entre los años 2022 y 2024 Porcel habría cometido los hechos durante reuniones, viajes y encuentros realizados en sus domicilios de Palermo y Puerto Madero, oficinas y otras actividades sociales.
En el requerimiento de elevación, Turano destacó que las víctimas fueron “contestes” al describir situaciones similares mientras estaban al cuidado del imputado. Según esos testimonios, Porcel los incentivaba a consumir alcohol, quitarse prendas y exhibir sus genitales, además de relatarles experiencias sexuales propias y llevarlos a saunas donde permanecían semidesnudos.
Para la fiscalía, ese contexto permitía sostener que el empresario se aprovechó del estado de indefensión de los menores y de la confianza que las familias habían depositado en él.
Otro punto considerado relevante fueron los peritajes informáticos realizados sobre sus dispositivos, donde se habrían encontrado fotografías de menores desnudos.
Porcel irá a juicio acusado de abuso sexual agravado, corrupción de menores en distintas modalidades y producción de representaciones sexuales de un menor. La causa quedó radicada en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°14, que aún no fijó fecha para el debate.