El Senado de la Nación ratificó este jueves el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). A partir de un amplio respaldo de 69 votos afirmativos y apenas 3 en contra, la Argentina dio el paso legislativo definitivo para validar un tratado que busca integrar a la región con un mercado de más de 450 millones de consumidores.
Sin dudas, una de las voces más fuertes durante el debate fue la de Patricia Bullrich, senadora y referente de La Libertad Avanza, quien no ocultó su entusiasmo tras la aprobación. A su juicio, este acuerdo representa mucho más que una hoja de ruta arancelaria, es un cambio de paradigma en la identidad comercial del país.
"Es un día histórico, un gran paso de madurez", dijo. Bullrich subrayó que el tratado permitirá a la Argentina "dialogar de igual a igual con las economías más grandes del mundo", rompiendo con años de aislamiento. Según su visión, el país deja atrás alianzas con naciones como "Cuba, Rusia y Venezuela" para integrarse a las democracias plenas y los mercados globales. "Somos un Gobierno que dejó de ir en contra del mundo", sentenció.

El acuerdo llega en un momento clave porque, según estimaciones oficiales y proyecciones de Cancillería, eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur hacia Europa.
Sin más, en la Argentina, los sectores más beneficiados incluyen: agroindustria (carnes, cítricos, miel y biodiesel obtendrán un acceso preferencial inmediato o progresivo), economías regionales (el vino argentino dejará de pagar aranceles y se reconocerán denominaciones de origen clave) y minería y energía (el acuerdo posiciona al país como un proveedor estratégico de "materias primas críticas" para la transición energética europea, atrayendo inversiones directas).

Además, según datos de Cancillería, estas medidas podrían incrementar las exportaciones argentinas a la UE en más de 120% en los próximos años y mejorar la percepción de riesgo país, facilitando financiamiento internacional.
La carrera por el liderazgo regional
El oficialismo trabajó contrarreloj para que la Argentina fuera uno de los primeros países del bloque en ratificar el pacto, en una suerte de "carrera" con Uruguay. Si bien el Congreso uruguayo logró completar su trámite apenas unas horas antes, el Gobierno de Javier Milei celebra la celeridad del Senado argentino como una señal de confianza hacia el exterior.
Seguido a eso, el canciller Pablo Quirno, presente durante la sesión, destacó que este marco regulatorio otorgará "previsibilidad y seguridad jurídica", factores esenciales para reactivar la inversión extranjera directa, que hoy tiene a España, Francia y Alemania como principales protagonistas en el país.
Desafíos en el horizonte
En Europa, sectores agropecuarios (especialmente en Francia) mantienen una férrea resistencia al tratado, y el Tribunal de Justicia de la UE aún debe pronunciarse sobre ciertos aspectos técnicos.
Sobe el nivel local, algunos sectores industriales y bloques opositores manifestaron dudas sobre la competitividad de las Pymes frente a los productos europeos, aunque la ley prevé periodos de transición de hasta 15 años para los sensibles.

Con la ley ya sancionada, la pelota vuelve al terreno del Ejecutivo para su reglamentación. Argentina ha enviado un mensaje claro: su apuesta por la apertura comercial es, a partir de hoy, una política de Estado ratificada por el Congreso.
MV