Guiño a la derecha y guiño a la izquierda. No se trata de ideologías, a la que califica como "viejazo", sino del clásico gesto para con sus interlocutores. Elisa Carrió combinó citas filosóficas, políticas, religiosas y hasta literarias en este íntima entrevista con Perfil.com.
Lilita habla con naturalidad del vínculo entre fe y política. Tras afirmar que somos "hijos de la Fe" como "parte consustancial de la condición humana", explicó que no importa el nombre que se le asigne a ese misterio. "Yo creo personalmente en Dios", afirma en obvia referencia a la campaña reeleccionaria de Daniel Scioli, "pero no hago avisos publicitarios, porque el que practica no necesita mostrar dado que siempre está con Dios".
"Si yo hubiera hecho ese aviso, hoy era crucificada por toda la Argentina. Por una cruz casi me eliminaron. Nosotros queremos una Argentina diversa, plural y no un discurso único, hegemónico y retrógrado. Ese discurso es sumamente esclerosado", lanzó.
Luego de apartar y ocultar un paquete de cigarrillos que asomaba desde el sofá central de su living, del departamento de Recoleta, la candidata a presidente por la Coalición Cívica (CC) analiza el espectro político actual y futuro del mundo. "Yo no creo en las ideologías, si bien marcaron la modernidad pero no pueden dar respuesta a la revolución de las comunicaciones. Ya hablaba de esto en los años 80 en la universidad, se imaginarán si no me habrán dicho 'loca' ahí".
Y añadió: "Lo que va a marcar el siglo XXI es la ausencia de principios. Las viejas ideologías no se corresponden con una sociedad en red. Ésta última es una sociedad moderna, segmentada, ordenada y disciplinada como diría Foucault".
Carrió, quien en esa misma jornada tendría luego varias actividades partidarias, criticó las lecturas filosóficas que hacen los políticos argentinos: "Weber fue muy mal leído en su ética de la responsabilidad política. Él dice que un sujeto adulto es capaz de decir que 'no', lo que lo convierte en un sujeto responsable". "Eso es la 'ética de la responsabilidad' y no avalar cualquier cosa como dicen algunos políticos", argumentó.
Cuando se le consultó por qué libro recomendaría a los lectores, la candidata y titular de la CC no duda en elegir el libro de ensayos "El laberinto de la soledad" del escritor mexicano Octavio Paz y su referencia al "macho cruel". "En estos cambios culturales, si uno no salta en la historia, se queda atrás en la antigüedad como el 'macho cruel', una figura mafiosa", comenta.
La diputada Carrió analizó asimismo la balanza de poder en nuestro país: "Acá también dicen que se necesita un macho cruel. (Néstor) Kirchner recobró la autoridad, dicen. Y era un macho cruel poco inteligente que murió a los 7 años por ansiedad. Y sin embargo, dicen que otro macho cruel le puede ganar al macho cruel. Eso es pretérito, es primitivo, es de lo peor que tenemos en el Cono Sur".
Tampoco dejó afuera el sorpresivo acercamiento entre el socialismo y el sindicalismo. "Está claro que la reunión Binner-Moyano no se hace si no está avalada o promovida por Cristina (Fernández de) Kirchner. De modo tal, que tenemos ya un candidato de la oposición cristinista", lanzó Lilita al finalizar la entrevista en referencia a una de las noticias de la semana.
(*) De la Redacción de Perfil.com.