En un contexto atravesado por nuevos movimientos judiciales en la causa que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, decidió reactivar la mesa política del oficialismo con el objetivo de ordenar la agenda parlamentaria y reencauzar la gestión.
De acuerdo a fuentes con acceso al Ejecutivo, el encuentro fue convocado para este viernes a las 11 y tendrá como meta principal saldar las discusiones pendientes para establecer cuáles serán los proyectos prioritarios en el Congreso de la Nación Argentina en las próximas semanas.

Aunque el Gobierno había anticipado un inicio de año legislativo activo, lo cierto es que la Cámara de Diputados de la Nación Argentina apenas logró sesionar en una oportunidad desde la apertura de sesiones ordinarias, cuando dio luz verde a la reforma de la Ley de Glaciares impulsada por los gobernadores.
En ese escenario, la Casa Rosada busca avanzar con definiciones en torno a la reforma política —que incluye la eliminación de las PASO— y una serie de cambios en el Código Penal. En el entorno presidencial admiten que parte de la estrategia apunta también a instalar temas que generen discusión pública y permitan desplazar el eje de atención de la causa que involucra a Adorni.
En el Senado, el oficialismo mantiene abiertas negociaciones por la denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una iniciativa que cosechó críticas tanto de sectores aliados como de la oposición. A esto se suman los pliegos judiciales que el Ejecutivo intenta destrabar con el respaldo de gobernadores afines.
Para la reunión de este viernes se espera la presencia de figuras clave del armado político: el ministro del Interior, Diego Santilli; la titular del bloque oficialista en la Cámara alta, Patricia Bullrich; el presidente de Diputados, Martín Menem; el operador político Eduardo Lule Menem; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. No se descarta la participación de Karina Milei, mientras que el ministro de Economía, Luis Caputo, estará ausente por un viaje a Estados Unidos.

En el oficialismo reconocen que buscan imprimirle mayor dinamismo a la gestión para sostener la iniciativa política. “Hay que activar desde la gestión y poner en discusión los temas pendientes”, deslizó una fuente cercana al despacho presidencial. Sin embargo, con el correr de los días, ese objetivo aparece cada vez más desafiante.
Nuevas señales políticas en plena causa Adorni
En la última semana, el oficialismo reforzó los gestos de respaldo hacia Manuel Adorni en medio del avance de la investigación judicial. La figura central de ese acompañamiento fue Karina Milei, quien se mostró públicamente junto al jefe de Gabinete en dos actividades de alto perfil.

Por un lado, ambos compartieron una visita al ANLIS-Malbrán, en una recorrida que buscó exhibir gestión en el área sanitaria. Días después, la secretaria general de la Presidencia volvió a aparecer con Adorni en Vaca Muerta, uno de los enclaves energéticos más importantes del país.
Estas apariciones no pasaron desapercibidas dentro del ecosistema libertario, donde se interpretan como una ratificación del respaldo político de la mesa chica del poder. En un momento en el que la causa judicial gana visibilidad, el Gobierno apuesta a sostener a su jefe de Gabinete con exposición pública y centralidad en la agenda.
Las críticas de Nicolás Marquez a Manuel Adorni
El escritor y biógrafo presidencial Nicolás Márquez lanzó en los últimos días una de las críticas más duras contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio del avance de la causa judicial. Aseguró que Adorni “políticamente es un sujeto muerto, terminado”, consideró que su continuidad “le hace mal al Gobierno” y directamente pidió su salida: “tiene que tener un gesto patriótico y renunciar”.
Hasta Nicolás Márquez, el biógrafo de Milei, pide la renuncia de Adorni
Un punto clave de su planteo es que —según él mismo aclaró— su cuestionamiento no se basa en la causa judicial, sino en el impacto político. Sostuvo que, aun si fuera “un hombre honorabilísimo”, ya no tiene viabilidad política. Habló de una pérdida de credibilidad y de una reputación “en el subsuelo”.
La causa Adorni
Uno de los movimientos más relevantes fue el pedido del fiscal Gerardo Pollicita para levantar el secreto bancario, fiscal y bursátil de Adorni y de su esposa. La medida apunta a reconstruir sus ingresos, consumos y movimientos financieros para determinar si existe una evolución patrimonial injustificada.

En paralelo, la Justicia también puso bajo la lupa transferencias de dinero recibidas antes de su ingreso al Gobierno, algunas vinculadas a empresas que luego habrían tenido relación con el Estado. En los últimos días, el expediente sumó nuevas testimoniales. Entre ellas, las declaraciones de las 4 mujeres prestamistas de Adorni y fue citado a declarar el encargado del edificio donde vive el funcionario, con el objetivo de obtener información directa sobre las reformas realizadas en el inmueble. La investigación busca determinar cuánto costaron esas obras, si hubo mejoras que no se condicen con los ingresos declarados, y en qué condiciones se realizó la compra/venta del departamento.
Viajes y gastos bajo análisis
Otro eje central del expediente son los viajes y gastos personales del funcionario. La Justicia confirmó un viaje familiar a Aruba a fines de 2024, que ahora forma parte del análisis patrimonial. También se sumaron datos sobre vuelos internacionales —incluido un viaje a Nueva York— con costos elevados que generaron sospechas sobre la capacidad económica declarada.
Los investigadores también avanzan sobre el período anterior a su llegada al Gobierno. Se detectaron pagos y transferencias de una productora durante 2022–2023, lo que abrió una línea de análisis sobre el origen de esos fondos y su eventual vínculo con contrataciones públicas posteriores.
FL/ff