Esta semana, los albertistas volvieron a tener un pico de tensión. Algunos, avizorando un futuro poco promisorio, comenzaron a buscar refugio, y en privado ya se atreven a hablar en contra del ministro en apuros. Desde que se desató la guerra entre el Gobierno y el campo, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, no tiene paz, no sabe cuánto tiempo más estará en su cargo y cómo contener a su tropa.
“No puedo tomar decisiones con la espada de Damocles sobre la cabeza”, se lo escuchó decir a Fernández después de una de las intromisiones de Guillermo Moreno en las negociaciones con las entidades que representan al sector agropecuario.
El secretario de Comercio representa la espada, y Néstor Kirchner representaría al rey Dionisio II. “Kirchner está cansado de Alberto. Tiene los huevos llenos”, le dijo a PERFIL una fuente que quiso resguarde en el más profundo off the record. “Él dice que ya le bancó muchos errores”.
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El día que Néstor Kirchner maldijo a Alberto Fernández
“No puedo tomar decisiones con la espada de Damocles sobre la cabeza”, fue la frase que habría utilizado el jefe de Gabinete. Moreno, siempre presente.