La pasión de Miguel Galuccio, el nuevo gerente de YPF, por el polo, salió a la luz cuando el diario español El País se refirió a una supuesta negociación con el Grupo Petersen para repatriarlo hace cuatro años y ponerlo al frente de la petrolera. “A principios del 2009, Galuccio negoció con su compatriota Sebastián Eskenazi, entonces consejero delegado de YPF en la Argentina y gran amigo de la familia Kirchner hasta hace seis meses. Entre Eskenazi y Galuccio se interpuso un obstáculo para llegar a un acuerdo: Galuccio exigía dos millones de dólares y el traslado de su cuadra de caballos de polo desde Londres a Buenos Aires, según indicaron fuentes próximas a la negociación”, aseguró el periódico madrileño.