POLITICA
Panorama digital argentino

El fin de la hegemonía en X: aunque el dólar se borró de la agenda, la vitalidad digital de Milei se desplomó un 87%

Un nuevo informe de QMonitor revela que el presidente perdió su principal fortaleza en redes sociales, pasando de 3,1 millones a 400.000 "acciones" mensuales. La preocupación por el empleo desplaza a la inflación.

Javier Milei viajará a Israel
Javier Milei viajará a Israel | Reuters

El último informe del Panorama digital argentino, elaborado por la consultora QMonitor, reveló un cambio drástico en el ecosistema de comunicación del Gobierno nacional. Javier Milei, quien supo construir su ascenso político desde la plataforma X (ex Twitter), atraviesa un desplome histórico en su vitalidad digital: en apenas 27 meses, las acciones mensuales asociadas a su figura pasaron de 3,1 millones en diciembre de 2023 a tan solo 400.000 en marzo de 2026. Esta caída del 87% marca, según el estudio, el fin de X como el territorio presidencial por excelencia y el inicio de un nuevo ciclo en la conversación pública.

A pesar de este retroceso en la figura personal del mandatario, el informe destaca una paradoja en el comportamiento de sus seguidores. El ecosistema de influencers libertarios en X multiplicó la cantidad de publicaciones en el último período, aunque con un efecto limitado de expansión. El análisis advierte que estos esfuerzos se utilizan mayormente para consolidar la identidad interna y atacar a adversarios, lo que provoca que la comunidad oficialista hable cada vez más "hacia adentro" en lugar de captar nuevos votantes fuera de su núcleo duro.

El modelo Javier Milei

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El sentimiento de la conversación digital muestra hoy una marcada asimetría entre la gestión económica y el plano político institucional. El Gobierno logró instalar relatos de éxito en materia financiera (apoyado en hitos como el fallo de YPF y datos de estabilidad), alcanzando un 55,6% de sentimiento positivo en temas económicos. Sin embargo, en la agenda política cotidiana, la batalla simbólica se inclina hacia la negatividad: el sentimiento hacia el presidente en este tópico es un 56% negativo, reflejando un desgaste en la percepción de su conducción política diaria.

Un fenómeno externo desplazó a la economía como el principal motor de viralidad: la guerra con Irán. Aunque la economía lidera en volumen de publicaciones, el conflicto en Medio Oriente la duplica en términos de acciones ciudadanas totales. El dato más relevante es que el 68% de estas interacciones incluyen menciones directas a Javier Milei, y cuando el mandatario aparece vinculado al conflicto, la negatividad aumenta 21 puntos, lo que sugiere que la sociedad percibe la guerra como una decisión política de su propio Gobierno y no como un evento ajeno.

En términos de infraestructura comunicacional, el oficialismo mantiene una ventaja operativa significativa, generando 48,9 millones de acciones frente a las 21,7 millones de la oposición. Esta brecha no responde necesariamente a una superioridad en las ideas, sino a una capacidad de distribución superior apoyada en pauta digital, procesos automatizados y comunidades organizadas. En plataformas como TikTok, esta diferencia se vuelve abrumadora, con una relación de 6 a 1 a favor de los contenidos gubernamentales, dejando a la oposición con dificultades para perforar el blindaje oficialista.

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La desaparición del dólar y el refugio en el testimonio individual

Uno de los hallazgos más sorprendentes del mes es la desaparición del dólar de la conversación digital, con solo 16 menciones registradas en todo el país. Este dato es una noticia en sí misma para una cultura donde el tipo de cambio históricamente funcionó como el termómetro del ánimo social. La relativa estabilidad cambiaria de los últimos meses removió este detonante de la conversación, permitiendo que la agenda se desvíe hacia otros focos de preocupación ciudadana.

En el módulo económico, donde los sectores críticos logran empatar al oficialismo en impacto (39% contra 37,5%), los relatos de vivencias personales demostraron ser sistemáticamente más potentes que los gráficos oficiales. Este formato narrativo es el único que logra desafiar la hegemonía de los números que intenta instalar la gestión económica del Gobierno.

Este escenario de mayor conflictividad política se traduce en un debilitamiento del Índice de Apoyo Ciudadano (IAC), que cayó de 4,1 en febrero a 3,6 en marzo de 2026. Según los datos cuantitativos de QMonitor, la evaluación de la situación actual del país muestra que solo un 15% la califica como "bien", mientras que un 40% la considera "mal" y un 42% como "regular". Estos números reflejan un clima social de alta incertidumbre y una percepción de estancamiento en el bienestar cotidiano de la población.

Cambios en las preocupaciones y polarización de expectativas

La percepción de los problemas más urgentes del país sufrió un desplazamiento significativo hacia el mercado laboral. El trabajo lidera las preocupaciones con un 17%, seguido de cerca por la inflación (14%) y la corrupción (14%). Este cambio de prioridades pone a prueba la capacidad de respuesta de la gestión, ya que la demanda ciudadana empieza a exigir soluciones concretas en la generación de empleo y la recuperación del poder adquisitivo, por encima del control de precios.

En cuanto a las perspectivas futuras, el optimismo es, cuanto menos, cauto. El 33% de los encuestados cree que el país estará mejor el año próximo, una cifra impulsada casi exclusivamente por el núcleo de votantes oficialistas, donde la confianza en la gestión llega al 87%. En contraposición, un 40% de los argentinos proyecta un escenario peor para 2027, lo que mantiene la "grieta" de expectativas como el principal eje ordenador de la opinión pública nacional.

El informe concluye que, si bien el Gobierno domina la infraestructura de distribución, perdió la capacidad de capturar la conversación espontánea. La pérdida de vitalidad del presidente en X sugiere que el formato comunicacional que fue clave para su ascenso podría estar llegando a un techo de saturación.

TC/ML