Martín Mercado, director general creativo de Young & Rubicam, la agencia que produjo el polémico corto del Gobierno en Malvinas, afirmó ayer: "Lo primero que hicimos fue mostrárselo, personalmente, a los ex combatientes. Vi sus caras de emoción". En rigor, los ex combatientes fueron dos: Luis Aparicio y Sergio Isaías, ambos del Regimiento Nº7 de Infantería en La Plata y miembros del CECIM de la misma ciudad. La reunión ocurrió en las oficinas porteñas de la firma hace un mes atrás.
El CECIM, por su parte, es una de las agrupaciones de soldados del conflicto más activas: actualmente promueve el avance de una megacausa que llegó a la Corte Suprema por más de 100 denuncias de torturas de superiores a conscriptos durante la guerra y brega por el reconocimiento de los 123 cuerpos NN que yacen en el cementerio de Darwin.
Aparicio (50), conscripto clase 60 que luchó en la batalla de Monte Longdon en el conflicto, relata a este portal: "Nos llamaron al CECIM, que querían mostrarnos este material que habían filmado en las islas a ver qué nos parecían. Así que viajamos para allá con mi compañero, Sergio. Fue Mercado el que nos lo mostró. Y me encantó. Creo que toca una fibra muy sensible".
Aparicio también refuerza los dichos de la agencia sobre el destino original del corto: "Nos dijeron en ese entonces que no sabían dónde iban a pasarlo, que quizá era un institucional. Ni sabían que era para Presidencia, o no nos lo dijeron".
Aun así, el escándalo generado no lo extraña: "Eran las reacciones esperadas. No me molesta que se haya hecho en Malvinas, como tampoco me molesta que lo haya hecho el Gobierno, que busca resolver el tema por una vía pacífica. Ni me resulta ofensiva, es algo que nos toca a todos. Es más: me parece justo que se haga el corto. Fui repetidas veces a las islas y vi hombres grandes quebrarse en llanto en los lugares alejados donde fueron las batallas".
Por su parte, Martín Mercado hizo su descargo en nombre de Young & Rubicam ante la controversia a través de un comunicado: "El spot de Malvinas se origina como un mensaje para el país, para los argentinos. No para el afuera. Sí quisimos honrar a nuestros ex combatientes y dar un mensaje que reivindique lo que consideramos nuestra soberanía. No quisimos ofender a nadie. Creemos en la fuerza de la publicidad, pero nunca se nos ocurrió semejante repercusión a nivel mundial. Entendemos los distintos criterios y opiniones; y agradecemos las muestras de afecto de todas las personas que nos las hicieron llegar.