domingo 03 de julio de 2022

Jorge Sobisch, un político "fusilado" por el asesinato de un docente

El ex gobernador neuquino tuvo una extensa carrera ypugnó por la Presidencia, pero la muerte de Carlos Fuentealba truncó su futuro. Alianzas, la derecha y el sueño de volver.

22-12-2009 17:02

Cuando Jorge Sobisch estaba rodeado de máquinas, con sus manos llenas de tinta, y frente a una máquina de linotipo, su mente estaba en otra parte: quería trascender los límites de la imprenta en la que trabajaba como técnico gráfico para volcar toda sus energías a su verdadera pasión: la política.

Nacido el 16 de enero de 1943 en la Ciudad Autónomas de Buenos Aires, adonde su mamá Blanca Nieves Velázquez había llegado para dar a luz por pedido de su marido, Juan Carlos Sobisch, militar de profesión. Después del secundario, comenzó a trabajar como técnico gráfico en la imprenta de una familia amiga en Trelew, antes de recalar en la pequeña localidad de Colonia Sarmiento, Chubut, donde hizo el servicio militar.

En 1971 dos hitos cambian su vida para siempre y encauzan su carrera política de manera definitiva. El primero: es electo a los 28 años como presidente del Club Deportivo Independiente deNeuquén (que hoy dirige uno de sus hijos), lo que le otorgó mayor reconocimiento público. El otro: se casa con Liliana Planes, fallecida hoy en un confuso episodio, que era una señorita de alta sociedad e hija de uno de los pioneros de Neuquén.

El Sobisch político. Su gran saltó a la política se produce en 1983 cuando de la mano del Movimiento Popular Neuquino (un partido regional fundado en 1960 por peronistas proscriptos, entre ellos Sobich padre), con el cual gana ese año la intendencia de Neuquén Capital y luego, en 1991, la gobernación. Luego en 1999 vuelve a conquistar la gobernación y en 2003 es habilitado para una reelección en el cargo, que logra retener.

Autodefinido como un político de derecha, es el primero en lanzarse como candidato en 2007, con durísimas críticas al entonces presidente Néstor Kirchner, al que acusaba de "chupamedias" de Menem. Su estrategia fue aliarse con otros referentes de su mismo espacio ideológico, como fueron Mauricio Macri y Juan Carlos Blumberg, quien saltó a la política bajo el reclamo de "mano dura" tras el asesinato de su hijo, Axel.

Su candidatura presidencial (y política) tuvo un antes y un después del asesinato del docente neuquino Carlos Fuentealba, fusilado el 5 de abril de 2007 por la policía cuando intentaba desalojar un corte de ruta de los maestros en reclamo de mejoras salariales. Señalado como el responsable político de la muerte, Sobisch dijo un mes después del trágico episodio: "Llevaré a Fuentealba el resto de mi vida”. Su esposa, quien hoy se quito la vida sumida en un profundo cuadro depresivo, fue la única que lo vio llorar por el crimen del docente.

En un intento desesperado por trepar en las encuestas, sumó como candidato a vicepresidente al escrito Jorge Asís, pero ni hubo caso: apenas sacó un 1,56%, ocupando el sexto lugar en las elecciones que consagraron a Cristina Fernández de Kirchner como Presidenta.

Volver. A dos años de aquella derrota y a pesar de que muchos pueden considerarlo un cadáver político, Sobisch sueña con volver a gobernar la provincia en 2011.

De la mano FUNDEPA, (Fundación para el Desarrollo Patagónico y Argentino) y ante una eventual alianza del gobernador con Néstor Kirchner, oferta que el propio Sapag admitió, hace campaña y recorre la provincia con un lema polémico: "Decile no a los cortes de ruta".

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