Luego de que el juez Norberto Oyarbide les negara la excarcelación a los hermanos Schoklender, se supo que el motivo fue el testimonio de varios testigos que aseguran que Sergio usaba armas y actuaba con violencia contra los trabajadores de las obras de viviendas de las Madres de Plaza de Mayo.
Los testimonios se conocen el mismo día en que se supo que Pablo Schoklender quedará detenido en la misma cárcel en la que se encuentra su hermano Sergio, a pesar de que ayer pidió que lo llevaran a otro penal. Sin embargo, la Justicia dispuso que no tengan contacto y que estén en sectores distintos por el enfrentamiento que mantienen.
De este modo, los hermanos comparten la misma cárcel, luego de que se le negara su excarcelación a raíz de varios testimonios que aseguran que además de usar armas, Sergio se manejaba con un grupo de personas que respondía con violencia a sus órdenes y amenazaba a trabajadores de las obras.
"En una oportunidad él bajó de una camioneta con un arma y daba directivas a los demás, a quienes les daba órdenes con señas. Yo temo por mi familia. Les pagaba a gente para que nos denunciara por trata de personas. El dinero que le pagaba era como 5.000 pesos", declaró una mujer del Chaco, indicaron fuentes judiciales.
La misma mujer dijo ante Oyarbide que se oponía a los manejos de Schoklender en las obras en esa provincia y se negaba a firmar convenios, informó DyN. "Nos decían que éramos medio indios. Era para mí una pesadilla, le tenía mucho miedo porque llegaba con un grupo de personas que daban miedo", agregó.
Otro hombre de la misma provincia -sus identidades se mantienen en reserva- también declaró que el ex apoderado de la Fundación se manejaba con "matones que estaban armados".
"Un domingo a la mañana Sergio Schoklender llegó con un grupo de matones que estaban armados, y llegaron ahí en el campo de tiro y quedaron a cincuenta metros del portón y se empezaron a bajar de unas cuatro camionetas y remises", recordó.
Una de las imputaciones contra Schoklender en la causa es el presunto desvío de más de 150 millones de pesos para construir 780 viviendas en la villa El Cartón, de esta ciudad, que se había incendiado, y sus habitantes perdido sus casas.
De acuerdo con la denuncia, para eso fundó una ONG con vecinas del barrio pero se negaron a firmar el convenio y Schoklender luego les falsificó las firmas -lo que fue corroborado por la Justicia- y ellas lo denunciaron.
El traslado de Pablo a otra cárcel, en tanto, quedó trunca por problemas internos del Servicio Penitenciario Federal, ante lo cual Oyarbide ordenó que en vez de ir a Devoto, como él mismo solicitó, sea alojado en Ezeiza pero en un sector distinto al de Sergio.
También fue trasladado a Ezeiza Alejandro Gotkin, presidente de la empresa Meldorek SA, quien había pedido ir a Devoto con Pablo.
Tanto Pablo como Gotkin apelaron hoy los rechazos a sus excarcelaciones que ayer les denegó Oyarbide, quien consideró que en libertad podrían entorpecer la causa y atemorizar a testigos, las que deberá resolver la Sala I de la Cámara Federal.
En tanto, la defensora oficial de Sergio Schoklender, Perla Martínez de Buck, no presentó hoy la apelación para volver a pedir la libertad pero tiene plazo hasta el lunes para realizar el planteo.