POLITICA
Repercusiones de la cadena nacional

Los kelpers están desilusionados con el giro malvinero de Milei

Los habitantes de las Islas Malvinas respondieron a los anuncios del Gobierno sobre la soberanía y lo vincularon a una "caída de popularidad". El giro de Milei, que durante sus primeros años buscó priorizar el vínculo bilateral, generó malestar en el Reino Unido.

Islas Malvinas
Islas Malvinas | Pexels

"Autodeterminación", "derechos humanos" y el "sacrificio de 1982", fueron algunas de las frases que los habitantes de las Malvinas volcaron en las redes sociales un día después de la cadena nacional de Javier Milei.

La respuesta, difundida por una cuenta ligada a la administración británica de las islas, llegó después de que el Presidente volviera a colocar la la soberanía argentina en el centro de su discurso, explicitando su rechazo al argumento de la autodeterminación para la población implantada y anunciando el endurecimiento de sanciones a empresas que exploten los recursos del archipiélago, con licencias ilegales avaladas por Londres.

“Las Malvinas son argentinas, por historia y por derecho. No hay discusión al respecto”, dijo Milei el pasado 3 de septiembre, donde también anunció un aumento en la partida presupuestaria de Defensa y un renovado interés para avanzar con la Base Naval en Ushuaia, capital de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.

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El giro de Milei y la respuesta de Londres

El giro del Gobierno contrastó con el que el propio Milei había elegido durante los primeros años de su gobierno en su relación con Reino Unido, enmarcado en alineamiento total con Estados Unidos en materia de política exterior. Así, buscó separar la discusión de soberanía de la relación bilateral y avanzar en vínculos comerciales y económicos.

En diciembre de 2023, al asumir, había hablado de construir con el Reino Unido una relación “adulta”. Más adelante, su discurso apuntó incluso a que los habitantes de las islas pudieran prosperar y eventualmente “preferir” ser argentinos, en línea con la legislación argentina, que reconoce como argentinos nativos a quienes nacen en el territorio nacional y cuya aplicación alcanza por ende a las personas nacidas en las Islas Malvinas.

Tres años después, el giro de Casa Rosada (que traza los lineamientos de la política exterior libertaria), que en un principio sostuvo que Malvinas “no era una prioridad” en la política exterior según supo PERFIL de una importante fuente de Cancillería, generó malestar en Londres.

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En los pasillos de Downing Street comenzó a circular esa sensación de decepción, después de un período en el que la relación había encontrado un canal más pragmático e incluso se había barajado la posibilidad de que Milei viajara al Reino Unido y se convirtiera en el segundo presidente argentino en ejercicio en pisar territorio británico desde 1982, detrás de Carlos Menem.

En público, sin embargo, la respuesta del gobierno del Reino Unido fue medida y en la misma línea que sostiene desde la usurpación del territorio en 1833, tras la expulsión de las autoridades y pobladores argentinos: no pretenden discutir la soberanía aferrándose al principio de autodeterminación, pese a que no aplica a una población implantada por una potencia colonial y donde, en cambio, sí existe una disputa por la soberanía con Argentina según la Resolución 2065 de las Naciones Unidas.

“La postura del Reino Unido no ha cambiado y es de larga data”, dijeron a PERFIL fuentes de la Cancillería británica. Según su posición, los habitantes de las islas “han expresado reiteradamente su deseo de continuar como territorio británico de ultramar” y “su derecho a la autodeterminación es considerado primordial”.

Fuerte reacción en las Islas Malvinas

En Puerto Argentino, el clima tampoco parece ser el de indiferencia hacia la postura de Milei, que firmó dos decretos para endurecer las sanciones contra las empresas que exploten los recursos naturales de las Islas, en función de la ley nacional 26659 y de la Resolución 3149 de la ONU, que prohíben la modificación unilateral y la explotación económica del territorio en disputa.

En medio del revuelo, a medida que las puertas a la prensa argentina se cerraron, The Wall Street Journal publicó una entrevista a James Peck, el artista nacido en las islas que recibió el documento argentino en Ushuaia y luego lo rompió en 2015. Peck cuestionó la postura del gobierno argentino por “desconocer” el modo de vivir de quienes habitan el archipiélago de facto. “No tiene ninguna información sobre la gente de aquí. Al final del día, nada va a cambiar”, planteó.

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Al igual que otros medios del mundo anglosajón, el diario financiero estadounidense puso el giro de Milei por Malvinas en clave electoral, al acusarlo de utilizar una “táctica nacionalista” en medio de un “descenso de popularidad”. Esta lectura que también aparece en medios radicados en Puerto Argentino.

Entre ellos figura el Penguin News, donde la editora general, Lisa Watson, planteó una interpretación todavía más dura contra la motivación del anuncio del mandatario nacional que convirtió la Cuestión Malvinas en tendencia en redes y medios internacionales.

“El presidente argentino ahora grita como un pequeño banshee (NdR: una persona que chilla y llora ruidosamente) sobre las Malvinas. Porque cuando tu popularidad en las encuestas cae, ¿cómo distraés a la gente de tus fracasos? Empiezas a decirles que se enfaden por las 'Malvinas'”, opinó Watson en su editorial del 10 de septiembre.

La periodista sostuvo que Milei está “utilizando nuevamente” la cuestión Malvinas no solo por cuestiones de política doméstica pero también geopolítica, comparándolo con “el populista Donald Trump” y cuestionando su alianza con el premier israelí Benjamin Netanyahu, en medio de la tensión actual entre Reino Unido e Israel por los asentamientos en Cisjordania.

La decisión de Milei llegó un año después de que en agosto de 2025 la administración británica de las Islas diera luz verde a la primera explotación petrolera en la Cuenca León Marino, a manos del consorcio británico-israelí Rockhopper-Navitas, según reveló este medio.