POLITICA

Los nuevos gags de Cristina en su último discurso

Se autocalificó orgullosa como una "morocha argentina", se mofó de la edad de Díaz Bancalari y hasta festejó el consumo del "shampéin".

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La presidenta Cristina Fernández de Kirchner hizo su primera aparición pública desde el cuadro de lipotimia del martes pasado, en el marco de la entrega del DNI número 20 millones. Aprovechó la ocasión para criticar duro a los fondos buitres, los grupos económicos, pero también hubo lugar para la ironía y las bromas.

Antes de comenzar con el discurso, habló por videoconferencia con productores de Guaymallén, Mendoza, para inaugurar el tercer horno de Verallia, el cual permite la fabricación de botellas livianas de champagne entre otras bebidas alcohólicas y generar sustitución de importaciones.

"Gracias a que es más liviana, van a tomar más a gusto shampéin", dijo primero y luego, durante el discurso añadió: "Nos informaban que han logrado diseñar la botella de Champagne más liviana del mundo. Shampein dicen… Shampein, no Champagne. Setecientos gramos la botella".

Luego, y tras criticar a los fondos especulativos extranjeros hizo hincapié en lo "nacional". Y enfatizó: "Nadie quiere ser rubia y de ojos celestes. Soy orgullosamente morocha y argentina".

Tampoco faltó la cargada amistosa a gente de su propio equipo. El ex menemista Díaz Bancalari, quien se encontraba sentados en las primeras filas del acto recibió una gastada por ser "más viejo" que la Presidenta.