"Hay que preguntarle a Cristina si favorecimos al kirchnerismo", respondió Mauricio Macri cuando fue consultado por las declaraciones del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, sobre su eventual candidatura y el rol del PRO en el actual escenario. La frase llegó en un contexto de tensión entre sectores de La Libertad Avanza, mientras comienzan a delinearse los posicionamientos de cara a 2027 tanto a nivel nacional como subnacional.
El expresidente eligió el escenario de la Universidad de San Andrés en el centro porteño para hablar sobre un tema que venía circulando en el entorno del PRO en los últimos días: la posibilidad de que se presente como la "alternativa del cambio" en las elecciones presidenciales de 2027. El rumor coincidió con la creciente ruptura dentro del heterogéneo oficialismo libertario, especialmente entre sectores que sostienen simbólicamente la figura de Javier Milei: de los referentes de las Fuerzas del Cielo a quienes responden a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Pero también del otro lado de "la grieta" que describió el expresidente, en medio del tira y afloje entre el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y La Cámpora, en medio de la búsqueda de un candidato idóneo por parte de la expresidenta Cristina Kirchner.
En ese contexto, Macri participó del Foro de Presidentes sobre Política y Democracia, donde dejó definiciones políticas y geopolíticas durante una exposición atravesada por referencias a la incertidumbre global, la polarización y el avance de liderazgos disruptivos. Evitó profundizar sobre su futuro electoral pero también criticar abiertamente al presidente Milei, recordando el apoyo que le dio en 2023, luego de que uno de los referentes de su espacio, el titular de la Cámara de Diputados, afirmara que si quisiera competir, "le haría un favor al kirchnerismo". "La historia la escriben quienes logran las cosas, no quienes intentan ayudar", deslizó en su disertación, omitiendo una mención explícita al Presidente.

"Macri es un ex presidente que no pudo reelegir, que hizo un esfuerzo por terminar con el populismo y no pudo, porque volvió. Esa era otra Argentina también, no lo juzgo por eso. Creo que él tendría que estar absolutamente comprometido con eliminar el populismo para siempre de la Argentina, porque sabe mejor que nadie el daño que le han causado a la Argentina y particularmente a su gobierno", había afirmado Martín Menem en una entrevista con Clarín, indicando que, en caso de presentarse, le sería funcional a la oposición kirchnerista.
Los dichos del titular de la Cámara baja enardecieron a buena parte del arco aliado del PRO, incluido el jefe del bloque Cristian Ritondo y uno de los arquitectos del armado en conjunto para ganarle al peronismo en la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, Macri evitó la confrontación y, tras ser consultado por la prensa, respondió con ironía: "Preguntenle a Cristina si favorecimos al kirchnerismo en los últimos años".
En paralelo, el expresidente se limitó a hablar de las características de liderazgo en la región, como parte de la mesa donde disertó junto a otras figuras del espectro conservador de Iberoamérica, como Felipe González, de España, y Julio María Sanguinetti, de Uruguay. "Hoy todas las decisiones están basadas en lo emocional", agregó en una charla moderada por la periodista Florencia Donovan.
Con respecto al liderazgo del presidente Milei, dijo que se ve a si mismo "como un profeta". "Ejerce un liderazgo emocional con un profundo estudio de las ideas que hay detrás de las posturas y con poco entusiasmo sobre la implementación". "Al final del día es importante tener un equilibrio", continuó, mencionando las críticas a los "ismos" en clara referencia a la polarización del mapa político nacional desde que Milei capitalizó el malestar social en 2023. "Argentina volvió a elegir a un caudillo que lo salve", cerró.
Martín Menem dijo que no le mintió a Milei y advirtió: "No subestimen al Presidente"
Macri evaluó el segundo mandato de Donald Trump
En otra parte de su disertación, Macri dedicó varios minutos a analizar el segundo mandato de su viejo conocido Donald Trump ante la Casa Blanca, en un contexto diferente a aquel de cuando ambos compartieron la máxima investidura de Estados Unidos y Argentina. “La diferencia con el Trump anterior está en que el actual enfrenta el desafío contra la finitud de la vida", sostuvo.
Y agregó: "Al Trump del segundo mandatono le importó más nada. Convocó gente con su mismo nivel de audacia. Está totalmente desinhibido”, indicó, mencionando al pasar desde la escalada arancelaria que siguió al Liberation Day de abril de 2025 al histórico -e inédito- swap impulsado por el secretario de Tesoro estadounidense, Scott Bessent, en medio de las legislativas del año pasado.
El líder del MAGA, que está sumergido en su propia interna de cara a las elecciones legislativas de noviembre, profundiza una tendencia global que comenzó con la pandemia y se aceleró con la guerra en Europa, según el análisis de Mauricio Macri. "El mundo entró en una aceleración hacia la incertidumbre. Arranca con el Covid, la primera pandemia de la globalización. Estuvimos dispuestos a perder nuestra libertad y favorecer gobiernos que violaban leyes supuestamente para cuidarnos”, planteó.

"Con Trump no cambió su visión sino la forma en la que la implementa. Pero sus ideas son las mismas: el hecho de que Estados Unidos no tiene por qué pagarle los costos de seguridad al mundo entero, por un lado, y la cuestión comercial, por el otro", sostuvo. También mencionó las recientes medidas arancelarias impulsadas por Washington y las calificó como "totalmente disruptivas".
Durante la conferencia también aparecieron referencias personales y culturales. "El lago Nahuel Huapi me da salud mental", dijo al explicar cómo busca escapar del ritmo político y de la sobreinformación. Recomendó además la lectura de Factfulness y reivindicó la necesidad de discutir con "información empírica y científica".
En materia internacional, Macri también se refirió a Medio Oriente y aseguró que “el daño que ha hecho Irán a sus vecinos no se va a reparar de un día para el otro”, al analizar el impacto regional de los conflictos y su efecto político sobre cada actor del tablero global, incluida la política doméstica estadounidense y las elecciones de medio término.
cd