El presidente Javier Milei envió una nota al Senado de la Nación solicitando extender el acuerdo del camarista Carlos Alberto Mahiques y que dicho acuerdo sea aprobado antes de que el magistrado cumpla 75 años en noviembre de este año, en el marco del artículo 99 de la Constitución Nacional. La extensión en el cargo sería por cinco años más. Mahiques ocupa una vocalía en la Cámara Federal de Casación Penal, el máximo tribunal en materia penal del país.
La decisión de remitir la nota a la Cámara alta, firmada conjuntamente con el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, se dio con el aval e impulso del asesor presidencial Santiago Caputo, quien mantiene una fuerte influencia en los temas judiciales dentro de la Casa Rosada. La posible extensión de Mahiques en el tribunal penal más importante del país es una muestra clara de la política judicial del Gobierno de Milei y llama la atención en un contexto de dilación en el nombramiento de jueces que persiste desde diciembre de 2023.

Tal como contó PERFIL semanas atrás, en la Casa Rosada dejan trascender que la discusión por las vacantes de la Corte Suprema de Justicia quedará para más adelante y que no será prioritaria en el primer tramo del año. En ese período, el oficialismo buscará avanzar primero con la aprobación de jueces nacionales y federales. La eventual prolongación de Mahiques en un tribunal clave —que atiende causas de extrema sensibilidad institucional, política y económica— se da, además, en momentos en que el área de Justicia continúa atravesando reacomodamientos internos.
No es ningún secreto que el ministro Cúneo Libarona se encuentra en una situación de salida política, aunque en el Gobierno aseguran que permanecerá en el cargo hasta contar con el aval directo del presidente Milei para dar un paso al costado. El reemplazo de Cúneo Libarona en una cartera tan sensible forma parte de las conversaciones reservadas dentro del oficialismo, pero por el momento no existe una definición concreta.
La figura de Guillermo Montenegro
En ese marco, llamó la atención esta semana la aparición de Guillermo Montenegro, intendente en uso de licencia de Mar del Plata y actual legislador provincial, en el primer piso de la Casa Rosada, donde funciona el núcleo de poder del asesor Santiago Caputo. Montenegro ya había sido mencionado el año pasado en el marco de una eventual fusión de los ministerios de Justicia y Seguridad, que finalmente no se concretó.

Caputo mantiene su influencia en el área de Justicia a través de una figura clave: Sebastián Amerio. Fuentes del Gobierno sostienen que Amerio no reemplazará a Cúneo Libarona, que el cargo le fue ofrecido en distintas oportunidades y que siempre lo rechazó, pero que desde su rol como Secretario de Justicia ejerce un alto nivel de injerencia en las decisiones estratégicas del sistema judicial. Además, Amerio cumple un rol central como representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura, un organismo decisivo en la selección, control y remoción de jueces.
La reciente salida de Paul Starc de la Unidad de Información Financiera (UIF) y su reemplazo por Ernesto Gaspari exhibieron el modus operandi del Gobierno: hasta no tener un reemplazo confirmado, no hay anuncio oficial. Bajo ese mismo criterio, el nombre del futuro titular de Justicia solo se conocerá cuando esté plenamente definido.
Desde el entorno de Guillermo Montenegro descartaron ante este medio que el ex dirigente del PRO tenga como objetivo ingresar al Gabinete de Milei. Sin embargo, Montenegro y Amerio mantienen una relación fluida, lo que lo mantiene dentro del radar político.
Mientras tanto, la Comisión de Acuerdos del Senado deberá tratar el acuerdo de Carlos Mahiques. Dicha comisión estará encabezada por el senador libertario riojano Juan Carlos Pagotto, en una instancia que se perfila como uno de los primeros grandes test políticos del gobierno de Milei en materia judicial.
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