El apellido de la jueza Claudia Rodríguez Vidal no es nuevo para la Presidenta ni para el poder K. Sus fallos desde el Juzgado en lo Contencioso Administrativo Nº1 han golpeado no sólo política, sino también económicamente, al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. El último fallo de la magistrada suspendió el uso de reservas del Banco Central y mereció todo tipo de críticas desde el kirchnerismo. Incluso, la jefa de Estado se animó a llamarla "jueza alquilada" y la acusó de querer "defaultear la deuda externa". Pero esto no fue lo único que generó el enojo oficial.
Antecedente ferroviario. El encono contra la jueza tiene su origen el 30 de junio de 2004, cuando Rodríguez Vidal dictó una medida cautelar ordenando la suspensión de los efectos del decreto N° 798/2004, firmado por el entonces presidente Néstor Kirchner, que le revocaba una concesión ferroviaria a la empresa Transportes Metropolitanos General San Martín SA, del Grupo Taselli, por incumplimientos varios y fallas en el servicio. La medida a favor de la empresa fue sólo el comienzo.
Un mes después, el 27 de julio de 2004, el juez Ernesto Luis Marinelli, quien hoy fue sindicado CFK como "pareja" de la jueza Rodríguez Vidal, concede otra medida cautelar, esta vez una presentada por Asociación de Protección de Consumidores de Transportes Públicos, que frena el decreto K que revocaba la concesión ferroviaria de Taselli.
El accionar de ambos jueces concitó la atención del diputado oficialista Carlos Kunkel, quien inició una investigación en el ámbito del Consejo de la Magistratura en la que sostenía que ambos habían incurrido en incumplimientos de sus deberes de funcionario público al "actuar en concierto", favoreciendo a la empresa y perjudicando al Estado. "Hubo un encadenamiento de sus actos procesales en perjuicio del Estado, que tuvo seguir pagándole subsidios a la empresa", relató a Perfil.com un colaborador de Kunkel en la Magistratura. El costo de ambas cautelares para el Gobierno fue altísimo: $202.000.628,19.
"Tanto que se habla de la mayoría automática en la Magistratura, Kunkel pidió citarlos a declarar y un día, aprovechando que no estuvo el diputado, la mayoría de la que nadie habla votó por desestimar la denuncia", agregó la fuente. El 2 de julio de 2009, con votos favorables del diputado radical Aguad, Cabral, Candioti, Mosca, Montaña y el senador también radical Sanz se archivó el expediente 468/04. La única que se manifestó por la citación fue el otro afil K en el Consejo, la diputada Diana Conti. Los demás se abstuvieron o no estuvieron presentes.
INDEC y el Bicentenario. El apellido Rodríguez Vidal volvió a traerle dolores de cabeza al Gobierno, ya en manos de Cristina, en 2008. A principios de mayo de ese año, a través de un fallo, obligó al INDEC a explicar cómo calculaba la inflación, a raíz de un pedido de la Asociación de Derechos Civiles. Recién el 31 de agosto de 2009, tras varios meses sin dar respuesta, el Gobierno explicitó su metodología para calcular el IPC, cuestionada desde el inicio de la intervención de Guillermo Moreno. Al oficialismo esto le gustó poco y nada.
Marinelli, pareja de Rodríguez Vidal, tomó protagonismo político cuando recayó en sus manos la causa por el despido de Martín Redrado tras la polémica por las reservas del Banco Central. El titular del juzgado Contencioso Administrativo Nº1 convalidó lo fallado por María José Sarmiento, que repuso al Golden Boy en su cargo, pero giró la causa a la Cámara, que finalmente se pronunció pasándole la responsabilidad al Congreso.
La historia terminó con Redrado fuera del Central y luego el Congreso se expidió a favor de su despido con el voto de Cobos. Marinelli reapareció con otro fallo adverso al Gobierno a fin de enero de 2010 cuando hizo lugar a una medida cautelar de Papel Prensa, contra el precio uniforme del papel decretado por el ministerio de Economía.
El nombre de ambos jueces reapareció hoy cuando Rodríguez Vidal dispuso un nuevo revés judicial para el Gobierno en su intento de disponer de reservas para el pago de deuda, reavivando la ira de Cristina, quien hoy sentenció: "Me cuentan que la jueza que hoy ordenó la medida cautelar es la pareja del juez Marinelli, el que actuó en la anterior contra el Fondo del Bicentenario, y luego hablan de matrimonios presidenciales, por Dios", disparó. La magistrada no respondió. "Respeto la investidura presencial", dijo a Perfil.com Rodríguez Vidal, a quien el Gobierno tiene en la mira, junto a su marido, no de ahora, sino desde hace varios años.
(*) de la redacción de Perfil.com